La broma de Obama;

Por: Roberto G. Peralo (roberto.peralo@umcc.cu) Twitter: (@RobertoPeralo)

Una de las medidas anunciadas por Obama el 17D que más alabé fue la de permitir al pueblo norteamericano importar el mejor tabaco del mundo hacia su país. Según cuentan, antes de esa fecha era preferible que te atraparan con un kilo de cocaína que con una caja de Cohíba. En no pocas películas norteamericanas se podía observar como los guionistas incluían pequeños textos haciendo referencia al ansia del norteamericano a fumarse un puro cubano.

Que iluso fui, la alegría de ese momento no me permitió comprender el alcance de las limitaciones que el propio Obama puso a tal “privilegio“. Solo entre ron y tabaco de forma combinada pueden importarse hasta 100 dólares USD. Esta medida no la interioricé hasta que no observé en el mostrador de una tienda el precio de una caja de tabaco (ver imágenes). Me vino a la mente una caricatura: un funcionario de la aduana de los EE.UU. serrucho en mano, cortando las cajas de tabaco que traen turistas norteamericanos para hacer cumplir tal regulación.

Pero siempre hay una solución, los cubanos llevamos años aplicándola: el tabaco al menudeo. Pronto, gracias al presidente Obama, los norteamericanos se empoderarán de una idiosincrasia cultural oriunda del mercado cubano.

Limitaciones como estas realmente son absurdas, y no cumplen ningún objetivos (en esto los cubanos somos expertos). Solo provocan que las ciudadanos nos cuestionemos el compromiso real sobre el acercamiento hacia Cuba por parte del gobierno de los EE.UU.