La nueva palabra del Señor


Papa FranciscoPor: Karem Castañón y Laura Granados

Desde hace algún tiempo el Papa Francisco es noticia en el mundo.

Sobra mencionar la singularidad de su actuar diplomático. Ha llegado a revolucionar muchos de los comportamientos comunes ya en la jerarquía eclesiástica. Esto ha llamado la atención de creyentes y ateos. Algo de influencia debe tener su forma de pronunciar las “ll o y” y su pasión por el futbol y el tango.

Esto va más allá de una silla de madera, un anillo de plata o la extinción del papamóvil. Alcanza las dimensiones de una nueva política de Estado. El Vaticano está transformando su discurso ante el mundo, y hay un cuestionamiento a algunos de los preceptos de la Iglesia Católica.

Como parte de su agenda de “misionero de la misericordia”, el Papa Francisco visitó la isla de Cuba, importante gesto, sobre todo en el contexto del restablecimiento de las relaciones diplomáticas con EEUU, proceso en el que el Vaticano tuvo un gran protagonismo.

Para seguir rompiendo esquemas, decidió tener un encuentro con la juventud cubana dejando curiosos mensajes. El llamado a la amistad social y a la cultura del encuentro trata de darle contenido a las palabras que, por perpetuarse en los discursos religiosos, muchas veces suenan vacías: tolerancia, paz, amor, fe y esperanza.

Además, el Papa defiende el sentido del sacrificio y el trabajo para la obtención de estas metas. La participación del ser humano en la transformación de la sociedad no puede ser sólo espiritual, y debe basarse en el trabajo colectivo. Para legitimar esto, cita un proverbio africano. Incluso, con una anécdota personal, habla de judíos y comunistas como personas que, desde su particularidad, luchan por un futuro mejor.

Sin embargo, hay algunos asuntos en los que aparentemente el Vaticano no está dispuesto a transar. El Papa Francisco mencionó como cultura del descarte la política del Imperio del Dios Dinero que se basa en la exclusión y en la individualidad por encima de lo colectivo. En su lista de “lo descartado” incluía a la vejez, a los discapacitados…pero también a los que no han nacido aun. Esto nos lleva a ver que la posición de la Iglesia Católica frente al aborto continúa siendo conservadora. Un poco después, de igual forma, hizo referencia a la eutanasia como algo con lo que no estaba de acuerdo.

Es importante resaltar la posición marcadamente de izquierda del Papa, pero aún queda mucho por reformar en temas tan polémicos, sobre todo teniendo en cuenta la influencia de las opiniones del Vaticano en la población mundial.

El Papa Francisco no ha terminado su gira por América. Se pronostican sorpresas en su visita a EEUU. Queda la incertidumbre de cuál será la dirección que irá a tomar todo este proceso. Hasta qué punto sus propuestas y críticas serán llevadas a la práctica por el Vaticano y las demás naciones. Resultan difusos varios de los planteamientos de la Santa Sede, en especial en el marco de las ideologías, y se despintan fácilmente las fronteras entre su radicalidad y su conservadurismo. Solo hay claro algo, “ya no basta con rezar” y los nuevos gestos de la Iglesia Católica deberán funcionar como catalizador de la organización, la lucha, el cambio de conciencia y la transformación social.