UN HEREJE EN EL CONVENTO. CONVERSACION CON AURELIO ALONSO


Por: 

Cuando vino el segundo papa a Cuba ya usaba un bastón. Tres años después usa dos. Las rodillas le fallan, el cerebro no. A sus 76 años, Aurelio Alonso da señales de un pensamiento a prueba de dogmas, riesgo que suele venir tomado de la mano del tiempo.

“…Si un marxista asume que todo lo que dijo Marx es válido, entonces no podría serlo”, asegura en una de sus ideas polémicas que definen a este agudo intelectual, subdirector de la revista Casa de las Américas, y Premio Nacional de Ciencias Sociales 2013.

Alonso sostiene que, como otros de su generación, fue obligado a vivir un exilio intelectual dentro de Cuba como consecuencia de la imposición de un marxismo de corte soviético, que desplazó a posturas heterodoxas de los espacios de enseñanza y difusión mediática.

La fecha de partida hacia ese exilio llegó para el sociólogo con el cierre, en los años setenta, de la revista Pensamiento Crítico (de cuyo consejo editorial era miembro) y del departamento de Filosofía de la Universidad de La Habana (donde impartía clases) como consecuencia de un cerrado compromiso con la ideología del Kremlin asumido entonces por el proyecto cubano.

P.- ¿Por qué usted cree que la universidad cubana es todavía un reservorio residual de aquella ortodoxia, cuando debería ser lo contrario?

R.-Pienso que la universidad sufrió mucho un estancamiento muy fuerte en los setenta. No sé hasta qué punto se ha logrado recuperar. Hay espacios en la universidad que muestran esa recuperación, pero el cuerpo institucional en general, a mi juicio, no se ha recuperado todavía.

P.- ¿Existe un pensamiento marxista cubano en la diáspora?

R.- Hay un pensamiento cubano en la diáspora, pero no conozco un pensamiento marxista cubano en la diáspora. Creo que hay un pensamiento cubano en la diáspora que tiene mucho de positivo; incluso, a veces, aquel que es crítico hacia la Revolución. Estimo que es un pensamiento que no se puede desechar y que nosotros tenemos que incorporar; tenemos que incorporar un pensamiento de oposición también en este país, tenemos que habituarnos a eso, a que exista un espacio de legitimidad para el que piensa en contrario, no solamente distinto, que pueda polemizar, debatir, publicar, que pueda existir.

P.- ¿Eso explica su respaldo a una iniciativa como Cuba posible?

R.-Eso explica la forma en que me he manifestado en todo lo que puedo decir. Tengo un exilio intelectual se puede decir, como todos los compañeros de mi generación. No hubo exilio total porque sigo haciendo cosas, pero a mí se me vedó la entrada al aula universitaria, como a todos mis compañeros del grupo dePensamiento Crítico. Es decir, para mí los setenta excluían la posibilidad de enseñar cualquier asignatura ideológica en un aula.

Entonces me moví hacia las relaciones internacionales y eso me llevó incluso a la diplomacia. Afortunadamente en Cuba no hubo estalinismo al extremo, como en la Unión Soviética, pero tuve que hacer una especie de exilio académico y entonces retorno a principios de los noventa y algunos de mis compañeros un poco antes, porque se creó el Centro de Estudios de América bajo la dirección del comandante Manuel Piñeiro.

Se me posibilita unirme a ese grupo y a otros compañeros de la vieja guardia también; tal vez eso determinó que el Centro de Estudios de América volviera a ser un foco y tuviésemos que afrontar otra situación de exilio interior, en esta ocasión menos dramática que la anterior.

De ahí fui a parar al Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas, donde trabajé nueve años hasta que Roberto Fernández Retamar me propuso venir para la Casa de las Américas; o sea, mi vida académica no ha tenido la continuidad que hubiera podido tener si hubiera hecho una vida universitaria nada más.

Si coges mi expediente, verás que hay una producción que empieza muy temprana, pero el corte dePensamiento Crítico nos sacó a nosotros del juego muy jóvenes y todavía con muy poca producción. De los casi doscientos trabajos que tengo publicados, más de 170, quizás más, son de 1989 hacia acá.

