La Geología y el socialismo sostenible: una respuesta cubana al discurso del Presidente Obama


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No se puede confiar en el imperialismo, pero ni un tantico así. Comandante Ernesto “Che” Guevara

Por: Nyls Gustavo Ponce Seoane

 

La proyección científica, económica y social de la Geología viene dada por su amplia misión como ciencia fundamental y aplicada, intervinculadas entre sí.

Como ciencia fundamental, la Geología hace gala de su propio nombre (del griego geo-tierra y logos-tratado, estudio), dedicándose a estudiar e investigar todos los fenómenos relacionados con el origen, evolución y desarrollo del planeta Tierra y el de revelar y/o establecer los principios y leyes que los rigen.

Como ciencia aplicada, cumple su misión de forma más concreta en cualquier porción o parte de nuestro planeta, en su superficie e interior, ya sea continente, archipiélago, isla o lecho marino, que los hombres, durante su historia, se han empeñado en dividir en países y dominios por medio de las llamadas fronteras. Con esto, ella contribuye al aumento del conocimiento geológico de cualquier nación, a la definición de las potencialidades de sus recursos minerales e hídricos, así como a la revelación cualitativa y cuantitativa de los mismos mediante sus prospecciones (búsquedas) y exploraciones, con el objetivo de satisfacer las necesidades y el desarrollo de determinada región o país.

Surgió así una gran contradicción de daño-beneficio, de la cual prácticamente, hasta la segunda mitad del siglo XX el ser humano no estuvo consciente, pues al ser la Geología la gran aliada y servidora de la Minería, por una parte, los recursos minerales extraídos del subsuelo han contribuido al progreso y desarrollo, pero por otra, esta misma extracción ha causado grandes daños a la Naturaleza, al Medio Ambiente y por ende a la Sociedad. El impacto geominero al medio ambiente se considera, después de la guerra, el más destructivo.

No obstante esto, es necesario destacar que es a partir de la década del 70 del pasado siglo cuando la sociedad se hace consciente de la problemática medioambiental e irrumpe la justa y correcta preocupación por el medio ambiente. Con el intento de solucionarlo, se comienzan a aplicar las diferentes ramas de las Ciencias a este gran entuerto provocado por el propio hombre, que tiene y mantiene en vilo a toda la especie humana, como ya se ha declarado y denunciado. Se amplía así la misión práctica de la Geología, más aún cuando eIla constituye el cimiento, base y fundamento del Medio Ambiente.

Nace así, por derecho propio, la Geología Ambiental, que se dedica a aplicar los conocimientos, principios y leyes de la Geología al Medio Ambiente, en aras de su preservación y rehabilitación. Ello ha hecho tomar conciencia de que la superficie terrestre, donde se desarrolla la vida en el planeta, es un recurso natural más, que si es mal manejado, como se ha hecho hasta el presente, puede traer mayores, peores y más nefastas consecuencias que las actuales; y lo que es más importante aún: La Geología Ambiental ha convertido a la ciencia geológica aplicada, de depredadora, en rehabilitadora del medio. Sí, porque cualquier impacto al Medio, a la Naturaleza y a la Sociedad, por muy dañino que sea, gracias a la contribución de la Geología, puede ser mitigado e incluso revertido positivamente, pudiéndose hoy en día sacar de él provecho y utilidad.

Sí con anterioridad se consideraban a los países de grandes extensiones territoriales y recursos minerales como países geólogo – mineros, y a los pequeños no como tales por esas mismas causas, pero inversas, esta nueva función de la Geología los viene a equiparar, al enfrentarse ahora todos, grandes y pequeños, a la solución de los mismos problemas espaciales-geoambientales que los aquejan.

Todo esto ha hecho que la Geología se haya convertido en un pilar y en un instrumento más, muy útil por cierto, del desarrollo sostenible, concepto surgido en 1987 en el Informe denominado “Nuestro Futuro Comun” a la ONU de la Comisión Brundtland, donde se proclama que las próximas y futuras generaciones tienen derecho a disfrutar de los bienes naturales, de la misma manera que los han disfrutado las precedentes y presentes generaciones, lo que constituye una auténtica proclama y llamado a la conservación y continuación de la vida en la Tierra.

En cuanto a Cuba y la Geología, pienso que no por casualidad esta medular cuestión, surgida en un mismo tiempo histórico, en que se desea y aspira a lograr “un socialismo próspero y sostenible”, que supongo en un tiempo prudencial.

Es de lamentar que, hasta el momento ,este asunto se haya limitado a este simple lema o consigna, que no es tan simple como parece, por el hecho de haberse aplicado el concepto de desarrollo sostenible de las ciencias ambientales a las ciencias sociales en general y al socialismo en particular; y aunque se intuye y deduce de su propia definición que deba ser mantener las conquistas socioeconómicas alcanzadas por la revolución socialista cubana para su disfrute por las actuales y siguientes generaciones de cubanos, esto no deja de ser una especulación, por lo que no sería ocioso que se explicara concretamente que se entiende por socialismo sostenible en el nuevo modelo económico cubano. Es más, en estos momentos, políticamente hablando, se hace necesaria tal explicación que pudiera trazar un camino específico a seguir.

Los logros del socialismo que se han disfrutado aquí en Cuba, prácticamente desde el triunfo de la Revolución, fueron unos cuantos, y aunque los de la educación y la salud han sido los fundamentales y mas mencionados, no son los únicos existiendo otros como la industria del cine, el Servicio Geológico de Cuba, el manejo y control de los recursos hídricos del país, los comedores obreros, el deporte, la gestión del riesgo de desastres, la vivienda, la cultura, y la industria biofarmacéutica, por solo citar algunos. Todos, de una u otra forma, en mayor o menor grado, se han visto mellados a partir de todo lo acontecido.

Sería muy bueno, para la conciencia social cubana, definir la recuperación de todos y cada uno de ellos, mantenimiento y ulterior desarrollo, mediante un proyecto o programa que fundamente y planifique, dada nuestras condiciones, esa sostenibilidad del socialismo, que por su naturaleza, no estaría carente de cientificidad en sí misma y donde la Geología podría ofrecer su modesto aporte, dado el rol preciso que juega en ella.

Así las cosas, además de analizar el estado y el cumplimiento de los Lineamientos, lo anterior podría ayudar a la renovación y el fortalecimiento de la deteriorada conciencia social cubana y podría conducir a una recuperación íntegra de todo lo perdido por causas exógenas y endógenas y que en manos de la juventud y el pueblo revolucionarios de Cuba, que son los que han resistido y logrado esta victoria, en las nuevas condiciones, actuaría, como otro motor impulsor para hacer los cambios de forma y contenido necesarios y lograr la prosperidad del socialismo y del país.

Sería una verdadera respuesta cubana al sutil y velado injerencismo del discurso de Obama, ya que concurriría también la continuidad de las ideas y de las revoluciones anti-imperialistas de Céspedes, Martí, Mella-Guiteras y Fidel Castro.

La Habana 27 de marzo de 2016.