La visita de los secretos


Nelson Cruz, Alexei Ramírez, Jon Jay y Clayton Kershaw. Foto: José Raúl Concepción/Cubadebate publicada en http://www.rguama.icrt.cu

Por: Alvaro Alvarez Vergara  (alvaro11592@gmail.com)

Una noticia retumba en el universo beisbolero cubano: la visita de una delegación de la Major League Baseball (MLB) con José Dariel Abreu, Alexei Ramírez, Brayan Peña y Yasiel Puig incluidos.

¿Los “desertores regresan”? ¿Qué está pasando? Se preguntan algunos en las calles cubanas. Mucho se habla en las peñas improvisadas de las esquinas, más no en los medios, de la llegada de la delegación de “Buena Voluntad” de la

Sin lugar a dudas, permitir la entrada de estos supuestos “traidores” significa un paso de gigante en aras de lavar las asperezas del pasado y aumentar los vínculos con la diáspora y las Grandes Ligas. Un paso, a mi modo de ver, imprescindible si se quiere salvar la pelota en Cuba, porque el éxodo de jugadores constituye la causa esencial de la debacle actual.

Reconciliarse” con estos hombres que brillan en la “Gran Carpa” abre la posibilidad a un nuevo escenario. Una realidad compleja se avecina porque no son pocos los reacios al cambio.

Nunca me gustó denominarlos traidores ni desertores. Ninguno de los involucrados en la gira abandonó la selección nacional en un torneo internacional.

Traición según el diccionario de la Real Academia de la Lengua española es la “falta que se comete quebrantando la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener”. La fidelidad se la debían a su afición, esa que disfrutaba con sus actuaciones.

Desertar por su parte, significa “dicho de un soldado: desamparar, abandonar sus banderas”. También, “abandonar las obligaciones o los ideales”. Ellos no fueron soldados y su obligación era jugar al béisbol.

Diría que representan víctimas de un conflicto de politización con cerca de 50 años, obligados a montarse en una lancha o salir del país natal para cumplir un sueño.

La visita trae un sinfín de interrogantes. ¿Los objetivos?, pues más allá de las clínicas para niños en la Habana y Matanzas, solo se conocen especulaciones.

Hace algunos días, se publicó una información sobre el presunto interés de la MLB en solicitar una licencia al Departamento del Tesoro para contratar peloteros de la Mayor de las Antillas. Una muestra clara de intenciones para el futuro.

Los actuales acercamientos entre La Habana y Washington realzan el interés por el deporte nacional. Ahora solo hace falta saber la opinión de las autoridades cubanas, pues han sido bastante dilatadoras en política de contratación de peloteros a ligas foráneas. ¿Será que las negociaciones transcurren por canales secretos?