Y los sueños, sueños son


sueños_sonPor: Claudia Yilén Paz Joa

El viaje lo hicimos en automóvil. La carretera era como un pedraplén, el mar nos saludaba a ambos lados, y el viaje fue muy largo. Al final del camino, había grandes edificios, como esos que se ven en las películas, mucho tráfico, y algunos árboles frondosos adornaban un parque grande. Un cartel lumínico ponía bienvenido, welcome, bienvenue, y otros tantos idiomas que no pude descifrar. Era como si hubiéramos llegado al centro del mundo.

El olor aquí es distinto. Huele a modernidad, a perfumes caros, no a salitre, a sudor, a humo de almendrones. No he visto personas caminando por la calle y disfrutando el sol, sonriendo por cualquier cosa, apenas dos o tres están concentrados en sus teléfonos. No hay enamorados sentados en los parques, niños montando chivichanas o bailando trompos.

Me esperan tantos amigos, tanta gente que me ha hecho feliz que estas imágenes se difuminan con facilidad. Todos llevan una banderita cubana como las de los desfiles y están contentos de verme, y yo a ellos. Se acercan a mí todos al mismo tiempo, puedo sentir sus pisadas marcando un musical paso de un, dos, un, dos, como cuando marchábamos en las clases de preparación militar. ¿Pero cómo llegó toda esta gente aquí? ¿Cómo llegué yo? ¿Cuándo construyeron este puente?

Vamos, que Arjona quiso en su canción hacer un puente, como mismo lo hemos querido miles de cubanos, ¿cuándo materializaron esta utopía? Sabía del restablecimiento de las relaciones diplomáticas, las embajadas, ¿pero esto qué cosa es?

Alguien en la multitud grita mi nombre desde lejos, pero no puedo verle, apenas le oigo, es una voz familiar. Veo que agita con una mano una flor mariposa, sí, la Flor Nacional de Cuba. Se está acercando, puedo oírle decir mi nombre más cerca, lo dice completo, casi en mi oído, pero aún no veo su cara. Dos manos me sacuden, -Despierta niña, va a empezar el noticiero-. Miro a mi alrededor, están mis padres y mi hermanas todavía aquí. Solo alcanzo a decir –He tenido un sueño-. Mi mamá me sonríe y responde a mi mirada incrédula -La vida es eso, un sueño, y los sueños, sueños son-.