Lo que pasó con nosotros pasó con la Sociología, que cerró como carrera universitaria. Por otra parte la carrera de Antropología nunca se creó. Hay muchas carreras del mundo de las ciencias sociales que no existen en la Universidad de La Habana, ni en la academia cubana, porque durante años se pensó que la sociología era una ciencia burguesa y que el materialismo histórico que la había reemplazado daba la respuesta de lo que había que responder desde el punto de vista sociológico.

Si bien es cierto que la producción de la ciencia social cubana ha tenido que formarse dentro del marco de esa situación contradictoria, de esas secuencias de coyunturas adversas, se ha formado una generación de investigadores muy capaces…

P.- ¿Por qué las instancias, digamos que ejecutivas, prestan poca atención a los científicos sociales?

R.- Hay un dilema entre el político y el científico, que Max Weber estudió muy bien y le dedicó un libro, precisamente, que es un aporte de ciencia social, porque no todos los aportes de la disciplina vienen desde dentro del marxismo. Para los políticos es muy difícil aceptar que ellos no sean la expresión de la sabiduría política ante cada respuesta a la realidad; es decir, aunque teóricamente siempre estarán dispuestos a equivocarse, nunca van a estar dispuestos a que otra persona tenga razón cuando opina en discrepancia a lo que es la visión oficial.

P.-Eso es muy vanidoso.

R.- Sí, la política es…

P.- ¿Muy vanidosa?

R.-Sí, bueno, también el mundo intelectual es vanidoso. Es un pecado compartido, no es un pecado exclusivo. Cuba revolucionaria nace y se declara socialista y se hace socialista bajo el paraguas ideológico, no solamente de un nacionalismo cubano, sino de un socialismo cuya expresión institucional estaba en las filas del Partido Socialista Popular. Los de Pensamiento Crítico no éramos la posición oficial; la posición oficial la dominaba más bien la posición ortodoxa, como todavía la domina en cierta medida.

Aunque hay mucha más apertura y comprensión que antes, no puedo decir que eso se haya terminado, ni va a terminar hasta que no pasen una o dos generaciones.

P.-Y el estalinismo, ¿está muerto y enterrado?

R.-El estalinismo nunca se eliminó del todo, porque lo que hizo la crítica del culto a la personalidad fue reducir el estalinismo a un problema psicológico, es decir, darle un tratamiento de psicoanálisis. Había que criticarle los crímenes a Stalin, porque era un problema de Stalin.

Pero no era un problema solo del culto a la personalidad, era un problema que ese personaje que se llamó Stalin -también hizo cosas brillantes- y que condujo a la Unión Soviética como un monarca, como un zar, como un emperador, también deformó el país institucionalmente, y creó una noción de todopoderoso; una visión partidocrática para manejar la sociedad, de la cual nosotros tenemos mucho.

En Cuba el Partido tiene que cambiar. Yo no estoy a favor del pluripartidismo. El pluripartidismo como lo preconiza el esquema liberal es una subasta del poder, simplemente. La diferencia entre el pluripartidismo y el unipartidismo no es una diferencia cuantitativa, es cualitativa; es cómo pensamos al partido, qué función le vamos a otorgar al partido. Creo que no puede ser la función de poder que tiene ahora, pero tampoco creo que puede que ser la función de ser la expresión de una proyección en contienda por un esquema electoral. Creo en la idea de un partido revolucionario, más como lo creía Martí que como lo creía Lenin.

P.- Para conducir una guerra, pero no una república…

R.-Martí no estaba a favor del unipartidismo, pero estaba a favor de un partido revolucionario para la guerra y para formar la república; un partido que tuviera una visión ética.

Pienso que en Chibás había algo de eso también sin que fuera marxista; y en la juventud ortodoxa de la época hay un proyecto de programa redactado por Max Lesnik y otros jóvenes ortodoxos, que estaba completamente a la izquierda del programa del Moncada.

El programa del Moncada tiene el significado enorme que es el que producen los revolucionarios que han tomado las armas y que han mostrado el camino en la práctica. Esa idea de que el programa del Moncada fue superado rápidamente por la revolución es muy discutible; más bien diría que el programa del Moncada fue reemplazado por la Revolución, por un programa más afín a un socialismo estatista, que confundió la socialización con la estatización de la propiedad, y que fue muy poco realista en sentido general, y que asumió esquemas ajenos y experiencias de otros a falta de otras experiencias que existieran, y, también, debido a la influencia que tenían esas experiencias de otros ya en el país.

