La Unidad Necesaria

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cuba_unidaPor: Javier Gómez Sánchez

Lo que ha venido sucediendo en los últimos tiempos hace sentir la necesidad de la unión apremiante de todos los elementos de izquierda en la Cuba de hoy. Porque demuestran la ausencia de ella. El aprovechamiento político del paso de un huracán mostró que hay fuerzas contrarias solapadas, preparadas y capitalizadas políticamente, listas para explotar cualquier oportunidad.

Evidencia también que han aprendido a nunca perder. Que van con todo dispuesto para el éxito o el éxito. Si se les permite, ganan porque logran continuar su trabajo. Si se les impide, ganan más porque se convierten en mártires con toda la algarabía que implica.

La reacción fue la peor de todas. La represión y el control policíaco solo benefician el discurso de la contrarrevolución. Usar la fuerza no nos muestra fuertes, al contrario. Demuestra escasez de recursos, de inteligencia, de capacidad y de confianza.

Todo eso es lo que se pone en evidencia cuando se envía una patrulla cuando se debió “enviar” a la prensa revolucionaria. Los que lo hicieron, no saben el enorme favor que le han hecho a la contrarrevolución.

¿Quién se reunió, quién analizó, quien determinó? ¿De qué nos sirve ver un video que circule por ahí de alguna conferencia? De esos que nos dan la impresión de que hay ambiente y perspectivas, pero la práctica aparenta que eso es lo único que hay. Ahora ellos tienen su show.

¿Cómo es posible si en la propia prensa nacional al mencionarse escasamente, como esas puntas de iceberg que asoman a veces, se advirtió que eso venía preparándose con motivo de las próximas reuniones de la OEA? ¿Que esto ocurre en un ambiente creado por el CPJ y su informe que llega incluso a manipular entrevistas a gente de la izquierda bien intencionada? ¿Acaso no se sabía que todo se venía preparando?

Las derrotas enseñan más que las victorias. Estaría bien que en la OEA lo presenten como trofeo, para ver si nos damos contra la pared y aprendemos de una vez que no se debe usar la fuerza cuando se debe usar la astucia.

Entonces todo esto nos lleva a preguntarnos a los que nos preocupa el futuro del socialismo: ¿Existe un frente unido de enfrentamiento político en Cuba? Hablo de un frente aglutinador, revolucionario, socialista, izquierdista o el apellido que le quieran poner. ¿Están todas nuestras fuerzas y nuestras capacidades articuladas?

La respuesta es no. Los hechos no demuestran otra cosa.

Tenemos un enorme potencial, porque al unirnos se unen todas nuestras características. La capacidad intelectual, los recursos que nos da la organización y el poder. Pero el uso del poder tiene que funcionar políticamente y no solo para permanecer en el poder. No ser meramente un poder en el poder, tiene que ser sobretodo un poder político.

Lo que tenemos ahora es una fuerza y una capacidad política tremendamente fragmentada. Tenemos al PCC y a la UJC, que llevan a remolque a la FEU y la AHS. Esas organizaciones tienen una línea, un nivel de discurso. Tenemos otra parte de la izquierda dispersa y desorganizada. Tenemos los medios que lo reflejan. Están por un lado Granma y JR, por otro lado medios también estatales pero que a su vez tienen otra línea, como Cubadebate, La Calle del Medio, La Jiribilla, Temas, etc. Por otro lado más, un grupo de páginas webs y blogs. Algunos responden a instituciones y ONGs. Otros son valiosas iniciativas de grupos o personas.

En estos últimos se padece de vanidad, de inmadurez, de ambigüedad y dentro de ellos también hay una extrema fragmentación. Un terrible miedo al estigma social y a romper la Espiral del Silencio. De la misma manera que en los estatales se padece de censura, de silencio, de enajenación. Como fingiendo que las cosas no existen, y las cosas bajo el suelo van caminando.

¿Por qué no se conecta todo eso? No se conecta porque padecemos los mismos males que todas las izquierdas del mundo y de la historia.

Y no hablo solo en la comunicación, hablo de toda la política, la comunicación es solo una expresión de esta. El pensamiento progresista cubano está tan fragmentado hoy como lo ha estado en la mayoría de las épocas. Lo que se logró en cada una fue cuando ese pensamiento llegó a unirse.

El imprescindible cuestionamiento a todos nuestros males ha contrapuesto a muchos integrantes del pensamiento de izquierda cubano con el funcionariado que dirige el Estado. Eso nos ha desgastado, sin haber forma de evadir ese desgaste. Hay que saberlo llevar.

Padecemos sobre todo desconfianza. La desconfianza y las relaciones incómodas propias de una Revolución en el poder, que tiene su propia burocracia y que ha creado su propia tecnocracia.

La realidad es que dentro de la Revolución, se desconfía de sus intelectuales, de sus periodistas, de muchos de sus más dedicados y lúcidos defensores.

Hay temor de que empoderar a una prensa revolucionaria implique también un mayor cuestionamiento a todos nuestros problemas internos, administrativos y nacionales. Pero no puede ser de otra forma, porque hay que ser revolucionario para afuera y para dentro.

Hay miedo a reflexionar, como hay miedo al castigo por la sinceridad.

Pagamos entonces las consecuencias de un sistema lamentable, que aún hoy clasifica a sus integrantes en “confiables” y “no confiables”. ¿A cuántos de nuestros cubanos más brillantes y más revolucionarios, no les han puesto a esa clasificación de “no confiable”? De saber la lista casi habría que llevarla con orgullo.

Creer que nuestros problemas son comunicacionales es engañarnos. Son políticos.

O nos damos cuenta de eso, o fracasaremos. Decir Unidad no es fingir que la tenemos. Es unidad de acción, de criterio, de qué hacer y cómo hacerlo. La Revolución Cubana surgió de la unión y solo puede terminar por la ausencia de ella.

Busquemos ya de una vez la unión política que necesitamos, luego puede ser demasiado tarde.

Nuestro mayor obstáculo es que hay gente que no sabe ni qué ni a quién hay que unir.

Hagámoslo con una única certeza: Nos unimos o seremos derrotados.

Para contactar al autor: javiergosanchez09@gmail.com