La Joven Cuba soluciona el problema del Ajo en Cuba.


ajoroberto

Por: Roberto G. Peralo (roberto.peralo@umcc.cu) Twitter: (@RobertoPeralo)

En una palangana vieja sembré (Ajos) para ti
Teresita Fernández

En el mes de julio compraba la cabeza de ajo a 1.50 y 2 pesos C.U.P y la veía muy cara. Si en aquel momento me hubieran dicho que dentro de poco, tendría que comprarla a 8 pesos, diagnosticaría a esa persona con una enfermedad mental. Pero la realidad ha superado toda mi expectativa.

Tratar de interpretar cómo funcionan las ley de oferta y demanda y la ley del valor en el mercado cubano, constituye todo un mérito digno de un Premio Nobel en economía. Recuerdo una conversación con una noruega, que trataba de comprender porqué Cuba gastaba tanto dinero importando alimentos. Me comentaba que en su país, se aprovecha cada centímetro de tierra. La mayoría de los ciudadanos tienen como costumbre cosechar en los jardines de sus casas muchos de los alimentos que consumen.

Ella no entendía cómo los cubanos podíamos desaprovechar tanto la tierra. Menos mal que estaba medianamente informada y no conocía la cantidad de tierra que se encuentra sin producir, infestada de marabú.

Esto me resultó algo realmente incomprensible, Noruega es uno de los países con mayor PIB per cápita del mundo, con uno de los mayores índices de desarrollo humano y uno de los países menos desiguales y a pesar de esto, sus ciudadanos intentan autoabastecerse de alimentos. Hay que aprender de los noruegos.

Si los precios se mantienen en esta escalada y los programas de la agricultura urbana y suburbana siguen sin cumplir el objetivo para el cual fueron creados. Invitaré a Jimmy y a Harold a crear una cooperativa de agricultura urbana de nuevo tipo para auto abastecernos y no tener que exportar ajo de California. Por lo pronto experimento en el patio de mi casa la factibilidad de dicho negocio y aprendiendo de los noruegos, utilicé una palangana vieja que tenía en el patio sin uso alguno y sembré cebollinos.