P.-Buscando caminos exitosos, ¿debemos mirar hacia el modelo asiático de socialismo?

R.- No sé, no sé. Creo que tenemos que crearlo nosotros a nuestra imagen y semejanza. El hecho de que los vietnamitas hayan hecho una evolución partiendo de un modelo pluralista debe inspirarnos a una apertura mayor a sectores fuera del Estado; es decir, al sector cooperativo mucho mayor, y cuando digo mayor quiero decir para grandes sectores de la industria; la industria textil, por ejemplo, la industria de confecciones, no tiene por qué ser estatal, puede ser cooperativa.

Hay sectores de la industria y del comercio que pueden ser cooperativos, y sectores también de la producción, de los servicios, que como mejor funcionan es siendo privados. Entonces, hay que lograr una configuración en que el mercado no se trague el poder de la economía, y en que el Estado pueda mantener su estatus por vía de la política fiscal. En eso hay que aprender de Estados Unidos, hay que pagar impuestos; pero no solo por vía de la política fiscal, y eso no es de Estados Unidos, también por vía del Estado empresario, que sí es muy eficiente.

P.-No está muy de moda…

R.-Pues al contrario de lo que se dice, sí ha demostrado en muchos casos ser muy eficiente, porque cuando más eficiente fue la Renault en Francia fue cuando era empresa totalmente estatal. Y hay otras empresas: la ENEL, que sigue siendo estatal en Italia, y que sigue siendo el monopolio energético en ese país. Hay muchas muestras de las capacidades del Estado de generar eficiencia, porque tiene la posibilidad de también controlar. Cuando sea un Estado que responda a los intereses de los trabajadores, va a tener más capacidad de evitar y de impedir la corrupción en la empresa estatal.

Un Estado aislado de los trabajadores es terrible porque se enquista, se anquilosa, y eso ha pasado en el socialismo en el siglo XX. En Cuba también los casos mayores de corrupción estatal tienen que ver con ese distanciamiento de una empresa que se supone que es propiedad de todo el pueblo, pero que el pueblo no se ha enterado que es de su propiedad.

P.- ¿Y las apetencias políticas emergentes?

R.-Apetencias políticas siempre va a haber. ¿Cuáles apetencias políticas?

P.-De los nuevos actores económicos.

R.- Apetencia política suena una cosa muy fea, porque ya lo estás calificando con un despectivo. Hay vocación a la política. Creo que hay aspiraciones legítimas y hay aspiraciones que no lo son y se pueden demostrar en la práctica, en la historia. Mira, el Partido tendría que ayudar más a discernir cuáles son aspiraciones legítimas y cuáles ilegítimas y proveer de cuadros y ayudar a la educación, más que tratar de decirle a la industria lo que tiene que hacer y a la economía lo que tiene que hacer. Eso es falso, eso no se resuelve de ese modo.

Aquí no se va a producir más azúcar porque un dirigente, por alto que esté, visite las fábricas todas las semanas y salga en la televisión diciendo que aquí hay que hacer esto y aquí hay que hacer lo otro; después el dirigente se va y lo que queda es lo mismo que había antes que el dirigente llegara.

Eso no se resuelve así; ahí hay un problema de estructura, de métodos de trabajo. Ah, el dirigente se ocupa, va a la fábrica, va a la base, bueno, está bien, eso es una virtud; puede ser muy austero en su vida personal, y eso es otra virtud; puede ser modesto en su trato -eso es más difícil de encontrar- pero bueno, eso es otra virtud; pero nada de eso, todo eso metido en un paquete no basta para resolver el problema de la economía, que es, implacablemente matemático, y para que el resto funcione, tiene que funcionar la economía.

¿Por qué lo que hicimos en los 60 no se pudo sostener? ¿Por qué se derrumbó? ¿Por qué hubo una bancarrota económica? Bueno, porque nos metieron un bloqueo encima, que encarecía todas las importaciones, entre otros males. Pero hay más.

Nosotros nos lanzamos a las grandes reformas. Cuando decidimos en el año 61, después de la Campaña de Alfabetización, que la educación iba a ser gratuita, hasta la universitaria, nadie se preguntó con qué economía se iban a pagar las escuelas. Y cuando decidimos que la salud iba a ser gratuita, en el 65, nadie se preguntó cómo se iban a pagar los hospitales. Entonces, nosotros fuimos acumulando esedefault económico que las grandes transformaciones sociales nos trajeron.

