¡DOS AÑOS Y OCHO MESES, PARA EJERCER NUESTRO DERECHO DE REPLICA!


En el Coloquio sobre la Refundación del Salón de la Fama del Béisbol Cubano, efectuado los días 7 y 8 de noviembre de 2014, en el Estadio Latinoamericano, donde asistieron alrededor de un centenar de periodistas, historiadores del béisbol y especialistas en la materia de todo el país, tuve la oportunidad de realizar mi intervención, en horas de la tarde, pero dado lo candente del tema, se originó un profundo debate, que hubo que posponer por falta de tiempo, razón por la cual hice uso de mi derecho de réplica, el cual se pospuso para el siguiente día, pero lamentablemente este nunca se me concedió.

Por eso revisando el tema nuevamente, aparecido precisamente, el 15 de julio de 2016, consideré que por la vigencia del mismo, y a solo unas horas de arribar a un año de publicada en la Revista Universo Béisbol, era oportuno hacer unas reflexiones que pudieran esclarecer la postura asumida por los historiadores matanceros, con la intención de tratar de ayudar y sacar del atolladero en que se encuentra en la actualidad el Salón y Museo de la Fama del Béisbol Cubano de Todos los Tiempos.

Mis comentarios los he ido desarrollando en un orden simultáneo a las preguntas que le formula Reynaldo Cruz a Ian Padrón, coordinador en aquel entonces del grupo de refundadores, pues a mi entender faltó comunicación entre los referidos Refundadores del SFBC (Salón de la Fama del Béisbol Cubano) y el Comité Preparatorio del SMFBCTT (Salón y Museo del Béisbol Cubano de Todos los Tiempos).

Como integrante del Club de Historiadores del Deporte en Matanzas, en tan lejana fecha como el 2do semestre del año 1991, a que hace mención el entrevistado, tengo que expresarle que no debió de presumir que existió alguna animosidad con los 68 exaltados del SFBP, pues una vez que entró en vigor la Resolución 104/91 de la CNM (Comisión Nacional de Monumentos) se efectuó una reunión en Estadio Victoria de Girón, de Matanzas, presidida por el Sec. Ejecutivo del Presidente del INDER, Manuel Vaillant, el Vice-Pdte. del Equipo Nacional de Historiadores del Béisbol, Severo Nieto Fernández y otros funcionarios del INDER, donde el primer acuerdo que se tomó fue el de ratificar a los señalados beisbolistas de la etapa de 1939-1961, donde se aprobó de forma unánime.

Que igualmente fui invitado a una de las reuniones previas al Coloquio del 7 y 8 de noviembre de 2014, donde se debatió el recinto escogido del Círculo José A. Echevarría, y donde manifesté que el Palmar de Junco, no podía permanecer al margen, sino que había que reconocerle los méritos acumulados e incluso el respeto que debía de existir en cuanto a la decisión adoptada por la CNM, pero no objeté que el Echevarría representaba el racismo o discriminación, pues eso fue en una época ya saldada en nuestro país.

Nunca, los matanceros que asistieron al Coloquio, trataron de desvirtuar la imagen del referido Círculo, para favorecer al Palmar de Junco. Pienso que no teníamos que acudir a esos métodos, para resaltar la imagen del Palmar, que siempre ha brillado con luz propia. No solo por el juego del 27 de diciembre de 1874, que hemos defendido al P.deJ., sino por ser la única instalación deportiva del país, que ostenta la condición de Monumento Nacional y por ende lo que esto significa como parte del Patrimonio histórico de la nación.

Ese concepto de ¨robar¨, no se aviene con nuestros principios; aunque si hemos combatido las posiciones excluyentes de algunos periodistas de la capital, cuando deliberadamente han tratado de ignorarlo.

