Cosas que aprendí con el Paquete


Por: Osmany Sánchez (jimmy@umcc.cu) En Twitter: @JimmydeCuba

Cuba es un pueblo detenido en la historia. Por sus calles solo circulan autos de los años cincuenta, cualquier traficante de drogas, armas o terrorista tiene un refugio seguro y el apoyo de sus dirigentes. Después de más de cincuenta años de desinformación esta es la imagen que tienen de nosotros los “americanos”, gracias a las películas series filmadas en “Cuba”.

Más que molestar, más bien provocan risas las escenas de marras, por ejemplo aquella de la serie “Alias” donde la heroína Sydney Bristow viene a Cuba persiguiendo a un peligroso terrorista y lo encuentra tomando café en la “Habana Vieja” rodeado de hombres armados con fusiles automáticos que hacían de guardaespaldas. O aquella otra –no recuerdo ahora la película- cuando los tipos duros se enfrentan al ejército cubano y luego escapan en un jeep para la Base Naval de Guantánamo.

Ejemplos sobran y no se les puede hacer mucho caso, al contrario, siempre he pensado que ningún turoperador promueve más a Cuba como destino turístico que esa mala propaganda. Si visitas un país esperando encontrar los tanques de guerra y el ejército en las calles, los niños pidiendo limosnas y el carro más moderno de la década de los cincuenta, entonces todo lo que veas será positivo ¿o creen que es casualidad que no permitan viajar libremente a los norteamericanos a Cuba?

Les propongo tomar un caso de estudio para ilustrar lo que les digo. La miniserie The Company -viene en el Paquete- muestra las peripecias de un agente de la CIA a lo largo de su carrera, entre ellas su participación directa con los mercenarios de Bahía de Cochinos. Ahí aprendí que nuestros científicos nos han estado engañando durante mucho tiempo, diciéndonos que el cambio climático y el ascenso del nivel del mar afectarán a la Ciénaga de Zapata. Cómo puede ser posible eso si en la serie los mercenarios desembarcan en una zona donde se puede observar una imponente cadena montañosa. Montañas en la Ciénaga de Zapata ¿a ver, quién sabía eso?

Impresionantes montañas en la Ciénaga de Zapata
Impresionantes montañas en la Ciénaga de Zapata

También aprendí que los milicianos cubanos pelearon con flamantes fusiles AK-47…

Lo de los AK-47 debe ser para justificar la paliza recibida y la derrota en menos de 72 horas.
Imagino que poner a los milicianos con AK-47 es una forma de justificar la paliza que les dieron y la derrota  en menos de 72 horas.

Lo anterior es de sainete, pero hay otras escenas que sí deben ser atendidas. Luego de la derrota de los mercenarios, el agente de la CIA –que logra escapar- llorando le cuenta a otro lo mal que se siente por el destino de los vencidos, a los que presenta como niños. Es cierto que en Girón pelearon niños, pero estaban defendiendo a la Revolución, manejando las “cuatro bocas” antiaéreas, algunos de ellos a sus escasos 13 años.

Entre los “niños” a los que se refiere el agente de la CIA estaban Calviño, el Chino Prendes y otros asesinos de la dictadura de Batista.
Entre los “niños” a los que se refiere el agente de la CIA estaban Calviño, el Chino Prendes y otros asesinos de la dictadura de Batista.

Si le echamos un vistazo a la composición de los mercenarios encontramos que entre ellos habían: 100 latifundistas, 24 grandes propietarios, 67 casatenientes, 112 grandes comerciantes, 194 militares batistianos, 179 acomodados, 35 magnates y 112 lumpens.

Seguramente algunos se preguntarán quiénes son los denominados “lumpens”, bueno según las palabras de uno de los mercenarios:

La sentencia contemplaba un rescate de dinero como en la época de los piratas. A Manolo Artime, miembro del Frente Revolucionario Democrático (futuro gobierno de Cuba de haber triunfado); José San Román, comandante en jefe de la brigada; y Erneido Oliva, segundo al mando de la brigada se le impuso un rescate de $500,000 por cada uno. A 214 brigadistas se le impuso un rescate de $100,000 por persona. En este grupo estaban los que habían sido ricos o sus padres eran ricos en Cuba, como mi hermano Jorge y yo, y todos los oficiales de la brigada. A otro grupo que le llamaron clase media se le impuso $50,000 y a la clase trabajadora, a la que ellos llamaron lumpen proletario, $25,000…

De aquí se desprende que solamente 112 de los mercenarios, pertenecían a la clase trabajadora, los demás venían a recuperar propiedades que habían sido puestas al servicio del pueblo.

Por último les dejo un fragmento de la conversación entre Fidel y el hijo de Sergio Carbó, cuando este le dice a Fidel: “Yo te vi allí cuando te apeaste del tanque ahí, porque nosotros estábamos enfrente” entonces Fidel le pregunta: “Chico, ven acá, y cómo ustedes, si el barco está como a doscientos metros, cómo pudieron llegar todos para acá, y tú dices que casi no se ahogó nadie” y el hijo de Sergio Carbó le responde: “Fidel, acuérdate que nosotros éramos muchachos de la high, y sabíamos nadar muy bien

¿Venían la gente de la “high” a liberar al pueblo cubano? Lo dudo.