P.-Pero eso era inevitable, si no para qué una Revolución…

R.-Ah, ¿entonces hay que llegar a la conclusión de que fueron un error? No, porque si no se hacen esas transformaciones sociales no se mantiene el consenso de la población; entonces, había que hacerlas, pero hubo que afiliarse al CAME para poder costearlas, porque todo eso se costeó después que Cuba entró en el CAME. El CAME costeó, no solamente el desarrollo de la economía que se iba a producir desde entonces, sino los grandes saltos que se habían dado con la justicia social, desde los 60. La economía cubana no está llena de fracasos como suponen muchos; está llena de aciertos bajo una presión excepcional. De lo contrario, no estaríamos aquí parados y el país no tendría una esperanza de vida, después de 25 años de crisis ininterrumpida, de cerca de 80 años. De lo contrario, yo no estaría aquí con 76 años.

Post scríptum

“Y si Marx aparece por esa puerta, ¿qué le diría?”. La pregunta, un intento por conseguir como plusvalía una humorada de último minuto, bailaba en la punta de la lengua, pero no osé a más atrevimiento.

Diestro en sutilezas, me había hecho saber- indagando con la secretaria el destino malogrado de suticket de comedor- que la hora del almuerzo era una raya roja que no iba a ser violada. Le ofrecí buscar un sándwich de la cafetería más cercana, pero dispuso que se iría a casa. Al fin y al cabo, los sociólogos también tienen un estómago que defender.

Tomado de: http://oncubamagazine.com/sociedad/un-hereje-en-el-convento-conversacion-con-aurelio-alonso/

13 comentarios

  1. En la diaspora cubana aún hay muchos que tienen el pensamiento Marxista, ellos no han querido abandonar la ideología sino el stalinismo imperante los hecho fuera y el colmo les ha llamado exiliados políticos y ahora económicos.

  2. Se ha planteado muchas veces entre los cubanos Martianos que se ha tergiversado el criterio de partido revolucionario unido para la guerra con partido único. sobre esto debería hacerse un análisis a fondo.

  3. Excelente trabajo, realmente.
    Solo que el Stalinismo es el cliche de moda para justificar todo los males del Socialismo.
    No entiendo por que a lo que sucede en Cuba se le llama Stalinismo. Stalin muere en el 53, la revolucion cubana triunfa en el 59.
    A mi en la escuela cubana me ensanharon que la URSS habia entrado, gracias a la “desestalinizacion” de la sociedad sovietica, en la etapa del socialismo desarrollado, antesala del comunismo. Enganharon entonces, los programas educativos ”gratis” nuestros a varias generaciones de cubanos?
    Quien va a pagar ese delito? Quien tiene la culpa (ya que prefieren nombrarlo asi) del stalinismo cubano?
    Excelente trabajo, repito, pero como siempre en Cuba, se queda en la superficie de los problemas, en la generalizacion de los mismos, no particulariza, ni nombra culpables….Culpables si, porque una cosa es si yo me equivoco jugando al domino, algo sin mayores consecuencias que una “pollona” y otra cosa es cuando se equivoca un gobierno, porque sus errores los paga el pueblo, la gente comun. El error de un gobierno debe pagarse con su dimision, maximo cuando esos errores vienen cometiendose por mas de medio siglo.
    Un pelotero puede irse con la bola equivocada, un dentista no puede equivocarse de muela, un cirujano no tiene derecho a extirpar el corazon creyendo que es un rinhon.

  4. LOS PADRES FUNDADORES ¡TIENEN! LA RAZÓN.

    Queridos jóvenes:

    Han publicado dos trabajos MUY IMPORTANTES muy pegados, debieron permitir que madurara el debate de cada uno, hubiera aportado más al enriquecimiento teórico… Es verdad lo dicho por Aurelio Alonso “…Si un marxista asume que todo lo que dijo Marx es válido, entonces no podría serlo”… El propio Marx aclaró que él no era “marxista”, porque tenía muy en cuenta de que su teoría estudiaba una REALIDAD en pleno desarrollo, por lo tanto cambiante.

    Pero, eso no quiere decir que el producto de la integración, que hizo de lo aportado por el pensamiento anterior, no hubiera apropiado de esa REALIDAD OBJETIVA cambiante LAS LEYES MÁS GENERALES DE LA NATURALEZA LA SOCIEDAD Y EL PENSAMIENTO.

