La basura preciosa


Por: José Alemán Mesa

El cubano le saca provecho al calor, al frío, a lo que bota, a lo que recoge. Resulta que cuarenta o cincuenta centavos es el precio que adoptan los vasos “desechables” después de recogidos por algunos niños,  adolescentes, jóvenes y adultos en la terminal de ferrocarriles de Ciego de Ávila, Cuba.

El preciado envase es depositado y recogido en latones de basura, el suelo, próximo a las alcantarillas, al excremento de perro, caballo… No importa dónde se deposite el vaso, siempre un ojo lo verá, recogerá, llevará directo al agua hervida y a los trapos para el secado.

Su objetivo: alargarle la vida útil al recipiente, y su destino: los labios del cubano azotado por el calor y sediento. Vivimos en un país en el que las normas sanitarias y los encargados de hacerlas valer existen por existir.

En entrevista a algunos vendedores estos se rehusaron a identificar los proveedores y dijeron que ignoraban la procedencia de los vasos.

Era de esperar.

A algunas personas no les preocupa el asunto de los vasos renovables, pero otros no soportamos que esos inescrupulosos (vagabundos y no vagabundos también) desafíen la gravedad al extremo de estar tan cerca del vaso que no le dejan tocar ni el suelo.

Aunque hay materiales de plástico que se pueden reciclar, la realidad es que son desechables, ya que después de su uso, el nivel de contaminación es alto y permanente, por lo que se hace urgente la intervención de las autoridades competentes.

En fin, los vasos desechables son comercializados por “buzos” y los granizaderos de la terminal venden el producto sin control higiénico en ese sentido. Cucharas, vasos y tenedores plásticos desechables son recogidos en carnavales, terminales, parques…, lavados y vendidos como nuevos, exponiendo la salud de los consumidores y violando normas sanitarias.

La población deberá destruir todos los objetos plásticos desechables después de usarlos, para impedir que sean recolectados y revendidos. Así estaríamos aplicando nosotros mismos el principio de precaución.

Como expresar un amigo en reciente conversación: “se están vendiendo posible enfermedades a los usuarios de esos productos”. Tenemos que estar claros en eso.