Es la estrategia, estúpido

estrategiaPor: Osmany Sánchez

Mucha polémica ha generado el post de Harold Cárdenas ayer sobre su desactivación de la UJC y para entender mejor lo que escribiré ahora, sugiero ir LJC y leer los comentarios realizados. Harold es mi amigo, empecemos por el principio. Lo conozco desde hace varios años, desde que un día lo tuve en mi aula como alumno. Estuve en la discusión de su tesis, luego me acompañó en el Comité de la UJC de la universidad cuando fui cuadro profesional y finalmente juntos –con Roberto Peralo- empezamos el proyecto de LJC. Es justo decir esto para que no existan malas interpretaciones.

La desactivación de Harold pone sobre la mesa una deficiencia nuestra para llevar adelante esa batalla de ideas que hace tiempo nos propusimos. Para no adoptar una posición de francotirador me voy a imaginar que soy uno de los responsables de tomar la decisión de desactivar a Harold y a partir de ahí hago el análisis. Regreso entonces a mis tiempos de cuadro de la UJC…

Lo primero que haría sería sentarme con el militante y hablar con él, pero francamente, sin emplear subterfugios para tomar decisiones. Varias veces he hablado con Harold sobre mi desacuerdo con su participación en El Toque. Se lo he dicho, y lo he escuchado ¿Lo han hecho otros? No soy adivino, pero los comentarios realizados en el post de ayer en LJC parecen basados en algo que escucharon en una reunión -dicho por alguien que es un “experto” en la materia- y no por criterios propios a partir de una conversación con Harold o por un análisis sistémico de la situación.

No es mi intención discutir si a partir del reglamento era válida o no la desactivación, ahí es donde muchos se equivocan. Ese no es el punto. Suponiendo que las sospechas sobre Harold sean ciertas ¿No sería más inteligente tenerlo “del lado de acá” y trabajar con él? ¿Es una decisión sabia dejarlo libre para que otro lo atraiga a sus filas? ¿Al desactivarlo nos deshacemos de un problema o creamos las circunstancias para que se cree uno mayor? ¿Alguien se hizo esas preguntas?

Cerrar los ojos y embestir nunca será una decisión inteligente. Alguien escribía ayer en los comentarios en LJC: “De qué solución hablar, a cuál referirse nunca he visto propuestas claras en la LJC, bueno al principio eran serios y objetivos, ahora solo critican para ganar dinero y el beneplácito de medios extranjeros que por cierto pagan muy bien a quienes son acérrimos críticos de la Revolución cubana…” si le preguntara de dónde sacó la información de que a nosotros nos pagan por escribir en LJC le será imposible responder. Lo más seguro es que lo escuchó en una reunión, dicho por alguien que lo escuchó en otro lugar y así hasta que se diluye en el aire la fuente de la información.

Si una de las acusaciones que le hacen a Harold es precisamente lo que escribe en LJC, entonces ¿por qué no escriben ellos y dan su opinión? Si los que leen LJC todas las mañanas con una lupa y una pinza, nos enviaran sus criterios sin dudas los publicaríamos y así se enriquecería a mucho el debate. Siempre será eso más efectivo que decir las cosas -entre ellos mismos- en una reunión a puertas cerradas.

La UJC no puede darse el lujo de perder gente valiosa y sin dudas Harold lo es. El que no lo quiera ver desde el punto de vista de lo que pueda aportar que piense entonces en el daño que pudiera hacer si realmente fuera malo y no tuviéramos la oportunidad de trabajar con él. Esto pudiera sonar maquiavélico de mi parte, pero estamos “jugando al duro” y las improvisaciones pueden costar caro. Mucha gente buena hemos perdido por decisiones como estas y no hablo de que se hayan pasado a la contrarrevolución, sino que dejaron de aportar cuando más se necesitaba. Ejemplos sobran.

El párrafo anterior era el final del post, pero hago un último “pase” por Facebook y LJC y veo comentarios que me preocupan porque no se acaban de dar cuenta. Que si las críticas son en el lugar correcto, que si el camino que elegiste, que si el reglamento es claro…en fin que, parafraseando a James Carville, asesor de Clinton –y sin que se me ofendan- les diría: Es la estrategia, estúpidos…

Para contactar con el autor: jimmy@umcc.cu