    Y precisamente, en haberse violado esas LEYES GENERALES, es donde radica el origen de todos los males que se generaron a partir de la mal llamada “Ofensiva Revolucionaria”… El comienzo de mi calvario como revolucionario, porque en los debates le llamé CONTRARREVOLUCIONARIA.

    Atendiendo la sugerencia del Chachareo, iré explicando, ¡POCO A POCO!, aspectos tratados por el entrevistado que demandan aclaración.

    (Continúa)

  5. (Continuación 1°)

    Queridos jóvenes:

    ¿Ven lo que les dije? Se deslió este IMPORTANTÍSIMO tema:

    Continúo tratando sobre la revista “PENSAMIENTO CRÍTICO”, porque TRAZÓ LA NORMA DE ACTUACIÓN DEL INTELECTUAL REVOLUCIONARIO… Que ¡TIENEN! que serlo los universitarios, profesores y alumnos.

    Desde el primer número hasta el último fue dirigida por Fernando Martínez Heredia, director desde 1966 hasta 1969 del Departamento de Filosofía de la Universidad de La Habana.

    Él explicó, en una entrevista reciente, que: “El presidente de la república, Osvaldo Dorticós, nos había reclamado en 1964 que incendiáramos el océano, aunque, decía, no se sepa cómo hacerlo. Enseguida aprendimos que para esos menesteres hay que andar con fuego.”

    Una prueba de que para ser INTELECTUAL REVOLUCIONARIO NO SE PUEDE SER PENDEJO.

    Por ello en el primer número aclararon: “Opinamos que el intelectual revolucionario es, ante todo, un revolucionario a secas, por su posición ante la vida; después, aquel que crea o divulga según su pasión y su comprensión de la especificidad y el poder transformador de la función intelectual. Si la primera condición existe, le será fácil coincidir con la necesidad social.“

    Por eso hace poco dijo al sitio La Jiribilla: “sin esa condición el pensamiento revolucionario no logra aportar, y no puede satisfacer por tanto la necesidad inexorable de pensamiento que tiene la política revolucionaria.”

    (Continúa)

  6. (Continuación 2°)

    Queridos jóvenes:

    Como aclararon en su primer número: “Hoy todas las fuerzas sociales de nuestro país están en tensión creadora; lo exige la profundización y la magnitud de las metas de la revolución. Contribuir a la incorporación plena de la investigación científica de los problemas sociales a esa revolución es el propósito de esta publicación.”

    Puntualizando que: “Nuestro punto de partida: por una parte, que las teorías surgen o se desarrollan en el análisis de las situaciones concretas; por otra, que la formación teórica es indispensable a los investigadores.”

    Y por otra parte: “Porque si nada más existe lo que pensamos nosotros, estamos perdidos. Entre otras cosas, porque es mentira que siempre se tenga toda la razón.”… Los años demostraron que tenían la razón en esa aseveración.

    El el 40 Aniversario de la revista, Fernando Martínez Heredia, señaló que lo hecho por el equipo de la revista:

    “Fue un hecho intelectual protagonizado por jóvenes de la nueva revolución, que tenía como contenido los problemas principales de su tiempo, desde una militancia revolucionaria del trabajo intelectual. Combatió con ideas, con la elección de sus temas y con la presentación de hechos, problemas e interrogantes que las estructuras de dominación suelen ocultar o deformar, sin temor a la crítica de las ideas y del propio movimiento al que entregábamos nuestras vidas, en busca de la creación de un futuro de liberaciones y bienandanzas. Pensó por ser militante, no a pesar de serlo, y fue una de las escuelas de ese ejercicio indeclinable. Contribuyó a la formación de numerosos revolucionarios y su práctica significó un pequeño paso hacia adelante en la difícil construcción de una nueva cultura. “(…) “entre todos los involucrados conseguimos hacer retroceder la colonización mental.”

