Rasputín, su muerte y su pene

Para matar a Rasputín y según su propio asesino, comenzó con pasteles y vino cargados de cianuro. Esto pareció no afectarle mucho, por lo que le disparó en el pecho y le dió con su bastón (de plomo) en la cabeza. Después fue arrojado al río Neva. Donde murió ahogado. Antes de esto, le había cortado el pene, que aún hoy se conserva, y que parece ser tan grande como la resistencia de su amo.

Tomado de: Curistoria