Mañana


fidel-santiagoPor: René Fidel González García

Mañana, al amanecer, sale a Santiago de Cuba. Demorará aún unos días en llegar. Regresa el discípulo de Martí al corazón de la Revolución en Cuba, a éstas tierras. Aquí, en la ciudad escoltada por montañas quedará libre, desafiando su huesa de gigante, la condición humana y perecedera, cada yerro y tristeza íntima, su propio ensayo.

En ese latir, otra vez, está la poderosa maldición de la injusticia, el osar, el arriesgar sin precio, el soñar de cualquier  hombre y mujer que se resiste fatalmente a la humillación, la ignominia y la cobardía como destino. Le temen ya los que quieren hacerle inofensivo, los que se conjuran para convertirle en una consigna inerte, o en el pasado.

Le saben ahora más peligroso que nunca, ahora que vuelve, inasible y tierno, feraz, al corazón de la Revolución en Cuba, de la suya, de la próxima.