Una Cuba polémica


Por: Joe Michel López

Vivir en un país donde muchos toman partido en casi cualquier materia, sea o no de nuestra competencia, nos pone en situaciones dignas de polémica. Les traigo 2 cotidianos ejemplos para que valoremos juntos.

  • Un cubano con posibilidades de viajar al extranjero hace un simple estudio de mercado y decide traer productos o medicamentos como el chancapiedras (utilizado para destruir cálculos de riñón e imposible de comprar legalmente hoy en Cuba) para lucrar acá y sin pagar impuestos ¿Cómo enjuiciar moralmente a esta persona? Les dejo mi juicio moral subjetivo; que traiga lo que le dé la gana y venda al precio que le dé la gana. Mientras el Estado centralice en exceso sin resolver el abastecimiento básico de algunos medicamentos, sería doble moral o extremismo llegar a una conclusión diferente.
  • Los revendedores y el mercado negro, sobre esto no hace falta ni explicar, los sufrimos y los necesitamos la mayoría de los cubanos. ¿Mi juicio… en este caso?; que hagan también lo que les dé la gana, de hecho, lo que les tengo es una mezcla de amor con odio que ni se si los quiero o los condeno moralmente. Gracias a ellos es que muchos cubanos de a pie podemos acceder a productos y herramientas indispensables e imposibles de alcanzar de manera legal. Negar esto sería no tener las manos y los oídos en la tierra, mucho menos los pies.

Tenemos que seguir abogando por un modelo cada vez más revolucionario, inclusivo y sostenible, pero mientras lo construimos política y económicamente no podemos olvidar que este se hace para el pueblo, no al revés.