La distante letanía

lejaniaPor: Javier Gómez Sánchez

Cuando alguno de los que escribe o habla sobre Cuba, toca ineludiblemente el tema de la migración, con frecuencia dice en tono como solidario, casi de culpa: hay que crear maneras más inclusivas para la participación de los cubanos que viven fuera…etc , etc.

La frase cae bien, es simpática, cómoda, inclusiva. En estos tiempos donde la exclusión es algo tan feo. Si uno no toca el tema, se lo preguntan.

Si se encuentra de visita en el extranjero tiene el efecto de crear un ambiente agradable y sonriente a su alrededor, algo a los que la mayoría de los seres humanos normales somos sensibles.

Creo que hay muchas maneras de ejercer una actitud de inclusión propia en cuanto a Cuba. Existen ejemplos como Edmundo García, Yadira Escobar, CAFE y muchos más.

Gente que ha logrado con mucho esfuerzo, enfrentándose a la incomprensión, a la antipatía, incluso a la hostilidad, sobreponiéndose a experiencias personales, mantenerse cerca de Cuba y participar de ella.

La idea casi siempre es mencionada en los espacios de los cubanos que sin dudas vierten hacia Cuba sus mejores sentimientos.

Los otros son reacios incluso al acercamiento mas simple o es preferible mantenerlos alejados. Lamentablemente estos últimos son los más activos y alborotadores.

Pero siempre que la escucho o la leo siento una ligera incomodidad. Como si encontrara en ella una especie de repetición, que pudiera tener eco eternamente mientras la vida va por otro lado. Siempre me pasa con las frases que responden cosas poco definidas porque no queda claro cuando dejarán de decirse.

De la misma manera que me inquieta cuando escucho a alguien en Cuba decir: ¨Yo aspiro a ver algo antes de morirme¨ Siempre he pedido que defina bien que es ese algo: Macdonals, un debate presidencial, televisión por cable, jugar en el Mundial de Fútbol… no es importante si yo lo deseo igual, pero que lo defina.

Porque si no, puede que le pase como a Gloria Stefan, que primero decía que no venía a Cuba mientras viviera Fidel, luego hasta que no gobernaran los Castro y ahora que mientras haya socialismo.

Con la dichosa idea me pasa lo mismo. Por supuesto, no dejo de lado el hecho de que la repatriación legal como procedimiento normal es algo reciente. Fue lograda por los cubanos dentro y fuera en un momento en que ya el estado anterior era insostenible. Los encuentros Nación y Migración fueron prueba de ello.

Pero tampoco creo que sea imprescindible residir en Cuba para participar de ella. Como dije los ejemplos abundan. Aunque en muchos aspectos, para una participación actualizada y consciente, es necesario venir a Cuba aunque sea de vez en cuando.

Así que no creo que se refieran a eso exactamente. ¿Entonces a qué?

Pienso que salvo determinadas particularidades, como espacios dedicados al tema migratorio, las posibilidades de participación de los cubanos que residen fuera de la isla deben ser los mismos que los que viven en ella.

Y que conste que por las características de las elecciones que se realizan en Cuba, no creo que sea necesario el voto de ultramar. Ni siquiera práctico…Que siempre hay alguno que sale con eso.

No veo nada que los singularice, salvo la lejanía geográfica.

Luchar por un mayor espacio de opinión, de participación, de democracia plena en Cuba es hacerlo por todos los cubanos. Lo que logremos para nosotros será para ellos también. Si deseamos un mejor socialismo, magnífico, si no igual pueden venir y montar un negocio o simplemente vivir.

Casi diciendo desde aquí como aquel muñequito de Elpidio Valdés….

Los que estén fuera de ella que se incluyan de todas las maneras que encuentren.

Aunque sea coincidiendo su viaje con un debate sobre la Conceptualización del Modelo o una Asamblea de Rendición de Cuentas para decir: ¨Vengo desde Hialeah…¨

Pero, por favor, no esperen a que alguien vaya hasta donde estén y les diga:

¨Psss, hey…ya pueden venir¨

Para contactar al autor: javiergosanchez09@gmail.com