La sensibilidad diplomática

Foto: NBC

El viernes 9 de septiembre Irma entraba en Cuba arrasando con todo a su paso y Donald Trump prorrogaba la ley que mantiene el bloqueo sobre la isla. Dos huracanes azotaban Cuba con igual saña, uno inevitable y otro producto de la insensibilidad humana. Los sectores del poder estadounidense interesados en sabotear una posible normalización bilateral iniciaron una campaña acusando a Cuba de realizar ataques acústicos a diplomáticos norteños. Sin que concluyan las investigaciones ni presentar una prueba de su acusación, hoy dan un golpe de gracia y anuncian la salida del 60% de su personal diplomático.

Van incluso más lejos, advierten a los ciudadanos estadounidenses de no viajar a la isla sugiriendo que pueden sufrir daños similares. La sensibilidad estadounidense no es particularmente conocida en América Latina, pero perjudicar la economía de una isla en medio del desastre es un acto de cinismo inédito. Hoy que conocíamos la gravedad de los daños provocados por Irma vemos el daño provocado por elementos en el Departamento de Estado que sabotean el proceso de normalización iniciado por Barack Obama. Los incubadores de odios y egoísmos se salen con la suya mientras se escribe otra nota amarga en la diplomacia estadounidense.

A los sectores poder en Estados Unidos les resulta barato asfixiar 11 millones de cubanos con tal de provocar un cambio político en Cuba. Y la insensibilidad diplomática compite con Irma en quién hace más daño a una isla.

(Editorial del blog La Joven Cuba)