Maniobras criminales en Cuba: ¿noticia o no?


violencia_cubaPor: José Alemán Mesa

Lamentable resulta escuchar informaciones en los noticieros de los medios de comunicación cubanos sobre muertos en países como Estados Unidos, Colombia, Brasil y Venezuela, a causa de violencia, racismo, homofobia… Pero, fronteras adentro, resulta indignante que las víctimas de espeluznantes maniobras criminales en Cuba, no sean noticia.

El ánimo no es hacer público el dolor ajeno, sino hacer visible nuestros ejemplos, al final los nuestros, en aras de salvaguardar esa seguridad ciudadana ganada a partir de 1959; sí, porque hoy es un gran espejismo hacer de Cuba un gran remanso de paz.

No hablo de cualquier caso, hablo, por ejemplo, del hermano de mi profesora de inglés Lila, un botero avileño que recientemente apareció en el fondo de un pozo, tras haber sido “navajeado”. Hablo de un homosexual pinareño que apareció gracias a las auras, después de innumerables torturas.

De un joven que fue asaltado y apuñaleado por una pandilla de mierda que admite entre sus integrante solo aquel que pruebe su capacidad para matar. Hablo de esa niña villaclareña que fue violada y asesinada por su propio padre. De los occisos que aparecen a diario en varios centros recreativos.

De una historia que contó mi vecina Migdalia Barrios sobre una mujer que primero fue violada y luego le enterraron una estaca de marabú por la vulva. De un tractorista que fue y vino diez veces sobre un cuerpo hundido en el fango.

Y es que en Cuba, a lo largo de todo el archipiélago, como en todos esos países mencionados, también se mata por discriminación y xenofobia, o simplemente, por matar. De no ser así, ¿por qué los centros penitenciarios están hartos de homicidas, que cargan años y más años con santa paciencia y orgullo?

No podemos seguir vendiendo, por nuestro propio bien, la imagen de que Cuba es el Edén. Como no existe la crónica roja en la prensa oficial, ni siquiera la dosis necesaria para aleccionar, nos apropiamos de lo que no es de nosotros. Pero está claro: un asesinato de gran nivel no es noticia de todos los días en Cuba.

Si bien en esta isla no se ve lo que en Estados Unidos, tenemos, tanto como en esa nación, archivados casos y casos que erizan el cuerpo entero, los que dormitan en el silencio, pues sin faltar a la sensibilidad humana, más vale para mí un hijo de esta tierra que uno de otra. Insisto, repudio cualquier acto que prive a otra persona de su vida.

Debemos revisar los conceptos que se manejan en la prensa cubana, pues hay mil formas de hacer una prensa socialista cuyo contenido deje de mirar más para afuera que para adentro. ¡Ah!, entiendo, durante décadas el trabajo ha sido otro: nosotros publicamos los de ellos y ellos los de nosotros, es una transacción. ¡Qué va!, así no se es diáfano con uno mismo.

Que nadie me hable de “Tras la huella” o la serie “U.N.O”. Existen casos y casos, muchos más serios que lo que alcanzan a reconstruir esos policiacos. Debemos reconocer que estos programas compendian de la realidad los hechos y su realización conlleva a crear, en ocasiones, aparentes prácticas. Además, componen los hechos que ocurren de forma bien resumida y resuelta, hasta parecen conferir una enseñanza a los presentes y futuros criminales.

Algo sí amigos, nosotros no tenemos policías que matan a otros como en Estados Unidos y ¡ay! del que ejerza la violencia. En Cuba, por suerte, existe una estricta legislación sobre la tenencia de armas y no me constan los tiroteos y asaltos a comercios a mano armada. Una enorme ventaja.

Pero, insisto, en Cuba, también hay muertos, que nunca quisieron ser noticias si para serlo tenían que morir, pero no podemos combatir tales actos si los escondemos. Soy franco: busquemos un equilibrio o dejemos de buscar fuera lo que aparece, si queremos, al doblar la esquina