El violador sin dueño

Por: Osmany Sánchez Roque

En Matanzas hay un violador que tiene a la población en vilo, todos hablan de él. Que si viene de La Habana, que si era un policía, que si es mulato, que si es rubio… mil versiones de un mismo tema.

Hoy por la mañana me encuentro a un oficial de las tropas especiales del Ministerio del Interior (MININT) y luego de pensarlo bastante –para no pecar de indiscreto- me acerco y le pregunto: “oficial, disculpe, pero ¿es cierto que en Matanzas hay un violador?”

Me dice que no y hasta sonríe porque no soy el primero que lo pregunta, antes lo habían hecho los maestros de su hija y hasta los vecinos. A uno de ellos le dice “señora, ¿usted cree que si fuera cierto yo estuviera sentado aquí tranquilamente viendo la televisión?

Le digo que entonces es un error de los medios de comunicación provincial no desmentir eso, porque además de crear desconcierto en la población, pone en duda la efectividad del trabajo de la policía que no puede detener a ese violador que “anda libre por ahí”…el oficial coincide conmigo y me dice que sí, que los medios deberían aclarar eso.

Satisfecho con la respuesta y más tranquilo, aunque ya imaginaba que era una bola y así se lo aseguraba a todo el mundo, monto en la guagua y resulta que me encuentro con un periodista de la provincia a quien le comento el suceso y le pregunto que por qué no aclaran eso, para que la gente esté tranquila y me quedo tieso con la respuesta: “Esa nota solo el MININT la puede hacer”.

La bola está en la calle, la gente está asustada y la responsabilidad de aclarar la situación queda en manos de nadie. ¿A quién le toca aclara la situación? No sé, me queda la duda y mientras tanto el “violador” sigue aterrorizando  en Matanzas.

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