Cuba y la blogosfera que cambia

Blogueros en Cuba. Foto: Kako

blogosfera cubaRecientemente IPS publicó un interesante trabajo : “¿Ya pasó la edad de oro de los blogs cubanos?” Para participar en este se me envió un cuestionario con preguntas a responder que a continuación reproduzco íntegramente. Dedico estas líneas al profesionalismo de IPS, a Mayra y todos los blogueros que no renuncian a seguir existiendo.

Harold Cárdenas Lema

Si algunos definieron como época de oro al quinquenio del 2010-2015, en cuanto a la creación y solidificación de blogs sobre diversas temáticas, ahora hay quienes consideran que se vive una “época tranquila” en la blogosfera cubana, salvo algunas escasas polémicas. ¿Coincides con esto? ¿Por qué?

La blogosfera cubana dejó de convertirse en un “fenómeno” y pasó a ser una realidad estable que forma parte de nuestra cotidianidad. Los blogs que en la actualidad sobreviven son los que han pasado la prueba del tiempo, los que sobrevivieron los embates de las carencias. Ser bloguero es también un estilo de vida que nace de la pasión por compartir experiencias y opiniones. Los blogs en Cuba no reciben ingresos por publicidad ni conozco un solo colega que se respete que cobre ingresos por ejercer opinión en su bitácora personal. No sabría decir si es una época tranquila, pero sí es muy honesta y madura.

Cada día surge un blog nuevo con cosas por decir. Si hay un espacio donde se ve el caudal de inteligencia colectiva que tenemos acumulado los cubanos, es en la blogosfera. Lástima que existe tan poco acceso nacional a los contenidos que ahí se publican. La ventaja de un blog será siempre que quien lo escribe es alguien como tú, con tus mismos problemas y contradicciones por eso su capacidad de generar empatía es tan grande. Además de no estar permeados por las mediaciones que son comunes a los medios tradicionales en todo el mundo, y Cuba no es la excepción.

En la actualidad, algunos estudiosos opinan que se potencia más una modalidad de blog de blogs, con varias firmas y estilos, o en revista digital en formato blog. ¿Coincidencias?

Como la esfera pública es muy competitiva en cuanto a captar lectores, es normal que se vea cómo los blogueros comienzan a unir fuerzas y las bitácoras se vuelven colectivas. En el caso de La Joven Cuba nosotros comenzamos así desde un inicio, nuestro objetivo de opinar sobre los cambios en el país era tan complejo que requería de un esfuerzo conjunto. No obstante algunos prefieren optar por proyectos personales, que es perfectamente legítimo siempre que el resorte principal para esto no sea el ego. El ego es uno de los talones de Aquiles de todo bloguero.

Este surgimiento de blogs de blogs y revistas con este formato quizás sea un paso evolutivo natural. La forma puede variar pero el contenido siempre es lo más importante. En lo personal considero mi bitácora un medio y no un fin en sí mismo. El blog es solo una herramienta de participación ciudadana como en el pasado lo fueron las organizaciones juveniles o las reuniones de barrio, la meta debe estar al servicio del bien público. Esto en el caso de blogs como LJC que tienen un matiz sociopolítico, por suerte Cuba tiene hoy una diversidad de espacios personales creados. Debe respetarse tanto la multiplicidad de objetivos y características de cada uno como los estilos y modalidades que se escojan para ello.

Otros criterios se consensuan en que el debate que antes estaba entre los blogueros que defendían diferentes posturas, ahora se ha mudado hacia la pluralidad de medios existentes hoy entre institucionales, oficiales y alternativos ¿Similar opinión?

La esfera pública de los medios en Cuba es más compleja hoy que nunca. Es una realidad que muchos blogueros dejaron sus bitácoras migrando hacia nuevos medios con posibilidades de ingreso económico que antes no existían, así pasó también con muchos periodistas. El fenómeno de migración de blogueros hacia medios periodísticos con columnas de opinión ya ocurrió en el resto del mundo, a este solo sobrevivieron los blogs más afianzados cualitativa o cuantitativamente. Parte del debate pasó entonces a estos medios.

