Leonardo Padura: el premiado invisible


leonardo_padura_premioPor: Ayose S. García Naranjo
Hace solo unos días el nombre Leonardo Padura Fuentes recorrió el mundo entero acompañado de noticias y titulares que enunciaban el otorgamiento del premio Princesa de Asturias al célebre escritor cubano. Entre reconocidas personalidades del orbe en el campo de la Economía y la Bioquímica, y también junto al notorio director y guionista de cine Francis Ford Coppola, el autor del Hombre que amaba a los perros participó en la ceremonia de entrega efectuada en el Teatro de la Reconquista, al norte de España.
Ahora bien, igual de “asombroso” resultó lo acontecido en la provincia de Matanzas tan solo unas semanas antes de lo narrado inicialmente cuando el mismo Padura recibió en aquel momento otro premio, el de Fundación de la Ciudad, y como parte de los festejos estuvo el fin de semana en el territorio ofreciendo conversatorios y entrevistas en distintos lugares de la localidad.
Sin embargo, esta vez su nombre no apareció en ningún medio de comunicación del territorio: el apelativo del Premio de la Crítica Literaria y además Premio Nacional de Periodismo Cultural fue prohibido colocarlo en alguna fuente de difusión masiva y debido a ello, como es lógico suponer, prácticamente pasó inadvertida la presencia del escritor en la región.
Y justo en este instante emergen, ineludibles, no pocas dudas que laceran la credibilidad en los mecanismos estatales destinados a la comunicación ¿Acaso la función elemental de la prensa no es informar? ¿En qué basan el criterio de noticiabilidad dichos órganos mediáticos? ¿No enseñan desde la academia que la preeminencia es un valor esencial en la noticia? Entonces, ¿el hecho de que permanezca en la localidad uno de los autores cubanos de mayor trascendencia en el movimiento intelectual no solo nacional sino internacional no es de por sí una gran noticia?
A las luces del siglo 21, donde el desarrollo tecnológico (con Internet a la vanguardia) destroza todo tipo de censura, ¿quién no se percatará aún que prohibir es la más forma más eficaz de estimular y promocionar? ¿O dicho acto será solo la voluntad de un grupo de personas vinculadas a la esfera político-cultural del país y que desdichadamente poseen influencia en este contexto?
De cualquier forma es inadmisible la actitud de los medios de comunicación yumurinos hacia el fenómeno literario en que deviene Padura, un cubano universal que enarbola en sus escritos su pasión y sentido de pertenencia por la isla donde nació y vive, y lo hace de la forma más útil y efectiva que halló: mediante la crítica inteligente, siempre fundada… ¿que todavía molesta a muchos reconocerla? En este caso es menester evocar el pensamiento del Apóstol, cuando aseveró en una concisa y aguda frase que mejor sirve a la patria quien le dice la verdad y le educa el gusto.