¡Qué ilusos!


Por Jesús López Martínez

Recientemente una persona que vive en Miami me dijo: muchas personas allá dicen  que después del 2018, cuando Raúl ya no sea el presidente, Trump va a comprar a Cuba.

Así han pensado siempre, se han estado dando “plazos traicioneros”, como dice el bolero del mismo título. Al principio era: cuando venga la invasión…., con el bloqueo…; después, sin la Unión Soviética…., si dejan salir a la gente…,  si Estados Unidos establece relaciones…, si la gente puede entrar a Internet, cuando Fidel no esté…. Y todo eso ha pasado: ¡ y aquí estamos!

Siempre nos han menospreciado, o se han sobrevalorado, pero nosotros nunca nos hemos confiado. Ahora piensan que las nuevas generaciones pueden ser engañadas, que son otros tiempos, y sobre los jóvenes y sobre todo los universitarios, lanzan toda su maquinaria propagandística y sus afanes subversivos. No podrán con esos jóvenes, ni con políticas subversivas, ni con ¿felicitaciones? De Trump por el 20 de mayo, ni manteniendo el bloqueo, ni coqueteando. Ni….

De la Universidad se han ido profesores, unos para trabajos más remunerados en Cuba y en otros casos, para el extranjero. Y ¿por qué la Universidad sigue funcionando y avanzando en los resultados de su trabajo? Porque hay muchos jóvenes comprometidos con su tiempo y con su país, pero por suerte,  eso no ocurre solo en la Universidad.

El viernes, la rectora dio a conocer una carta de un  exrector del centro, sobre la labor desarrollada por una joven profesora en el cumplimiento de su misión en Angola. Ese rector, muchos lo conocen de cuando estuvo en la Universidad, y se caracteriza por su exigencia y el afán de hacer las cosas bien, y para no extenderme,  de su carta se puede deducir que  “la muchacha es una leona”, por su espíritu de trabajo, sus conocimientos, su organización, etc. Ese caso no es una excepción, así que,  por suerte para las cubanas y cubanos, van a seguir viviendo de ilusiones, de nuevas fechas y de “otros plazos traicioneros”. ¡ Y nosotros aquí! Riéndonos de ridículos como la felicitación del Sr. Trump, otro de sus deslices.