Estos no van a la Cumbre de la OEA

portada-ariel montenegroPor: Ariel Montenegro

Desde hace semanas se habla de la presencia de Cuba en la próxima Cumbre de las Américas en Panamá. Este cónclave de la Organización de Estados Americanos ha generado grandes expectativas por varias razones.
Una de ellas, la obvia: Cuba no asiste a estas reuniones desde que el entonces canciller cubano Raúl Roa se marchara de un portazo en 1962 ante la hostil política continental de esos años hacia el gobierno cubano.

Se habla también de la segunda vez en que Barack Obama y Raúl Castro se vean cara a cara (la primera después de las declaraciones de ambos el 17 de diciembre pasado).
Y también se especula sobre la presencia de más de cien representantes de la sociedad civil cubana que participarán en un programa paralelo de actividades. ¿Quiénes serán esas personas? No he encontrado una lista oficial de invitados, pero se sabe que Panamá invitará a representantes de los grupos contrarios al sistema en Cuba, entre otras personas, y que el Gobierno cubano también llevará a actores sociales de extracción diversa.
En el círculo de los blogueros de la Isla, se hablaba de que Harold Cárdenas, Roberto Peralo y Osmany Sánchez estarían allí. A muchos nos pareció bien, pues los muchachos de La Joven Cuba son una de las voces más auténticas y desenfadadas dentro de la blogosfera cubana y por demás, son de los que intentan mirar al país con seriedad y preocupación real por sus ciudadanos y su desarrollo (vaya, y su libertad y soberanía, aunque a veces no nos guste escribir mucho esas palabras por manoseadas que están).
Sin embargo, Harold publicó en su perfil de Facebook que no asistiría “por razones ajenas a su voluntad”.
Sobre estas “razones”, me dio tiempo a hacerle un par de preguntas.

¿Por qué no vas a Panamá?

La OEA no quiere. Podría ir a participar desde fuera, pero la gracia era estar con le Delegación de Cuba. El viaje no me interesa, la compañía era lo bueno, ya la perdimos.
Nos dijeron claro que nosotros no éramos parte de “la delegación cubana”.

¿Pero la OEA tiene la capacidad de influir sobre las delegaciones que llevan los países?

Sí… ellos te aceptan o no.

¿Y ustedes por qué estaban haciendo los trámites? ¿Quién los invitó?

Nadie invita, aplica quien quiere.

¿Y quién paga el viaje y la estancia allá?

Pedimos ayuda a mucha gente. Los noruegos nos brindaron el financiamiento y aceptamos porque no están pagando el viaje a ningún disidente, que era nuestra preocupación. Nuestra intención era llegar e incorporarnos en la Delegación Cubana para romper estereotipos que Abel Prieto mencionaba recientemente. No importa, desde Cuba apoyaremos a la Delegación.

¿Qué iba a plantear?

La imagen de un país diverso, donde hay espacio a la participación y existe una juventud revolucionaria en todos los sentidos. Las contradicciones que puedan presentarse con nuestra asistencia son solo expresión de la batalla que está ocurriendo ahora mismo en el campo de las mentalidades, donde el cambio no es tan fácil.

¿Y la OEA presentó algún motivo para negarles la invitación?

Estaba lleno… dicen, que igual debe ser cierto. No obstante sabemos que irán muchos amigos que sabrán representar bien a nuestro país, es nuestro consuelo. Nadie es imprescindible tampoco y La Joven Cuba es uno de muchos proyectos pudieron asistir, por eso no insistimos en buscar otra vía, para que nadie crea que nuestro interés sea otro que el de ayudar.

(RISAS) ¿Estaba lleno Panamá? vaya, es un país pequeño, pero no tanto. Quiero decir, que es igual en todos lados, lo que estos son más finos, te dejan ver como que es un problema logístico.

Sí, los problemas logísticos a menudo son los menos lógicos (RISAS)

Publicado en: Western Congrí