Ideas solidarias

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matthew_baracoaPor: Fidel Corrales Ferro

Cuando empezaron a aparecer las fotos de Baracoa en las redes sociales sentí una tristeza inmensa por la Villa Primada. Y no sólo por natural compasión, sino también porque 12 años atrás yo supe lo que es amanecer con el techo roto y la casa anegada en agua. Charly (2004) fue también un ciclón muy destructivo, pero a su paso por Cuba era “apenas” una poderosa tormenta de categoría 3 en la escala Saphir-Simpson.

Enseguida recordé escenas de personas rescatando pertenencias debajo de los escombros en los que Charly transformó sus casas, en un pueblito ubicado también al norte de la isla y llamado por casualidad, Playa Baracoa. Así que rápidamente, pensé ¿qué hacer por ellos?

Mi primera idea la comuniqué sin pensarlo: “#FuerzaBaracoa Cubanos donemos salario de un día para la recuperar Baracoa. ¿Será posible abrir cuenta en banco con ese fin? ¿cómo se hace?” – decía apresurado e ignorante a través de twitter, olvidando los pueblos y caseríos de Guantánamo que aún no salían en las fotos. Por alguna razón, nadie se hizo eco de aquella idea prematura. Imagino que habría cosas más urgentes que hacer. Aunque en la red abundaban los mensajes del tipo “ánimo Baracoa”; solidarios, pero faltos de valor práctico.

Mirando la TV y leyendo la prensa, entendí que apenas había iniciativas que no fueran promovidas por instituciones cuyo objeto social está vinculado de facto a la recuperación. Creo que en momentos así, toda la ayuda es poca, sobre todo si se piensa en las personas que -desposeídas- miran al futuro con esperanza, pero llenas de ansiedad por cambiar la realidad que las embarga.

Dicho esto, quiero compartir unas ideas solidarias que permitirían la participación directa de la ciudadanía, especialmente la parte que no trabaja en esos sectores claves para la recuperación. A mi entender, estas ideas requerirían de un mínimo de organización para poder efectuarse, contando con los buenos oficios de algunas de nuestras instituciones.

Idea 1: Un aporte monetario por Guantánamo

Crear una cuenta bancaria destinada a recaudar fondos donados por ciudadanos solidarios para financiar directamente la compra de materiales para (re)construir viviendas.

Recientemente nuestro gobierno ha anunciado medidas a favor de la reconstrucción del fondo habitacional afectado. Los aportes recaudados por esta iniciativa, serían administrados por el Consejo Provincial de Defensa de Guantánamo para pagar el 50 % de los materiales que el presupuesto del Estado no cubrirá, estableciendo prioridades de acuerdo al interés social (familias de bajos recursos, personas con necesidades especiales, por ejemplo).

Los donativos serían en forma de depósitos o transferencias bancarias o depósitos directos, usando para ello la red de bancos y cajeros automáticos del país. La convocatoria podría hacerse mediante anuncios en la televisión nacional, las redes sociales y los propios bancos y emplazamientos de cajeros automáticos.

En esta idea ya he venido trabajando. Recientemente he solicitado orientación y ayuda al Banco Metropolitano para realizarla. Aunque la Dirección de Comunicación y Mercadotecnia aún no ha dado acuse de recibo a mi comunicación, supe por vía telefónica -a través de una funcionaria de la dirección de Banca Personal del Banco Metropolitano, que se están realizando las consultas pertinentes para determinar si es posible implementar esta idea y cuál sería la forma apropiada, conforme a las regulaciones vigentes.

Idea 2: Un mensaje de texto (SMS) por Guantánamo

El Domingo pasado mirando el programa Sonando en Cuba, quedé admirado por la cantidad de SMS enviados para “salvar” a los artistas que estaban en zona caliente (en peligro de ser eliminados). Si bien recuerdo, más de medio millón de mensajes “salvadores” fueron recibidos (en 48 horas) a través del servicio de SMS PREMIUM (número 8888). Confieso desconocer cómo funciona ese tipo de servicio interactivo, pero pienso que: i) sirva para evaluar el rating del programa, ii) empodera al público que ofrece otra oportunidad al artista casi-eliminado y iii) permite a ETECSA y RTV Comercial (la productora) beneficios económicos mutuos, derivados del costo de la participación (0.16 CUC/SMS).

Hagamos un ejercicio. Supongamos que convocamos a enviar un SMS por Guantánamo. Multipliquemos 500 mil SMS por 0.16 CUC. Salen 80 mil CUC (¿en 48 horas?). Ahora multipliquemos esta suma por la tasa de cambio del CUC (24 CUP por cada CUC); salen 1 millon 80 mil CUP. Si consideramos que el presupuesto del Estado asume el 50% de los costos, entonces podría adquirirse materiales por valor de 3 millones 840 mil CUP. Medio millón de CUP adicionales podría recaudarse si Casas de Cambio S.A. donara el peso cubano que gana por la reconversión del CUC a CUP (lo cual hace 1 millón extra de capacidad de compra, llegando a 4 millones 840 mil CUP).

Me parece fantástico que en 48 horas Ciudadanos y Gobierno nos juntemos para financiar materiales por valor de casi cinco millones de pesos. ¿Cuántas viviendas podrían reconstruirse con este monto? No lo sé.

En cuanto a la divulgación de esta segunda iniciativa, propongo que sea hecha en el propio programa Sonando en Cuba, esto incluso le daría un maravilloso toque de verdadera (y solidaria) emoción. Quizás, para seguir sumando solidaridad, RTV comercial y ETECSA podrían donar las ganancias del servicio de SMS PREMIUM (o una parte de ellas) para “salvar” a nuestros hermanos de oriente. Los cuales, de hecho, ya han sido salvados, gracias a esa institución maravillosa llamada Defensa Civil, campeona salvando vidas humanas amenazadas por todo tipo de desastre, que con la cooperación de múltiples sectores institucionales y ciudadanos, protagonizó lo que algunos han atribuido a la obra y gracia de Dios: hemos preservado la vida de todos los ciudadanos afectados. Sin cuestionar las creencias de nuestros conciudadanos creyentes, recuerdo aquel dicho que dice: “Ora como si todo dependiera de Dios, pero trabaja, como si todo dependiera de ti”.

Finalmente, una idea como esta, nos permitiría: i) demostrar el alto índice de solidaridad de nuestra ciudadanía, ii) empoderar a los ciudadanos, que ofrecerán a sus compatriotas más necesitados la oportunidad de recuperar su vivienda sin endeudarse y iii) reafirmar, una vez más, el compromiso social de nuestras instituciones.

Esto es lo que pienso. La invitación queda hecha.