¿La física, nuevamente en crisis?


Por: Diego de Jesús Alamino Ortega

Hubo un momento en la historia de la humanidad que se calificó como de “Crisis de la física”; realmente no había tal crisis en esa ciencia, por el contrario se estaba produciendo una revolución que no ha acabado aún;  pero ¿qué pasa con la física hoy en  Cuba? Solo siete estudiantes están matriculados en todo el país para prepararse como profesores de Física y si se hace una retrospectiva,  desde hace  alrededor de 16 años  no se gradúa un profesor propiamente de Física, ya que en la formación de profesores se optó por desarrollar la carrera de Profesor General Integral, de  profesor de Ciencias Exactas y la que en estos momentos está en fase de liquidación: profesor de Matemática Física, que no cuenta con suficiente matrícula para paliar el déficit de maestros en dos asignaturas que se sabe que lo requieren casi igualmente.

En Cuba la formación de profesores de Física se encaró después de 1959, pues antes quiénes ejercían como maestros de Física eran graduados como maestros normalistas, Doctores en Pedagogía, Doctores en Física-Química, Física-Matemática, ingenieros, arquitectos… que se inclinaban por enseñar esa ciencia. A inicios del período revolucionario surgieron los Institutos Pedagógicos, adscriptos a las tres universidades existentes, que después fueron Institutos Superiores Pedagógicos con carácter independiente y Universidades Pedagógicas. De estas instituciones se han graduado, con una alta preparación, los profesores que han sostenido y sostienen la enseñanza de la Física en el país, pero que ya muchos concluyen su etapa laboral;  una medida que puede ilustrar, es que los egresados del Destacamento Pedagógico “Manuel Ascunce Domenech”, esa gran masa de profesores que emergió en los 70, momentos en que hubo que dar respuesta a la carencia de profesores, ya están abocados a la jubilación y no tienen garantizado el relevo.

Por otra parte, físicos se forman en Cuba en tres universidades, La Habana, Las Villas y Oriente, en la primera,  desde la Reforma Universitaria de los 60. Por la comprensión de las  más altas autoridades cubanas de desarrollar la ciencia, concomitantemente fueron enviados a preparase físicos en el extranjero y se dio inicio a las investigaciones en este campo. Hoy Cuba cuenta con físicos que trabajan en los más diversos campos de las investigaciones, muestra de lo cual se aprecia en la Sociedad Cubana de Física (SCF) que los organiza,  y donde se agrupan en Secciones que van desde: Enseñanza de la Física, Biofísica y Física Médica, Instrumentación, Física de la Tierra y el Espacio, Agrofísica, Física Atómica, Nuclear y Molecular,  Materia Condensada, Óptica y Espectroscopía, hasta Física Teórica. No obstante en muchas instituciones de investigación y docencia, dígase universidades,  se ve fuertemente menguado el número de físicos, en particular de relevos jóvenes,  por el éxodo en busca de mejores condiciones de vida y  trabajo.

En 2014 se publicó por la editorial Springer un libro de más de 400 páginas que recoge la Historia de la Física en Cuba, no solo narrada por los nacionales, sino que cuenta con la visión de físicos de muchos países que han trabajado en Cuba y que valoran altamente el esfuerzo realizado a pesar de las condiciones casi siempre desfavorables de un país en desarrollo. En este libro aparece  un estudio bibliométrico que da cuenta de la presencia de artículos científicos de físicos cubanos publicados en las más prestigiosas revistas científicas del mundo, lo que es muestra del impacto que tiene la física cubana, por lo que se puede afirmar que no es la física la que está en crisis, ni la dedicación de los físicos.

Del 27 al 31 de marzo 2017 se realizó el XIV Simposio y  XII Congreso de la Sociedad Cubana de Física (SCF); al   Simposio acudieron representantes de Cuba y otros  países;  conferencistas hubo  de Canadá, Chile, México, Rusia,  Estados Unidos, en particular una representación de la Sociedad Norteamericana de Física (APS), del Laboratorio Fermi (Fermilab) y del Laboratorio Nacional de los Álamos. Esta presencia  es un reconocimiento merecido  para la ciencia cubana y para la SCF,  cuyos miembros sistemáticamente  se han manifestado,  congreso tras congreso,  por que se   potencie la  atención al desarrollo de  las investigaciones y en especial elevar la calidad de la  enseñanza de la Física; pero no siempre estas  preocupaciones han llegado a oídos receptivos, quizás porque todo queda dentro del marco reducido de los  físicos reunidos  y  porque no se ha sabido atraer a las autoridades con posibilidades decisoras  para que se unan a  las reuniones de los  físicos. Aún así no  debe cejar la SCF en el empeño de que se atiendan los planteamientos de los congresos que en resumen tienen que ver con la incentivación de la preparación de maestros para responder ante  la pretendida elevación de la calidad de la enseñanza de la física y en la atención y oportunidades que deben darse para garantizar las investigaciones y la  permanencia y relevo de los investigadores.