La mejor respuesta a Barack Obama

Modelo económico cubanoPor: Roberto G. Peralo (roberto.peralo@umcc.cu)

Minutos antes de entrar al gran teatro de la Habana para escuchar las palabras de Barack Obama, intercambio impresiones sobre el acontecimiento con algunas personas, entre ellas el profesor Esteban Morales. Él, haciendo una analogía histórica rememoró las palabras de Fidel el 8 de enero de 1959, donde alertaba al pueblo cubano que a partir de ese momento todo iba a ser más difícil.

Cuando Obama lanza el primer mensaje de su intervención: “Cultivo una rosa blanca” para declarar la Paz, fue que comprendí realmente lo que nos alertaba Esteban Morales. El discurso y toda las actividades y mensajes que transmitió Obama en su visita a Cuba fue una clase magistral de cómo se hace política.

Obama planteó que uno de los objetivos de su visita a Cuba era terminar con el resquicio de la Guerra Fría en el continente americano, y yo lo di como un hecho. Pero también percibí que a partir de ese momento él le dio comienzo a una nueva etapa de enfrentamiento entre ambos países. El campo de batalla se trasladó para el de los argumentos y las ideas. Y el combate es cuerpo a cuerpo.

Raúl Castro considera a Obama un hombre honesto. No tuve la oportunidad de intercambiar personalmente con él pero comparto esa opinión. Por tanto, los consejos dados al pueblo cubano en su intervención para solucionar nuestros problemas socioeconómicos, venían de un convencimiento total.

Después que Obama concluyera sus palabras, he leído, visto y escuchado cientos de opiniones en la prensa, blogs redes sociales, etc. Algunos molestos, otros eufóricos, otros más reflexivos, otros incongruentes, pero todos coincidían en: lo que obvió, lo que tenía que haber dicho y no dijo y las dobles intenciones de su discurso. Que ingenuidad la de estas personas. Él dijo exactamente lo que tenia que decir como presidente de los EE.UU. Obama no es nuestro presidente por lo que podemos influir muy poco en las decisiones que tome. Sus acciones siempre serán a favor de los intereses de quienes lo pusieron en ese cargo y de sus propias convicciones.

Aceptamos el reto del acercamiento y le dimos el derecho a la palabra al presidente de los EEUU. Algunos se asustaron porque sus argumentos lanzados como misiles inteligentes, fueron dirigidas desde un comienzo a un tema tan estratégico como el futuro y el mejoramiento de las expectativas de vida del cubano -un blanco perfecto-. Percibo que estamos en desventaja porque no basta con tener la razón, hay que también saber convencer y lamentablemente nuestros funcionarios e instituciones han perdido la habilidad de comunicarse.

La mejor ofensiva que podemos hacerle a su encantador discurso, es mostrarle a nuestros pueblo, de forma convincente, un modelo de país donde sea posible que construyan su propio futuro.

Un buen momento para darle una contundente respuesta a los consejos de Obama es en el debate y aprobación del Nuevo Modelo Económico Cubano. Hay que lograr que la mayoría del pueblo cubano participe de ese debate. Pero no para corregir errores de redacción sino para que expresen su convencimiento o no de si ese es el camino correcto o cuál debiera ser el camino a tomar.

La prensa escrita, la radio, el programa de la Mesa Redonda debieran llenarse todos los días de opiniones encontradas, posiciones divergentes, criterios de intelectuales. Se debiera trasmitir íntegramente y socializar los debates que se generen en las asambleas.

No comparto el criterio que un documento tan importante sea solo aprobado por el voto de 142 personas. El ideal de nuestra democracia no puede ser – yo, cómo soy la vanguardia revolucionaria escucho tu opinión y si me gusta la tengo en cuenta -. Necesitamos que el pueblo cubano haga suyo el nuevo modelo económico por lo tanto hay que lograr que las personas sientan que su participación es real y no formal.

Después de 50 años tratando de construir el socialismo reconocimos que nos habíamos equivocados. No podemos darnos el lujo de esperar otros 50 años para darnos cuenta de que volvimos a errar. ¿Cómo se construyeron los modelos anteriores? ¿Lo estamos haciendo ahora de forma diferente?

Si después de que finalmente se apruebe el Nuevo Modelo Económico Cubano, los cubanos que tienen en sus planes inmediatos emigrar de Cuba desisten, porque sienten que a partir de ese momento forman parte de un sistema social, donde puedan ver cumplidos sus sueños y aspiraciones personales. Entonces, el discurso de nuestro Amigo Sin0 pasará a la historia como lo que fue, solo un discurso bonito.