Por una lectura joven del marxismo en Cuba

El Partido Comunista ruso apuesta por los jóvenes para las próximas elecciones.

Un Karl Marx de estos tiempos.
Un Karl Marx de estos tiempos.

Por: Javier Gómez Sánchez (javiergosanchez09@gmail.com)

¿Qué conocen los jóvenes cubanos sobre marxismo? ¿Qué textos de ese pensamiento han leído o existen a su alcance? En un momento en que nos replanteamos el modelo de socialismo valdría la pena hacerse estas preguntas e intentar responderlas.

La publicación en Cuba de obras de Marx, Engels y Lenin fue abundante desde los años 60. Siendo muy baratas, eran fáciles de encontrar en las casas cubanas junto a gran parte de la literatura universal, en una época en que se consideraba que en cada casa debía existir una pequeña biblioteca. Hoy abundan cada vez más las casas cubanas, que mientras más lujosas y tecnificadas, menos posibilidad hay de encontrar libros en ellas.

Muchos recordamos como en las esquinas llenas de basura del Período Especial era común ver montones de libros. En esas lomas de papel amarillento era habitual encontrar libros de marxismo y leninismo, allí iban a parar sin distinción tanto las obras originales como los manuales soviéticos.

Sin embargo, recuerdo el éxito que tuvo en los 2000 la puesta teatral en La Habana de la obra ¨Marx en el Soho¨ de Howard Zinn.

La enseñanza dogmática del marxismo a través de los manuales, la caída del campo socialista y la singularización de la situación política y económica cubana tanto en lo interno como en su enfrentamiento con Estados Unidos, provocaron un distanciamiento notable entre la juventud intelectual cubana tanto de las teorías del marxismo como de las enseñanzas del leninismo.

La superación de las llamadas ¨prohibiciones absurdas¨ nos implicó un lamentable aunque necesario consumo del debate intelectual y social. Aún hoy nos vemos obligados a desgastarnos en temas que no deberían merecer nuestra energía. La búsqueda de un nuevo modelo y un plan económico-social nos indica lo que debe ser el discernimiento en pos del verdadero desarrollo.

El estudio de las ideas marxistas y leninistas es algo casi desconocido entre los jóvenes cubanos de hoy, incluso entre los interesados en temas de filosofía, política y economía. Más grave aún entre los que nos consideramos como defensores del ideal socialista.

Es necesario adentrarse en su lectura consciente, que forme parte de nuestro bagaje y que las apliquemos a la práctica. Que dominemos la dialéctica como herramienta de análisis.

Un defensor del socialismo que no conozca el marxismo está prácticamente desarmado. Su visión y argumentos, se limitarían a lo inmediato e insuficiente, tanto en lo geográfico como en lo histórico.

Hay que leer sin limitaciones a todos los marxistas: a Rosa Luxemburgo, a Antonio Gramsci, a Wright Mills, a Lukács, a Plejanov, a latinoamericanos como Mariátegui, Néstor Kohan, y por supuesto al Che Guevara.

Leerlos en papel, en tablets, en la PC, descargarlos de la web, enviarlos por email, comentarlos en los blogs. Explotar todo el potencial de la tecnología y del contenido desde Gutenberg a Steve Jobs.

Y encontrar lo cubano en lo universal de esas ideas.

Para todo lo demás, existe el paquete.