Los revolucionarios no piden permiso


print_screenPor: Arnoldo Fernández Verdecia

El blog “Caracol de Agua” ha venido dialogando con blogueros claves en el escenario mediático cubano; sobre la importancia estratégica que tiene para la nación, el hecho de promover una comunicación horizontal cada vez más inclusiva, donde todos los sectores se expresen y participen libremente. Hoy lo hacemos con Joven Cuba.  

Conocí Joven Cuba, gracias a un amigo que reside en Puerto Rico; día tras día me hacía llegar sus publicaciones vía correo; para él, era una de las páginas más serias que se estaban haciendo en la Cuba digital.  Movido por su insistencia la visité y confieso que desde ese día y hasta hoy, soy uno de sus asiduos seguidores. No creo equivocarme si la ubico entre los tres blog más leídos de la isla. Me atrevo a decir más, es el clásico ejemplo de “periodismo ciudadano”, en un país que crea las bases para llegar a una comunicación cada vez más horizontal, donde el sujeto aspira a empoderar su verdad e interactuar a partir de ella con los más disímiles actores sociales, desde un líder político, un dirigente, hasta una estrella de la música, el deporte, o un brillante intelectual.

harold_cardenasJoven Cuba accedió generosamente a responder mis preguntas, en las palabras de uno de sus editores principales: Harold Cárdenas Lema.   

1-Escribir un libro es crear una relación entre un soporte y un receptor; en el caso del blog tiene mayor alcance, aunque no deja de ser la misma relación: ¿Cómo se articula entonces desde un blog la idea del “yo” y la del “otro”?

No existen respuestas generales ante un fenómeno heterogéneo como los blogs. Cada bitácora tiene una intención distinta y la relación emisor-receptor es diferente. En el caso de La Joven Cuba nunca nos vimos como los protagonistas que comunican a una audiencia, creamos una plataforma donde el lector tiene la posibilidad de expresar sus opiniones, ya sea comentando o publicando.

La línea entonces del yo y el otro se vuelve difusa al ser un proyecto con membresía abierta donde hasta el diseño e imagen es consultado con el público, donde la participación colectiva es un objetivo expreso. Nos articulamos y concebimos entonces como un “nosotros”.

2-Gracias al ciberespacio la visibilidad de los cubanos por el mundo ha cambiado: ¿Hasta dónde existen o no los Macondo en ese contexto?

Cuando llegamos a la blogosfera en 2010, Cuba tenía un contexto digital mucho más polarizado y a extremos. Todas las explicaciones sobre la Isla se referían a un infierno o un paraíso, existían pocos matices que hoy se van alcanzando. La insularidad y el bloqueo provocaron el aislamiento de una parte del mundo que con el tiempo ha devenido en fetichismo. Sobre Cuba hoy existe mucha más información que antes, seguimos teniendo nuestras particularidades pero Internet ha ayudado a romper esquemas y simplificaciones sobre la Isla.

3-Todos conocemos las limitaciones de los cubanos para acceder a Internet; sin embargo se habla de una Blogosfera donde el país participa y se expresa. ¿En realidad existe? ¿Influye en el dominio social? ¿Qué importancia le atribuye usted a los jóvenes dentro de ella?

Existe una blogosfera cubana. Nos gustaría que fuera más articulada, menos influenciada por actores externos, que represente cada aspecto de la realidad y sea voz de la ciudadanía. Nos gustarían muchas cosas de ella pero quizá lo mejor es dejar que sea como es, a menudo las intenciones de terceros sobre fenómenos espontáneos terminan estropeando su naturaleza propia.

Los blogs desde hace años han servido para llenar los vacíos que deja nuestra prensa, para abordar temas tabúes que se omiten o edulcoran desde el discurso oficial. Y ciertamente se le cree más a una persona que es como tú, que comparte tu realidad y mantiene una bitácora gratuitamente, que a un medio de prensa, ya sea estatal, público, privado o alternativo. Un blog siempre será más personal y fresco.

Lo ocurrido en otros países ha sido que los grandes medios terminan acogiendo a los blogueros en sus páginas, ganando así su público y fortaleciendo su plantilla, pero en Cuba todavía no ocurre. Se confunde el periodismo con el ejercicio del bloguero y el camino fácil ha sido crearle blogs a los propios periodistas, sin mucho éxito.

