Lecciones de estabilidad


Por: Osmany Sánchez

El anticomunismo visceral es un camino seguro al ridículo. Justificar que el comunismo, la izquierda, los socialistas, etc. son lo peor del mundo se ha convertido modus vivendi para muchas personas que se han visto obligadas a desarrollar la capacidad de manipular los hechos para alcanzar sus objetivos.

Hace poco el periódico El Nuevo Herald nos deleitaba con un artículo que puede ilustrar todo lo anterior. Bajo el título “López Obrador avanza en México, gracias a Trump” el periodista Andrés Oppenheimer alertaba sobre el peligro que significaba para los Estados Unidos que López Obrador alcanzara la presidencia de México en las elecciones de 2018.

Para desarrollar su punto, Oppenheimer acude al tristemente célebre ex canciller de México Jorge Castañeda que afirma: “Lo que Trump y su gente no parecen entender es que el interés primordial de Estados Unidos en México durante los últimos 100 años ha sido la estabilidad de México. Estados Unidos ha tenido el extraordinario lujo de no tener que preocuparse por su vecino del sur desde los días de Pancho Villa”, agregó Castañeda. “Trump lo puede echar todo por la borda, y ayudar a elegir a López Obrador”.

Es alucinante. Según datos de la ONU hoy México es el segundo país del mundo en muertes violentas, solamente superado por Siria que se encuentra desde hace años envuelto en una guerra, sin embargo, para los anticomunistas viscerales, hoy México es un país estable, pero eso puede cambiar si López Obrador alcanza la presidencia.

Decapitaciones, fosas comunes, tráfico de drogas, secuestros, prostitución en las escuelas, violaciones, asesinatos de periodistas, regiones enteras controladas por los carteles de la droga y sin embargo lo consideran un país estable.

Solo un dato. En los últimos 17 años han sido asesinados 103 periodistas en México. El 99 por ciento de los casos sigue sin resolverse.

Cuando en una entrevista López Obrador critica la decisión de México de unirse a la cruzada contra Nicolás Maduro y el gobierno de Venezuela y además dice que el gobierno mexicano debería mantenerse apegado al principio de “no intervención” entonces Oppenheimer apunta que esa es “la muletilla utilizada por todas las dictaduras del mundo para defenderse de críticas del extranjero”.

Cierra Oppenheimer con una joya:

Mi opinión: Es hora de que Trump se retraiga de los disparates que dice constantemente sobre México, y desactive la bomba de tiempo que ha puesto en marcha en ese país. De lo contrario, Trump será responsable de ayudar a elegir a un presidente izquierdista en México, cuyas políticas populistas ahuyentarán a los inversores, empobrecerán al país, y harán aumentar la inmigración ilegal y el tráfico de drogas a Estados”. Unidos.

Leer estas cosas y a esta gente nos deja las cosas más claras. En el 2010 acusaban a Gadaffi de violar los derechos humanos en Libia y apoyaron la intervención militar. En nuestra área geográfica los blancos eran Cristina Kirchner y Dilma Roussef, pero hoy no dicen una palabra sobre el retroceso social que se lleva a cabo en esos países por las políticas neoliberales de Macri y el impuesto y corrupto Temer.

Hoy la lucha de los familiares de los 43 desaparecidos de Ayopzinapa no es mencionada por la prensa corporativa, tampoco las mujeres violadas y asesinadas, los decapitados, los pobres, etc. Si llegara López Obrador a la presidencia, veremos la misma matriz informativa que hoy con Venezuela.

A los cubanos esto nos deja la lección de lo que se considera un país “normal” y “estable”.

Para contactar con el autor: jimmy@umcc.cu  En Twitter: @JimmydeCuba