Armando Hart in memoriam

A los héroes se les recuerda sin llanto. Cuentan que el 30 de noviembre de 1976, durante la clausura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Cuba respiró aliviada al unísono cuando se anunció la creación de un Ministerio de Cultura y que Armando Hart Dávalos sería su primer Ministro.

El anuncio lo hizo dramáticamente Fidel al final del evento, el otro nombre que se tenía en cuenta para el cargo era Luis Pavón Tamayo, su elección hubiera significado la extensión del período de errores conocido como Quinquenio Gris, pero tales excesos ya estaban agonizantes en esa fecha.

Según Ambrosio Fornet: “Hart ni siquiera esperó a tomar posesión del cargo para empezar a reunirse con la gente. Viejos y jóvenes. Militantes y no militantes. No preguntó si a uno le gustaban los Matamoros o los Beatles, si apreciaba más la pintura realista que la abstracta, si prefería la fresa al chocolate o viceversa; preguntó si uno estaba dispuesto a trabajar.”

Así salvó Hart la cultura cubana de uno de sus períodos más tristes. Años antes había participado en salvar la república con el triunfo revolucionario. Hoy recordamos su ejemplo de toda una vida y le rendimos homenaje.

El Hart nuestro es el joven dirigente estudiantil, el fundador del Movimiento 26 de Julio, el Ministro de Educación que tenía apenas treinta años. Preferimos las fotos antiguas porque son las que mejor muestran la energía de los hombres en su plenitud.

La victoria de muchos en la Generación del Centenario ha sido su longevidad viendo el proyecto socialista que iniciaron seguir resistiendo, pero también es una cortina que nos hace olvidar los años de mayores energías, de arriesgar la vida por un ideal, de surgir entre el pueblo como sus mejores hombres. Hoy te recordamos así Hart, eres nuestro, de los jóvenes que en toda Cuba tendrán que construir el futuro siguiendo tu ejemplo. Hasta siempre.