Las barras, las estrellas y la estrella solitaria (II y final)


bandera_eeuuPor: Javier Gómez Sánchez

Los programas de estudios para jóvenes cubanos en los Estados Unidos son recientes pero no son nuevos. No nos confundamos, no todo el que va a estudiar allá lo hace en uno de estos programas creados con una intención política. Se trata de algunos proyectos diseñados especialmente.

En estos tiempos la comunidad intelectual revolucionaria debe usar toda su inteligencia para saber hacer distinciones. Llamar al trigo ¨trigo¨ y a la cizaña ¨cizaña¨. Tener cuidado con los que escriben, incluso en los periódicos, metiendo todo en un mismo saco. Porque como mismo hay torpes que escriben, hay torpes que leen, e incluso torpes que ejecutan.

Luego si nos fijamos en cómo están pensados esos programas subversivos de estudio, encontramos un detalle clave: los jóvenes instruidos en ellos deben volver a Cuba.

Nuestro país para su desarrollo necesita recoger el capital humano que tiene disperso por el mundo y que ha bebido de él. Algo que no ocurrirá mientras no existan condiciones favorables para su inserción en Cuba, su realización profesional, familiar y material, además de políticas adecuadas para facilitar el retorno.

Ese retorno es el mayor punto débil de la relación de Cuba con sus jóvenes en el exterior, y el que precisamente los programas de la USAID están explotando. La Cuba revolucionaria no ha sabido buscar y recibir sus beneficios, la contrarrevolución sí ha aprendido a cultivarla y recoger la cosecha.

En estos días aparecen en nuestros diarios referencias a estos programas de becas de la USAID, surgen voces de alarma, se improvisan actos, e incluso se informa que, como debe ser indudablemente, se ha actuado con los que han venido a actuar fuera de la ley.

¿Pero qué hacemos políticamente? No digo legalmente, no digo mediáticamente, no digo diplomáticamente, digo reitero, políticamente.

Decir que los jóvenes cubanos están educados en el amor a la Revolución y que nos se van a dejar engañar y etc, etc, etc. ¿Hay en eso una respuesta política a largo plazo?

¿Dónde queda la política martiana? Esa que en el campamento mambí no pensaba en el combate próximo si no en el futuro de la revolución.

¿Dónde están nuestros programas de ¨subversión revolucionaria¨? ¿Dónde están nuestros proyectos de ¨creación de líderes¨?

¿Con qué contraatacamos? Porque si algo hemos padecido ha sido de programas de enajenación revolucionaria, de inmovilismo revolucionario, de ¨orientación¨ revolucionaria, aniquilación de iniciativas revolucionarias y destrucción de líderes.

Tenemos una estructura organizacional que se comporta como una perfecta máquina de destrucción de revolucionarios. Que se ha especializado en convertir revolucionarios en cuadros, burócratas, dirigentes, tecnócratas, en cualquier cosa…

Los dirigentes de la FEEM, FEU y UJC en su mayoría carecen de carisma, carecen de capacidad comunicacional, no cuentan con la admiración ni siquiera de sus miembros y en el tiempo han hecho más un papel de objeto desechable que de otra cosa. Ninguno llega a esos cargos por la simpatía y el respaldo de la masa.

Organizaciones que han tenido que dedicar congresos completos a la captación y al crecimiento, pues es más fácil hoy que los Testigos de Jehová capten adeptos a que en ellas ingresen militantes conscientes. Esas organizaciones mantendrán una importancia tremenda, pero su salvación será, en una visión de futuro, abrirse e integrarse a otras fuerzas de pensamiento revolucionario y de izquierda que ya existen en la sociedad cubana pero que no encuentran cabida dentro de ellas.

Lo alarmante no es que el enemigo este tratando de fabricar líderes. Porque los líderes verdaderos no se fabrican. Así que fracasarán en eso como han fracasado en otros países donde lo han intentado. En todo caso obtendrán dirigentes contrarrevolucionarios. Lo alarmante es que nosotros ni siquiera lo estamos intentando.

Por nuestro lado trabajemos para el futuro y no solo para sostener el presente mientras nos dejamos rodear. Liberemos fuerzas políticas y no solo las económicas, integremos la izquierda cubana, a los jóvenes de edad y a los jóvenes de espíritu, a la fuerza nueva.

Escuchemos verdaderamente el llamado a la Unidad, que no es la aniquilación sistemática de todo lo nuevo que surge dentro de la Revolución.

Ahora se celebra a la ¨blogosfera revolucionaria¨, tal vez con un exceso de triunfalismo. ¿Pero cuánto costó que surgiera esa blogosfera que aún no está ni siquiera bien consolidada? Cuanta incomprensión, cuantos obstáculos, sanciones, expulsiones, satanizaciones. Cuánto padecieron aquellos que con razón decían: ¨Si los americanos crean un blog, creemos nosotros cien¨. Cuánta oposición dentro de las filas partidistas. Algunos de los mayores opositores ahora la congratulan.

Sirva todo esto para reflexionar y que no se limite a notas de alarma en nuestros periódicos.

Para que por cada ¨líder¨ que los americanos pretendan fabricar, formemos nosotros diez.

Y cuidado no nos asombremos si algún joven que defienda con más pasión la Revolución en el futuro no haya pasado por una beca en el extranjero. Aunque eso sí, dudo que de la USAID.

Para contactar al autor: javiergosanchez09@gmail.com