Acerca de la Resolución aprobada en el año 1991, debemos aclarar, que fue el propio Presidente del INDER quien sugirió que se premiara a dichos terrenos situando en sus instalaciones el Hall de la Fama y en ese propio año, o sea a 30 años de haber desaparecido el béisbol profesional a partir de la creación del INDER, no se hablaba de refundar, lo que se había derogado a través de la Resolución 86-A de 1962,sobre el deporte profesional, pero además esta categoría había prescrito por el tiempo transcurrido, pero había que llenar el vacío y crear una nueva Institución, al no contar el béisbol cubano, con un Salón de la Fama y eso fue precisamente lo que quisimos enmendar, de ahí que Eddy Martín, Roland Socarrás, Severo Nieto y el que suscribe, nos dimos a la tarea de impulsar la idea, de que fuera creado el nuevo Salón y Museo de la Fama del Béisbol Cubano de Todos los Tiempos, que incluyera todas las etapas por donde había discurrido el béisbol cubano y decidimos tomar la fecha del 27 de diciembre de 1874, como la del inicio de esta disciplina en la etapa hispánica, luego en los inicios del S. XX el béisbol profesional, y en 1914 el amateurs y claro está, el béisbol aficionado a partir de 1962 hasta nuestros días.

Si bien es cierto que en el plano de infraestructura se había hecho muy poco en el P.de J. en todos estos años hasta el año 2015, no lo fue igual en cuanto al de las ideas y es a partir de este, que se ha comenzado una reanimación a través de un proyecto de Desarrollo Local, aunque todavía no cuenta con el presupuesto necesario para la instauración de un Salón y Museo de la Fama Nacional.

Acerca de la tesis de que si fue Nemesio Guilló, su hermano Ernesto y el apellidado Porto, quienes introdujeron el béisbol en Cuba, entendemos que la misma es endeble, pues de acuerdo a los nuevos hallazgos ocurridos en marzo de 2017 por el grupo de historiadores González Villalonga, Soriano Bermúdez y Santana Alonso, en el Archivo Provincial de Matanzas, al fin apareció la fuente primaria de que hablo el historiador matancero José M. Cuétara en el año de 1973, sobre el documento del año 1847, y del que el Dr. Félix Julio Alfonso López, califico como ¨un candoroso anacronismo¨… el cual se encontraba extraviado y donde refería que ya en tan temprana fecha se jugaba ball town (fongueo) en las calles de Matanzas o sea 17 años antes de la versión expuesta por Guilló de que fue en el año de 1864,cuando introdujeron el bate y la pelota en Cuba (más información la podrá encontrar en la 2da edición del Libro Orígenes del Béisbol Cubano. El Palmar de..J…en versión digital).

Que el juego del 27 de diciembre no podemos considerarlo como el primero documentado, pues el aparecido en la sección gacetilla p.3 del diario Aurora del Yumuri, del martes 3 de septiembre de 1867, sí es el primero de este carácter, pero no oficial, ya que no contaba con los requerimientos establecidos. ¡Ah! y llama la atención! que este juego entre habaneros y matanceros resultó tablas, o sea en un empate, lo que demuestra la paridad de ambos contendientes, desde tan temprana época, pues no hubo un marcador desproporcionado como el ocurrido el 27/12/1874.

En cuanto a la oficialidad o no del juego del 27/12/1874, recordemos que el primer juego considerado de carácter oficial por los norteamericanos (inventores del béisbol moderno) fue el celebrado el 19 de junio de 1846, el cual no formaba parte de un campeonato e incluso a diferencia al del Palmar, no contó con un box score, pues fue en el año 1853 que se publica el primero en EE.UU. y como todos conocemos tanto los periódicos la Aurora del Yumuri, como el Artista de la Capital, si lo reprodujeron.

Pero además existe una contradicción en la fundación del equipo Habana en el año 1868, pues como se ha podido conocer, ya en el 1867, se efectuaron encuentros entre habaneros y matanceros ¿sería el mismo equipo?. Nunca hemos negado que el primer campeonato oficial cubano ocurrió en el año de 1878, incluso se recoge en uno de los por cuantos de la Resolución 104/91 y he aquí que esta bizantina discusión, nos podría atrasar el surgimiento del béisbol en Cuba en 4 años y entonces Cuba perdería su condición de haber sido el 2do país donde se jugó béisbol en el mundo de forma organizada.