La confrontación entre medios estatales y el resto no es solo por la naturaleza de cada uno sino por el contenido que se publica en ellos. Los nuevos no son precisamente alternativos por su naturaleza pero cubren una serie de temas inexplorados por los otros que son de interés público y les ha dado cierta “alternatividad”. Lo ideal sería que surgieran en Cuba emprendimientos mediáticos nacionales, sin subordinaciones absurdas en su política editorial ni temas tabú, que respondan al bien público y defiendan la soberanía del país. Los nuevos no son la panacea pero diversifican el panorama, más que verlos como un peligro deberíamos crear otros que presenten una alternatividad de izquierda que hoy escasea.

Esto es imposible sin el consentimiento de decisores que conscientes o no, prefieren la hegemonía de la información a variables nuevas que escapan de su control. La población del país tiene la suficiente preparación para consumir información de calidad y busca cada día en los medios tradicionales ver reflejada su realidad. En vez de eso encuentra edulcoramientos, apologías o ausencias que salvo honrosas excepciones, hacen poco creíble la mayoría de nuestro periodismo. Los blogs podrían ser un importante aporte a la credibilidad de los periódicos o para matizar las opiniones en la televisión pero hasta hoy estos reductos quedan vedados a pocos de ellos. El criterio de confiabilidad política es tan estrecho que excluye a muchos de poder participar con su presencia, algo que no tendría otro efecto que el fortalecimiento del consenso nacional hacia el proyecto político del país. Algún día los decisores tomarán conciencia de este hecho, la lucha actual es para que esto no ocurra demasiado tarde.

Otro de los temas sobre los cuales más se polemiza es respecto al intercambio mediático y académico de algunos blogueros en otros países. El debate gira en torno al financiamiento, los intereses implicados o no…. ¿Qué consideras al respecto?

El intercambio mediático y académico será beneficioso para todos siempre que contribuya a la agenda nacional y no a intereses espurios. Lo ideal es hacer coincidir las aspiraciones personales con las colectivas y aprovechar cada espacio para dar una imagen matizada sobre Cuba. Podemos renunciar mañana a salir en el New York Times o participar un evento, evitando ser comparados con algún bloguero disidente pero eso significaría dejarles ese espacio cuando lo que toca es disputárselo. Hay una concepción errónea de que acudir allí sería legitimar a otros. Hasta hoy buena parte del mundo conoce a la disidencia caricaturesca y desconoce al resto de los blogueros en Cuba, que somos la mayoría. Nos toca entonces darnos a conocer fuera porque no basta con ser, hay que parecer.

El intercambio académico y mediático ayuda a dar una idea mejor sobre nuestro país. También es importante aprovechar estas oportunidades a conciencia, en el contexto cubano no valen las ingenuidades, por lo general todos tienen una agenda y si no haces la tuya entonces sirves a la del otro. Si vas a un país asegúrate de contarles sobre Cuba, sobre el bloqueo, sobre nuestros logros imperfectos pero reales. Tampoco dibujes un país perfecto que no existe pero solo con decir la verdad, será suficiente ante la imagen demonizada que se ha dado de nosotros por tanto tiempo. Evita rodearte de fanatismos políticos de ningún tipo y acude al sentido común.

Si el sistema político actual se fundó con los fusiles arrebatados a la dictadura de Batista, sería hipócrita temerle a los fondos extranjeros y su procedencia siempre que podamos ponerlos en función de la agenda nacional. El mayor peligro en esto es que algunos serán de la “raza vendible” como decía Martí, aprendamos entonces a discernir unos de otros, a pensar estratégicamente en un ajedrez sociopolítico que cambió después del 17 de diciembre y en el que cada cubano puede poner de su parte. Los blogueros como todos los demás que vivimos en este tremendo país, podemos contribuir en la construcción del futuro.

La respuesta a esta pregunta ya la escribimos como título en un post de LJC hace unos meses, se trata de ganar terreno sin venderle el alma al diablo.