Papá estado


Por: Osmany Sánchez

Un amigo me dice que el problema es que el estado cubano lo quiere controlar todo, yo diría que lo que quiere es proteger a todos. Como siempre sucede, el debate empieza por un tema y luego termina en otro, en este caso comenzamos por los lineamientos de la política económica y terminamos en el deporte.

Si reprodujéramos el diálogo sería más o menos así:

El: ¿Por qué tiene que ser el estado cubano el encargado de representar a los atletas, por qué no permitir que sean ellos los que se busquen los representantes y que luego paguen impuestos? A ese deportista dale la opción de asociarse con el estado si quiere, pero dale también de buscarse un mentor privado que lo represente, pero cóbrale impuestos ¿cuál es el problema?

Yo: ok, ¿cómo le puede cobrar Cuba impuestos a Pito Abreu, Puig o Chapman?

El: bueno con ellos primero tienen que restablecerles sus derechos como cubanos…

Yo: Pero hermano, cómo le vas a restablecer los derechos como cubanos si para jugar en Grandes Ligas los obligan a renunciar a su condición de cubanos:

Por este medio declaro que he asumido residencia permanente fuera de Cuba. Además, por este medio declaro que no pretendo volver a Cuba, ni me permitirán volver. Por este medio declaro que no soy funcionario prohibido del Gobierno de Cuba… y no soy miembro prohibido del Partido Comunista de Cuba”.

El: …bueno con ellos el tema es un poco más difícil

La conversación siguió, pero siempre giraba sobre el papel del estado en la representación de los atletas y por esas casualidades que te da la vida, al poco rato de esa conversación me encuentro con una persona cuyo hijo fue a probar suerte a República Dominicana y me dio algunos datos interesantes.

Cuando su hijo llegó a dominicana tuvo un encuentro con el que lo sacó del país y con un abogado que le pedían nada más y nada menos que el ¡cincuenta por ciento!!! del contrato. Uno de los que iba con él enseguida lo firmó, pero él y otro amigo no lo quisieron hacer y los amenazaron con que tenían que irse por su cuenta, sin papeles y sin dinero para regresar a Cuba. Al final firmaron el contrato por “solo” el cuarenta por ciento.

Si Cuba los representa estarán respaldados, vivirán en su país, y la parte del contrato que les toca al estado será invertida en el propio deporte. En este caso anterior, el cuarenta o cincuenta por ciento del contrato va a los bolsillos de alguien que te está explotando. Aunque no sea igual en todos los casos ¿No sería mejor que el dinero que aportas se destinara al desarrollo de tu país, de tu gente?

No todo es color de rosa, lo sé. Para que las cosas vayan bien el estado tiene que ser cauteloso como hasta ahora para proteger a los atletas cubanos, pero más “agresivo” en la búsqueda de nuevos contratos. En el caso del béisbol, solo el añorado acuerdo con las Grandes Ligas –con el permiso de la OFAC- permitirá a los cubanos insertarse en las ligas del Caribe o en las propias Grandes Ligas.

“Papá estado” protege y es su obligación, aunque ciertamente en algunos casos se pudiera hacer diferente, por ejemplo, permitiendo a cuentapropistas la importación y regular a través de impuestos.

Más de 40 mujeres cubanas atrapadas en Turquía y convertidas en esclavas sexuales. Solo cuando una de ellas logró escapar y llegar a la embajada de Cuba las demás pudieron ser rescatadas. “Papá estado” fue su salvación, el mismo estado al que desde fuera quieren marginar y “empoderar” al pueblo para que se sea “libre”.

Para contactar con el autor: jimmy@umcc.cu  En Twitter: @JimmydeCuba