Al emitir la Resolución el Dr. Antonio Núñez Jiménez y la Dra. Martha Arjona Pérez, presidente y secretaria ejecutiva respectivamente de la CNM, contaron con la anuencia del rector de la actividad deportiva en el país o sea el Presidente del INDER, Lic. Conrado Martínez Corona ya que este le sugiere a ambos funcionarios que incluyan en la susodicha resolución, los terrenos del Palmar de Junco, ya que estos pertenecían a dicha Institución. Igualmente es cierto que en la mentada resolución no se hace mención al SFBP de 1939, pues como he venido diciendo este había fenecido jurídicamente; sin embargo el primer acuerdo que se toma como ya mencioné, es precisamente el reconocer a los 68 beisbolistas de ese período, pues no era justo que se desconocieran sus indiscutibles méritos en el béisbol cubano de todas las épocas (la institución era símbolo de la esclavitud de los atletas), pero estos no tenían culpa, del momento histórico que les tocó vivir, pues eran en su mayoría representantes de las clases más humildes de la sociedad.

No pretendimos nunca ignorar esta etapa del béisbol, ni de eliminarla, ni discriminarla, sino por el contrario crear un Salón acorde con los nuevos requerimientos de la época, más justo y equitativo y que no fuera excluyente en ningún sentido ni en ninguna de las categorías que se contemplaban. O sea, abarcar todo nuestro béisbol, desde aquel que surgió en 1874 hasta nuestros días. Recuérdese que en 1991, las Series Nacionales eran de carácter aficionado y no profesional como se comienza a hablar en nuestros días: No pienso que la idea no haya fructificado por eso, sino por los viejos prejuicios que se mantenían latentes del béisbol profesional en la mente de los que tenían el poder decisorio o que no supieron interpretar la frase del ¨triunfo de la pelota libre, sobre la pelota esclava¨.

Nunca nos pasó por la mente, al menos los que concebimos aquella idea inicial que esto sería un Salón solo para exaltar a las figuras de las Series Nacionales, solamente, sino reitero del béisbol cubano de todas las épocas.

Pienso que es irrespetuoso plantear que esas dos personalidades de la cultura cubana Núñez Jiménez y Martha Arjona se les pueda tildar de ignorantes de la verdadera historia del béisbol cubano y mucho menos que esto lo hicieran por favorecer a Matanzas y el Palmar, me opongo rotundamente a este planteamiento que considero que está fuera de lugar, incluso recuerdo que le replique a un compañero sobre este comentario emitido en el Coloquio el 7 de noviembre de 2014.

En cuanto a los lineamientos que refiere el compatriota Ian sobre el Proyecto Palmar de Junco, desconozco quien y cuando se emitieron, pues no se corresponde con las ideas ambiciosas que tuvimos del mismo.

En cuanto a que en el 2012 se creó un espacio provisional en el Palmar de Junco, esto nunca se concibió como un Salón de la Fama, sino eso fue una respuesta que quisimos darle a las autoridades del INDER matancero por las condiciones deplorables y abandono en que se encontraba la instalación y los que figuraron en dicha Sala de Historia del Palmar de Junco no fueron elegidos por votación, ni un reglamento, sino se tomaron como dignos representantes del béisbol en Matanzas y formados en estos terrenos (véase los tres mosqueteros y el Curro Pérez).

Coincido con Ian en que al final del coloquio llegamos a un consenso, pues en el 4to acuerdo se recogía al Palmar como extensión del Salón de la Fama, incluso esgrimí la tesis de que al igual que el Museo de la Ruta del Esclavo comienza en África y termina en el Castillo de San Severino en Matanzas, debíamos a su vez crear la ruta del béisbol la cual bien podía comenzar en La Habana y terminar en el Palmar de Junco y viceversa.

