Noticias o Rumores


chismePor: Yisel Martínez

Los rumores, el dime que te diré, el chisme de esquina, los comentarios de boca en boca; todas esas informaciones que vienen y van a diario, son en Cuba casi casi como el pan nuestro de cada día…

Normalmente provocan desaciertos y un estado de incertidumbre que más que informar logran todo lo contrario. En este tipo de mensajes deambulantes, la verdad se convierte en una incógnita. Nunca se llega a saber a ciencia cierta cuánto hay de especulativo, incluso en la medida que se extiende, crece, a saber usted, con qué nuevo dato. Y así, los cubanos nos enteramos de todo o casi todo.

Que si van a cerrar tal tienda, que si el yogurt faltará un mes, que si va a desaparecer el CUC, que los almendrones están cobrando más de 10 pesos, que se acerca otro Periodo Especial. Muchas, muchísimas informaciones se escuchan por ahí, sin que existan datos para comprobar su veracidad.

¿Puede que sean verdad, puede que sean mentiras? Solo lo sabremos entonces, cuando los medios de comunicación convierten los rumores en noticia, ya sea bien para desmentirla o para decir entonces la parte del asunto que es verdad.

Y yo que pertenezco al lado de acá, trato de ser esta vez autocrítica, no solo con la manera en que trabajamos los que informamos a la población, sino con una política informativa que no se implementa del todo y que es en gran parte responsable de que existan los rumores.

¿Por qué hacer del rumor una noticia y no hacer una noticia para que no aparezca el rumor? ¿Por qué esperar días para informar sobre un tema que todos sabemos es de interés para la población?

Muchas veces ni siquiera se trata de los periodistas o los medios de prensa. De igual manera, no es una frase para justificar a nadie. Todos y cada uno de los encargados de dar información tienen que comenzar a hacer su trabajo y hacerse responsables tanto de lo que se dice como de lo que se omite.

Para ello, hay que ser más coherentes con la cotidianidad, con el interés de las personas, con la necesidad que tienen de sentirse informados, de saber qué está sucediendo en el país. Y no solo saber, sino entender. Porque no basta con leer una simple nota, hay que explicar, analizar, de manera responsable y coherente, cada una de las informaciones que se dan. Responderle a las personas sus interrogantes y también ahorrarle preocupaciones.

El rumor más que todo, es negativo, porque no dice nada, solo especula. Provoca incertidumbre, incluso puede llevar inestabilidad a cualquier circunstancia. Por eso más que atacarlo hay que prevenirlo y para ello no queda de otra que informar, comunicar, explicar.

Las sociedades funcionan esencialmente gracias a la comunicación. Hacerla efectiva para todos, no es capricho de unos pocos, es una necesidad para muchos, y un derecho que tenemos. Todos sabemos de dónde venimos y queremos saber hacia dónde vamos.