    (Continúa)

  7. (Continuación 2°)

    Queridos jóvenes:

    Martínez Heredia concluye diciendo:

    “Es cierto que no ganamos, que terminamos mal, pero no fuimos derrotados. Por dos razones. Si uno no se rinde nunca, si no se amarga ni se torna una pieza de museo, conserva intacta su humanidad y puede servir más.”(…) “La revolución cubana no se secó, como otros procesos que encontraron sus límites y se enredaron trágicamente en ellos.” (que) “Viva en sus contradicciones, la revolución relanzó el gran desafío en 1985-1992, y demostró su justicia y su fuerza en el peor escenario de crisis económica e internacional posible.”

    En su último número esclarecieron esto que tiene plena vigencia en estos momentos que sufrimos:

    “Se trata simplemente de que la revolución ha llevado la lucha de clases a un plano más: el que hasta ahora había monopolizado, impropia y no casualmente, el nombre de cultura. Casi sería necesario agradecer a nuestros calumniadores la rapidez y abyección con que han producido el ataque. Esto simplifica las cosas, ahorra camino y tiempo a la revolución y los pueblos. Resulta brutalmente claro que quienes han tenido la indigencia moral de sostener que la revolución cubana recurre a la tortura, no hacen más que repetir las peores calumnias del imperialismo. Claro que también tienen argumentos más sutiles, pero el anterior es útil porque acorta la distancia entre el elaborado discurso sobre la ‘objetividad’ y la toma de posición contra la revolución que ésta implica. Ahora están desnudos, haciendo claramente ante los revolucionarios el papel de muñecos de Ventrílocuo. Es cierto que hay muñecos con talento. Pero para nosotros el talento en abstracto es un valor burgués, la libertad de expresión de una élite es una libertad burguesa; el derecho a no correr la suerte del pueblo es un derecho burgués y nuestro pueblo se ha propuesto destruir a la burguesía. Por ahora basta; este texto no es una réplica sino una acusación.”

    (Continúa)

  8. (Continuación 3°)

    Queridos jóvenes:

    Fernando Martínez Heredia; Aurelio Alonso Tejada; Jesús Díaz Rodríguez;
    Thalía Fung Riverón; Ricardo J. Machado Bermúdez; José Bell Lara; Mireya Crespo y los demás, que colaboraron desinteresadamente POR LA REVOLUCIÓN en la revista, siguen siendo INTELECTUALES REVOLUCIONARIOS… ¡EN SUPERLATIVO!… La INVOLUCIÓN de la Europa del Este, y el pedido a rectificar NOS HA DADO LA RAZÓN.

    Seguimos convencidos de esto que “nos planteamos que era ineludible abordar y comprender la historia de Cuba según las luchas de clases. No fue porque estuviéramos empachados de ‘marxismo-leninismo’. No hay nada más lejano a ese supuesto marxismo-leninismo que las luchas de clases.”

    La FES Comunista ¡TIENE QUE CUMPLIR EL PERÍODO DE TRÁNSITO COMO LO ORDENÓ LENIN!, con la duración temporal que requiere el grado de subdesarrollo en que nos encontramos como sociedad.

    (Continúa, si les importa desarrollar a Cuba, y no su ego.)

    • @alexiscanovas parece q le tocaron un tema sensible… muy bueno el post y sus comentarios, una pena que haya sido desplazado tan rapido.

  9. Conoci a muchos que componian las filas de este grupo en la Universidad de la Habana y en la revista Pensamiento Critico, todos con grandes deseos de mejorar el pais en todas las esferas posibles, pero en mi opinion el gran error, fue el desface entre las ideas y las realidades del pais, sumado al gran control que se ejercia sobre el pais como una medida de decimar al maximo las agresiones que se venian sufriendo en todas las esferas de la economia cubana, no estoy justificando errores que se pudieron haber evitado, errores que hay que sacarlos a relucir como la experiencia de lo que no se debe hacer para poder avanzar.

    Seguimos con el problema del stalinismo como elemento negativo en la revolucion cubana, este tema se toca en cada entrevista como si el stalinismo tuvo y tiene en Cuba alguna resonancia economica o politica, pero es un elemento que se utiliza por todos los que de una forma u otra quieren decir algo aunque no tenga algo que decir, el problema es estar en el hit parade y por tanto el stalinismo hay que tocarlo aunque estemos en Cuba y dentro de una revolucion que ha demostrado que se mueve al compas de su historia, su cultura y su proceso revolucionario, marxista y martiano. Si se que muchos diran que este proceso no tiene algo de marxista y mucho menos de Martiano, y lo resaltan como algo a tener muy en cuenta, como si estuviesemos hablando del Diablo y el Infierno Dantes, es una pena que este tema que tanto se ha tratado de explotar por los llamados socialista de izquierda en Cuba, los del Observatorio Critico, que no observa algo y si critica mucho, con su Capitan Arana el senor Pedro Campos siga sobre la mesa de los analista como si fuese algo que nos dano tanto que hoy no sabemos cual es el camino a seguir, esto lo podria calificar de Estupides Intelectual y Politica.

