Un traje a la medida


7mo-congreso-pccPor: Yisel Martínez
Cada cierto tiempo, como diría un sastre, es necesario hacerse un traje a la medida. Uno que nos quede perfecto y que además esté acorde a los tiempos que corren.
Como mismo ese sastre recomienda, Cuba comienza a hacerse el suyo. Irá a coserlo en el Séptimo Congreso del Partido. Mil delegados, participarán en un evento que decidirá el futuro de este país ¿Serán suficientes? No lo sé…
Y no me caben dudas que son personas de alta calificación y completamente capacitadas para decidir políticas, porque de hecho conozco a varios de los que ahí estarán. Pero solo puedo asegurar que con respecto al Congreso anterior la participación popular será reducida, a pesar de que sean muchos los cubanos, militantes o no, que están interesados en saber y ser también, parte de ese futuro.
Un artículo publicado en el periódico Granma explica las causas de por qué en esta ocasión esa masividad se haya reducido, al agregar que más que desplegar, a mitad de camino, un nuevo proceso de debate a escala de toda la sociedad, en esta ocasión corresponde terminar lo iniciado. En este caso, y cito: continuar la ejecución de la voluntad popular expresada hace CINCO años, y seguir avanzando por el rumbo que trazó el SEXTO Congreso.
En este mismo artículo, se informa que VEINTIUN(21) por ciento de los lineamientos ya fueron implementados, SETENTA Y SIETE (77) por ciento de ellos están en proceso y solo CINCO lineamientos, un DOS por ciento no se han ejecutado.
Obviando estos CINCO, ¿No creen que sería pertinente, en conjunto, en debate popular, analizar desde las experiencias de cada cual, el desarrollo y cumplimiento de lo que hasta ahora se ha hecho?
Sería una experiencia muy enriquecedora, teniendo en cuenta, sobre todo, cuánto han cambiado Cuba, su economía, sus formas de gestión, sus ciudadanos.
En el anterior Congreso del Partido, gracias al debate desde todas las instancias, se modificaron 181 lineamientos, 36 fueron incorporados, 16 intregrados con otros, para no ser muy extensa, el SESENTA Y OCHO (68) por ciento de ellos fueron reformulados.
Aquel periodo fue de comprensión y apoyo, pero también de esclarecimiento de dudas, de discrepancias, de solución de problemas: fue un espacio masivo de participación.
Esta vez, se hizo desde las asambleas de balance en los municipios, provincias y distritos. En ellas, se evaluó el cumplimiento de los Lineamientos y de los objetivos de trabajo de la Primera Conferencia Nacional, vías validas, pero desde mi modesta posición, insuficientes.
Los documentos que se llevarán en esta ocasión al Congreso son resultado de una elaboración colectiva en la que participaron decenas de funcionarios, investigadores de las ciencias económicas y sociales, y profesores. Se analizaron en el Consejo Científico asesor de la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo, con más de 130 especialistas de alta calificación, pero no llegaron siquiera a la base de la militancia.
Las transformaciones que están sucediendo y las que vendrán para la sociedad cubana necesitan de mucha más discusión. El pueblo necesita sentirse parte del proceso de cambios, no solo espectador sino protagonista.
Somos un país culto, con niveles de instrucción elevados, con ganas de hacer. El momento que vivimos necesita renovar ideas, conceptos, opciones políticas y jurídicas, modernizar las ciencias sociales, hacer nuevos caminos. Se trata de lograr la construcción colectiva, de incluir a todos, de que cada día seamos más y no menos los que decidamos el futuro de nuestro país.
Está ocurriendo el Séptimo Congreso del Partido. La oportunidad de debate masivo ya pasó, solo queda tener confianza en los MIL delegados que están ahí, para más que hacer un traje, lograr que quede en su justa medida.