Lamentablemente tengo que admitir que esa masa de apasionados y amantes del béisbol en Matanzas han quedado nuevamente frustrados por las decisiones de un grupito de funcionarios de nuestro INDER matancero, que retomando lo expresado en la entrevista comentada por Albert Einstein, no han abierto el paracaídas de sus mentes y caemos de nuevo en el círculo vicioso, pues como me dijera mi buen amigo Manuel González Guerra, Presidente del COC, si Matanzas empieza, nosotros los apoyaremos desde el COC, no obstante y sin ánimo de justificarnos, infortunadamente nunca nos han tenido en cuenta en la toma decisiones sobre este tema, sin embargo considero que los historiadores, periodistas, beisbolistas y peñistas, tienen un peso fundamental y donde la función de los directivos debe de circunscribirse en apoyar y hacer que se cumplan y respeten los reglamentos y normas que se aprueben, o sea ¨darle al César, lo que es del César¨…

¿Acaso en algún momento hemos solicitado alguna otra recompensa que no sea el amor que nos anima? ¿Acaso no queremos que nuestro Béisbol no desaparezca como Deporte Nacional y que siga formando parte de la identidad y la cultura de todos los cubanos?

Lic. Alfredo L. Santana Alonso y el colectivo editorial de “Desde las gradas”

COMENTARIO FINAL

Es de elemental sentido común, que cuando las partes en un conflicto o diferendo, no lleguen a un acuerdo amigable y razonable haya que acudir a un Órgano de Arbitraje, que de forma imparcial, analice con objetividad los argumentos presentados por ambas partes.

Tendríamos que empezar, entonces en el caso que nos ocupa, por derogar la Resolución 104/91, que invocamos en el curso de los comentarios de los párrafos superiores de este trabajo, pues no concebimos que esta nueva institución que se creó a partir de los días 7 y 8 de noviembre por los ¨refundadores¨, pueda situarse por encima de la norma aprobada y sancionada, pues no cuenta con un basamento jurídico que justifique su nacimiento, lo que si podríamos es ampliar, enmendar, pero sin dañar el espíritu de la misma, de ahí que bien pudiera incluirse el Acuerdo no. 4 de dicho Coloquio, donde se conciba nuestro Salón y Museo de la Fama del Béisbol de todos los Tiempos, de forma más interactiva, como la ¨Ruta del Béisbol¨, bien pudiera el Palmar albergar las tarjas o mascarillas de los Atletas, hacer las exaltaciones todos los 27 de diciembre, y el Museo, teniendo en cuenta la edificación con todos los requerimientos que debe contar, hacerlo en el Círculo Social ¨Jose´Antonio Echevarría¨, dejando a un lado, ¨esos fantasmas que aún nos persiguen¨ y la ruta pudiera comenzar en La Habana y terminar en el Palmar de Junco y viceversa.

Nunca debió de llegarse a estos extremos. No nos debimos haber dejado llevar por los regionalismos estrechos y apasionamientos personales, que no hacen más que fraccionar nuestro Deporte Nacional, que es el de todos los cubanos, encuéntrense donde se encuentren, nunca debió ser centro de disputa la frase ¿dónde se jugó primero de forma oficial?, por lo que retomando las palabras del autor de ¨Orígenes del Béisbol cubano. El Palmar de Junco¨, cito

…el béisbol moderno en Cuba emergió en diferentes sitios del país, casi simultáneamente, como La Habana, Matanzas, Cárdenas, Sagua la Grande y Remedios, por lo que el término cuna, guarda cierta ambigüedad, mientras que prefiero el de ¨patrimonio histórico¨, que no busca más que enaltecer y registrar, in situ, a ese lugar donde el béisbol se jugó de manera temprana…

Tomado de: http://dlasgradas.blogspot.com/2017/07/dos-anos-y-ocho-meses-para-ejercer.html