Origen de la sangre azul

Cuando se dice que alguien es de sangre azul, se indica que es de la nobleza, cuando menos, y no es raro que se restrinja el uso de la expresión a las referencias a los reyes. Hay varias explicaciones al dicho, lo que ya demuestra que no hay una teoría probada con seguridad y sin dudas. Hoy he conocido una nueva explicación, y la dejaré aquí escrita para que sea todavía más complejo determinar el origen exacto del dicho.

La explicación más extendida es la que atribuye el dicho a la piel blanca de los nobles. No trabajaban en el campo (ni en casi ningún lado) y por lo tanto su piel no estaba oscurecida por el sol y se podían ver las venas, azules, claramente a través de la piel clara. Muy parecida a esta teoría es la que asegura que se decía que alguien tenía sangre azul porque tenía la piel clara, y por lo tanto no era musulmán. Esto tenía sentido en España, pero no es de mis favoritas, como explicación.

Otra teoría, muy relacionada con la que he conocido hoy, es la que asegura que la sangre azul tiene que ver con la argiria, que es una enfermedad producida por haber sido expuesto de manera excesiva y prolongada a la plata, que poco a poco va dañando el cuerpo. Algunos trabajos industriales, medicamentos… provocan este mal, que se caracteriza por el tono azulado de la piel y de otros órganos. En el caso de los aristócratas, comer con cubiertos de plata todos los días, beber en copas de plata y costumbres similares, acababan provocando la intoxicación por plata.

Y, por último, la teoría que he oído esta mañana mismo en una visita a la Real Fábrica de Cristales de La Granja, en Segovia. Una visita muy muy recomendable, por cierto. La contó una guía del museo, mientras explicaba los colores del vidrio. El vidrio, sin añadidos, es verde. Para cambiar el color, se añaden otros compuestos a la arena básica, como el cobalto o el calcio (no como sustancias puras, lógicamente) y así se producen vidrios de otros colores. Desde muy antiguo, al vidrio se le añade plomo para hacerlo transparente y sobre todo brillante, y entonces no es vidrio, se convierte en cristal. Así, era muy común su uso para hacer vasos, jarras y botellas de gran valor y belleza. Estas obras iban destinadas al aristocracia, y en el pecado llevaban la penitencia.

Como hemos comentado con la plata, beber todos los días en vasos con un alto índice de plomo en su composición o guardar vinos y coñacs, por ejemplo, durante mucho tiempo en botellas fabricadas así, hace que el líquido concentre una cierta cantidad de plomo que acaba pasando al cuerpo de aquel que bebe. La alta concentración de plomo provoca a una enfermedad conocida como saturnismo o plumbosis. Y de nuevo es el mal el que hace que algunas partes del cuerpo enfermo tomen un tono azulado, y de ahí el origen de la expresión sangre azul. Por cierto, por esto en la actualidad está controlado y restringido el nivel del plomo que contiene el cristal que se usa para fabricar objetos de uso común, para evitar estos problemas.

No sé con seguridad cuál es la explicación cierta, aunque la más habitual en los libros es la relacionada con los trabajos en el campo y la piel tostada por el sol. Pero, dicho esto, no está de más conocer el resto, la de la plata y la del plomo en el cristal.
Tomado de: Curistoria
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