Ejemplos

Por: Osmany Sánchez

La polémica forma parte de la realidad cubana. Cualquier tema la genera, desde el deporte, pasando por la política cultural, la economía… bueno quizás sea más sencillo decir cuáles son los temas que no la generan. Ayer se hablaba de paradigmas en LJC y hoy quiero dar mi opinión sobre el asunto.

No son estos los tiempos en los que todas las escuelas contaban con buenos profesores y si somos capaces de recordar el nombre de nuestra maestra de primaria, o secundaria es porque en algún sentido marcaron nuestras vidas. Tampoco entonces teníamos Internet, redes sociales, el paquete… en fin que comparar momentos históricos o generaciones es muy difícil y se corre el riesgo de cometer imprecisiones.

El primer paradigma para nuestros hijos tenemos que ser nosotros mismos.

Mi salario no me alcanza –lo que no es noticia- pero el día que mi hija llegó a la casa con una cartera que encontró en el camino con más de cuatrocientos pesos, no le dije que nos la quedaríamos, sino que íbamos a devolverla. Un gesto tan sencillo puede marcar su vida.

Que nuestros jóvenes sean seguidores de Messi o a Cristiano Ronaldo no significa que estén enajenados o que no sean capaces de admirar a un atleta nuestro, que de hecho son seguidos en otras latitudes. Seguramente los miembros de la generación de centenario coleccionaban postales de peloteros de Grandes Ligas o que participaban en la Liga Profesional cubana y todos sabemos de lo que fueron capaces.

Ayer se hicieron comentarios tipo: “en Cuba se vive de la historia o de proyectos futuros a largo plazo” y no es casual, eso es lo que dictan las matrices de opinión. Los médicos cubanos que son capaces de arriesgar su vida para para salvar la de otros a miles de kilómetros de Cuba son paradigmas a seguir. Los Cinco también lo son. Ellos son frutos de la Revolución y parte del presente, no del pasado o de un futuro lejano.

A mi juicio el problema no es que no tengamos paradigmas, creo que tenemos muchísimos, sino que no hemos sabido convertirlos en ejemplos a seguir. Nuestros jóvenes ven al reguetonero con gruesas cadenas doradas en 23 y M como al tipo duro, pero el médico que arriesga su vida solo aparece en el noticiero.

Los paradigmas también se construyen. No mediante la manipulación sino con ejemplos. Al presidente de la FEU en mi Facultad le estamos haciendo el proceso de crecimiento para las filas del Partido Comunista de Cuba. Cuando el núcleo le preguntó por qué tenía interés en ingresar a las filas del PCC, respondió que sus padres son militantes y esos principios le fueron inculcados desde la casa.

Si nuestros médicos, artistas o deportistas son reconocidos en todo el mundo. Si los miembros de la Brigada Henry Reeve van a África a salvar vidas, arriesgando las suyas. Si los Cinco estuvieron 16 años encarcelados y no se rindieron. Si jóvenes como Omar desean ingresar el Partido siendo estudiantes para seguir el camino de sus padres y ayudar a construir un país cada día mejor, entonces estoy tranquilo.

Si nuestro pueblo ha estado resistiendo durante décadas las presiones del país más poderoso del mundo, entonces no me preocupo. Mis hijos crecerán siguiendo paradigmas; a mí me corresponde señalárselos.

Para contactar al autor: jimmy@umcc.cu En Twitter:@JimmydeCuba