    Cualquier analisis que se quiera hacer sobre el proceso cubano desde 1959 hasta la fecha, tiene que estar basado en el contexto historico que nos ha tocado vivir por la desgraciada cercania con los Norteamericanos y sus ansias de dominacion colonial, criminal,genocida y terrorista desde el sugimiento de esa nacion hasta el presente, el no hacerlo, obviarlo, minimizarrlo o pasarlo por alto es el gran defecto de muchos que se dicen analistas, revolucionarios y sobre todo criticos de lo mal hecho, digamos aqui se dice que se dio la salud gratuita y la educacion gratuita sin pensar de donde ibamos a sacar los recursos para mantenerlo, bueno senores, eso no fue un error, fue un ACIERTO, que nos llevo a considerar la salud y la educacion del pueblo como algo que no admitia ni admite que se detenga por problemas economicos de tipo alguno, si no tenemos un pueblo sano y educado, con quien contariamos hoy para seguir adelante en el camino que nos hemos trazado??, pienso que la vida es mas rica de lo que piensa mucho de los que hacen analisis y lanzan consignas sobre el pasado, pero lo que no se puede negar que lo hecho por el pueblo y para el pueblo es lo que mantiene viva la llama de la Revolucion que nacio en 1868 y triunfo en 1959.

    La labor de hoy en dia es resaltar nuestra historia pasada y presente incluyendo los errores cometidos, pero siempre con el concepto que lo realizado sigue en peligro en esta nueva eteapa de lucha contra el Gobierno de los Estados Unidos de Americac, pues muchos piensan que ya terminaron nuestros probemas, y lo que si les puedo decir que la etapa que se avecina tiene semajanza con la Crisis de los Missiles de 1962, puesto que el Imperio viene con toda su carga de maldad y recursos de todo tipo a tratar de destuir el pais, el proceso revolucionario, marxista y martiano y borrar de la faz de America Latina y el Caribe cualquier vestigio de la Revolucion Cubana, pensar distinto se puede calificar, sin temor a equivocarnos de Criminal y Traidor al Pais,al Proceso,al Partido y al Pueblo de Cuba, ademas de vivir con una ingenuidad tal que en mi concepto, sobre este tema, dicha Ingenuidad no existe como tal y si una tremenda Maldad Ideologica y Politica contra el Pueblo de la Isla de Cuba.

  10. Que confianza puede tener el pueblo en unos “revolucionarios” que después de 57 años, no han tenido la capacidad o voluntad de cumplir siquiera con La Primera Ley Revolucionaria, con mucha prisa y sin pausas se expropiaron de las tierras, pero se olvidaron repartilas a todos los que la trabajaban.

    Se les abra olvidado que el objetivo de la Ley de Reforma Agraria era entregarles las tierras a los campesinos como PROPIETARIOS y NO como usufructuarios, o es que dejaron de ser revolucionarios.

    El objetivo de la ley de reforma Agraria NO fue convertir el injusto, pero productivo Latifundio privado, en un también injusto e improductivo Latifundio estatal, con su sistema planificado para destruir la agricultura, hoy tienen que importar la mayoría de los productos agrícolas.

    Si de verdad quieren cumplir la promesa de darles del vaso de leche a los niños y satisfacer las necesidades alimenticias de la población, todo lo que tienen que hacer, es con prisa y sin pausas, darle seguimiento a La Ley de Reforma Agraria, porque como bien dijo Raul Castro “ Hay tierra para producirlo”

    Si dejaron de ser revolucionarios, perdieron la memoria o le cogieron miedo a la Revolución, no tienen derecho a seguir llevando las riendas del país, porque no están guiando al pueblo, lo están azotando, obligandolo a emigrar y separando nuestras familias.

    “La tierra es del que la trabaja” Fidel Castro.

    “Un país será más rico, mientras más pequeños propietarios
    de tierras tenga”
    José Marti.

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