El destino de los héroes

destino_heroesPor: Harold Cárdenas Lema

Gerardo Hernández hizo el logo de La Joven Cuba en una cárcel de máxima seguridad. Con dos cadenas perpetuas sobre sus hombros, contra el país más poderoso del mundo. Y tuvo tiempo para nosotros. René González fue el hombre que retenido en Miami sin poder regresar a su país, nos ayudaba a administrar un blog incomprendido. El proyecto político nacional no son las consignas voluntaristas de la TV sino los pequeños actos de desinterés y valentía de sus hombres buenos. Ambos se vieron en Cuba un 17 de diciembre junto a sus tres compañeros. Hoy los Cinco tienen empleo y un destino, aprovecho para hacer varios comentarios al respecto.

La persona que decidió a dónde irían a trabajar los Cinco debe ser muy segura de si misma. ¿Cómo se asigna responsabilidades a los hombres más legitimados en la historia reciente de Cuba? A mí me costaría mucho. Nada parece suficiente entonces, se verán subutilizados siempre porque merecen tanto y con mucho menos esfuerzo otros han llegado muy lejos en la pirámide sociopolítica.

Cuando llegaron a Cuba todos querían sacarse fotos con ellos, compartir el foco de atención, invitarlos a todo y recordarles cuánto habían hecho por su regreso. Eso hicieron quienes los apoyaron, y algunos que no también. En momentos de victoria nunca se está solo. Pero mientras más se acumulaba gente a su alrededor más me alejaba yo, quizás por vergüenza de robarles un espacio de intimidad personal largamente pospuesto. La única vez que pude verlos juntos fue en una embajada extranjera, durante 20 segundos y una fotografía que nunca pude recuperar.

Gerardo entonces me pasa su teléfono y aún así no lo he llamado nunca. No estoy seguro por qué, quizás porque mientras sea moda no tiene el mismo significado, quizás por no ser otro más que le roba tiempo de familia. O por lo mismo que Schindler sufrió no haber salvado un niño judío más de los alemanes, porque siempre se puede más. Y si publicamos una docena de artículos e hicimos 20 actividades, pudieron haber sido 25. En fin, todavía me cuesta sostener la mirada con los Cinco cuando están cerca. Han pasado 8 meses y todavía no llamo a Gerardo para decirle: “gracias por Todo”, junto a René me comporto como un adolescente inquieto.

En La Joven Cuba escribimos mucho sobre su lucha humanitaria y la injusticia sobre el caso. Lo hicimos por convicciones profundas, más fuertes que las torpezas de un país desacostumbrado a la política. Desde el 17 de diciembre nos cuesta imaginarlos en nuestras calles, comprando en una tienda o compartiendo una cola. Acostumbrados a verlos en la distancia, se nos han vuelto una realidad cotidiana mientras descubrimos que comparten nuestros problemas, nuestras preocupaciones.

Los países crean héroes y luego no saben qué hacer con ellos, como los perros que persiguen los autos en los barrios sin posibilidad de alcanzarlos. Y toca aprender a utilizarlos como lo que son. El caudal político e influencia que tienen en la sociedad cubana no puede darse por sentado o desaprovecharlo, porque el tiempo pasa y se pierde poco a poco. Quién sabe cuánto habrá que esperar hasta encontrar otros hombres de su calibre.

Las asignaciones laborales a los Cinco no son poca cosa, y claro que siempre nos parecerán poco. Pero, ¿quién decide el destino de los héroes? De seguro no será quien esté a cargo de una política de cuadros, solo la historia tiene ese privilegio. Mientras tanto, cada uno ya tiene un lugar concreto desde el que entablar un nuevo tipo de lucha. Quizás ese sea el destino de los héroes, seguir luchando toda sus vidas. ¿Hay algo más glorioso que eso?

Para contactar con el autor: haroldcardenaslema@gmail.com