Solidaridad sin límites

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solidaridadPor: Harold Cárdenas Lema

Este país deben defenderlo todos, los organizados y los improvisados, los subordinados y los autónomos, no deben existir límites. La reciente situación de desastre en Guantánamo nos recuerda los desafíos que tenemos como nación y sus verticalismos innecesarios, pero también nuestra capacidad extraordinaria de movilizar el Estado y la sociedad en función del bien común. Después de medio siglo convirtiendo la solidaridad en valor social, ¿por qué ponerle límites?

En cuanto Matthew abandonó el territorio nacional hicimos un plan en La Joven Cuba para ir a Baracoa y ayudar en la reconstrucción. Por suerte hicimos nuestra tarea primero con los amigos en el lugar, que nos aconsejaron no ir por nuestra cuenta sino como parte de los grupos creados con ese propósito por las instituciones. La participación sin condiciones previas en una zona de desastre, más que ayudar puede resultar un estorbo aunque sea con las mejores intenciones.

Más allá de las donaciones que uno siempre mira con recelo al no tener garantía de su destino final y el trayecto hasta llegar a los damnificados, no teníamos cómo socorrer o llevar por nosotros mismos la ayuda. No existe un mecanismo en Cuba que permita al ciudadano implicarse directamente en la reconstrucción, salvo donaciones y actos simbólicos… ¿qué institución acoge a quienes desean ayudar por sí mismos?

Además de las brigadas de ETECSA, los linieros y las fábricas de galletas, existe una sociedad civil en Cuba presta a dar una mano solidaria, incluso los medios de comunicación son subutilizados cuando podrían ser herramienta de movilización ciudadana en el momento de la reconstrucción. Pero el problema es mayor que esto.

En la propia Conceptualización del Modelo cubano ya señalamos cómo se reconoce solo a la sociedad civil socialista que es “preparada y organizada en defensa de la Revolución”. ¿Y los proyectos autónomos como LJC entonces? ¿Y los ciudadanos que al no recibir convocatoria en su centro laboral tienen sensibilidad y fibra solidaria para querer participar igualmente en la ayuda?

La Revolución Cubana, hija de sus circunstancias y nacida en los tiempos de la experiencia soviética, no se ha adaptado aún a estos fenómenos. No existen cauces para la participación ciudadana directa, cuando no existe un esquema vertical nos parece el fin de los tiempos. Y educar un pueblo por medio siglo para ponerle amarras y solo tomar de él lo que se considere en cada momento, es un franco desperdicio.

Esto ocurre en muchos niveles de la sociedad con otros ejemplos. ETECSA no tiene infraestructura para llevar la Internet Nauta más allá de los parques, pero hay ciudades enteras conectadas entre sí. La ciudadanía con sus recursos ha creado redes inalámbricas que estarían gustosos de poner al servicio de la comunicación si se les diera la oportunidad. ¿Acaso la participación social directa no es más socialista incluso que la intervención exclusivamente estatal? El marxismo no existe solo para darlo en las escuelas, vale aplicarlo también.

Este blog nuestro es una ventana donde mostramos la opinión y las iniciativas de un proyecto llamado La Joven Cuba, abiertamente socialista y revolucionario. Aún así, seguimos marginados de las fuerzas “preparadas y organizadas” en defensa de la Revolución, ya sea en la denuncia de lo ocurrido en World Learning o en la lucha contra el bloqueo. Es el precio por no ser parte del plan “preparado y organizado”, que conste que cuando Fidel apareció en escena hace medio siglo, tampoco era parte del plan que tenían las fuerzas de izquierda mayoritarias en ese momento.

A la solidaridad no se le puede poner límites, debe abrirse espacios para este producto genuino de la Revolución Cubana, este país no era tan así antes del 59, y ahora nos toca ser mejores aún. Estamos abiertos a la convocatoria que haga cualquier institución que necesite nuestros modestos esfuerzos, a participar en la reconstrucción de una ciudad traumada. Iremos con nuestros propios recursos y haciendo uso de nuestro tiempo libre. ¿Existe alguna posibilidad de sumarse directamente?

Para contactar al autor: haroldcardenaslema@gmail.com