La sección de blogs en los principales medios cubanos está muy lejos de lo que pudiera ser pero no es por falta de interés nuestra, a muchos nos encantaría publicar en ellos, incluso gratuitamente. Mientras no se reconozca la posibilidad de que alguien tenga un discurso propio, de que la crítica revolucionaria es legítima, sin responder a mecanismos verticales o cumpliendo estándares de lo políticamente correcto, será difícil salirse de WordPress y Blogspot.

La blogosfera es joven en su gran mayoría. Ha sido el espacio que han encontrado muchos para expresarse, que han utilizado periodistas para decir lo que la línea editorial de sus medios no les permite y un punto de encuentro para jóvenes comunicadores. Se puede decir que ya hay una hornada de jóvenes blogueros en Cuba que ya tienen años de experiencia.

4-Para los cubanos que pueden acceder a Internet, “LA JOVEN CUBA” promueve una comunicación horizontal que dinamita los vacíos informativos de la prensa oficial. A partir de tu experiencia como editor de ese medio: ¿Es probable imaginar una comunicación horizontal entre gobierno y ciudadanos? ¿La condición de plaza sitiada seguirá siendo una barrera para pensarnos y expresarnos en las redes sociales y blog?

Una relación sana entre Gobierno y Ciudadanía es imprescindible en toda sociedad. Ningún Estado, Partido o Gobierno es homogéneo sino la suma de quienes lo componen. Siempre existen los que promueven un modelo de Socialismo horizontal y participativo, así como otros que promueven el silencio y la inercia.

Después de casi siete años blogueando podemos afirmar que en La Joven Cuba hemos tenido el apoyo de los primeros y el sabotaje de los segundos, incluso la incomprensión de unos terceros que por desconocimiento nos suponen rebeldes irresponsables sin escuchar nuestras razones o leer nuestros artículos. Somos un país traumatizado también por las traiciones, el doble discurso y la sospecha, en este contexto viciado entendemos el recelo de todos, nuestra única arma contra esto es la transparencia y el tiempo.

Mientras Cuba aspire al Socialismo seguiremos siendo plaza sitiada. Se puede posponer la construcción de un parlamento en esta trinchera por un tiempo, pero después de medio siglo es imposible si queremos sobrevivir y superarnos. Internet ha dejado de verse de manera simplista como una amenaza, ahora debemos proponernos que se vea como un arma a nuestro favor, que su uso en favor del proyecto cubano no sea la saturación del discurso trillado que hemos utilizado en otros espacios sino la promoción del pensamiento apelando a la inteligencia colectiva de nuestro pueblo.

5- Trabajar y conectarse desde una institución del Estado que en la Constitución está comprendida como propiedad social, digamos una emisora de radio, un periódico o un canal de televisión: ¿seguirá condicionando el activismo en las redes?

Todavía está fresca en mi memoria la época en que un profesor universitario era expulsado de su centro por hacerse un blog inofensivo, hemos avanzado mucho desde entonces. Sigue existiendo un condicionamiento sobre el uso de Internet en los centros laborales, porque bloguear haciendo uso de los parques wifi es demasiado caro. En el resto del mundo existen regulaciones sobre el uso de redes sociales en horario laboral, pero por lo general los profesionales tienen acceso propio desde sus teléfonos y hogares.

Nosotros tenemos pocas alternativas de conexión, además de una mezcla de paranoia con ignorancia que a menudo provoca extremismos injustos. Recuerdo el caso de una señora que era objeto de sanción laboral por haber accedido desde su centro al post de un importante intelectual cubano que publicamos en La Joven Cuba. Pareciera que la vanguardia de pensamiento a menudo está divorciada de su retaguardia, y se agudizan las contradicciones.

Ahora mismo tenemos muchos cubanos conectados a Internet en los parques. Son los que pueden pagarlo, para necesidades económicas y familiares en su mayoría. El debate público en las redes está sentando la imagen de Cuba para el mundo y constituye un espacio de diálogo con los funcionarios del país. Tenemos fuera de ese debate a la mayoría de los profesionales, la inteligencia colectiva lograda por la Revolución no participa en buena parte del activismo en las redes.

Se anuncian planes para revertir esto pero la acumulación de contradicciones va más rápido que nuestra infraestructura, y las conquistas tecnológicas a este paso pueden terminar siendo victorias pírricas. Mientras tanto, seguiremos acompañando el debate desde La Joven Cuba y abriendo las puertas para todo el que quiera sumarse. Los revolucionarios no piden permiso, ni se cansan.

Para contactar al autor: caracoldeaguaoriente@gmail.com

Tomado de: Caracol de Agua