¡Es necesario continuar hablando de los Cinco!


cinco_cubaPor Jesús López Martínez  Director de Extensión Universitaria de la Universidad de Matanzas

Desde la pasada semana tenía pensado hacer algo para LJC sobre este tema. Me motivó una de las personas que comentan en La Joven Cuba que hizo un comentario a Jimmy y le decía: Ya los Cinco están en Cuba, está bueno ya, no hablen más de ellos.

Lo postergué durante varios días ante otras actividades del trabajo, pero cuando el viernes Gerardo, Ramón y Tony, expresaron en la Mesa Redonda, como antes lo hicieron René y Fernando, que ellos habían hecho solo lo que les tocó, como lo hubiera hecho otro cubano. Cuando contaban lo que sufrieron, uno pude apreciar las presiones y los maltratos a que fueron sometidos y no se “quebraron” y verlos con esa modestia y con esa sencillez, dije no puedo postergar más mi referencia a los Cinco.

Durante estos años la prioridad fue la lucha por su regreso. Su inocencia y lo injusto de la condena ocuparon los principales espacios. Ya están en Cuba, ahora tenemos que hablar de la importancia de su ejemplo y de sus valores, porque aunque existen millones de cubanos poseedores de valores: otras personas que han estado o están dentro de las filas del enemigo, los médicos cubanos que prestan sus servicios en más de sesenta países en el mundo y muy especialmente los que luchan contra el ébola en Africa que están tan cerca de la muerte, los científicos, deportistas y artistas que rechazan grandes ofertas económicas y continúan junto a su pueblo, otros que desarrollan importantes tareas dentro y fuera del país, etc. Como decía uno de los Cinco en el programa De Zurda de Telesur, la causa de ellos se ha prolongado en el tiempo y la conoce gran parte del mundo y todo el pueblo cubano. Además posee una gran carga épica que llama la atención a muchas personas.

En muchas ocasiones no se ha podido o no se puede dar a conocer lo que han hecho muchos cubanos por la seguridad del país, lo de los médicos y otros técnicos de la salud, ya es cotidiano, por tanto, los Cinco se han convertido en asidero moral, en un referente muy cercano y conocido. Y si ellos en los momentos difíciles pensaban en Maceo, en Martí, en el Che, en las personas que soportaron crueles torturas y no se quebraron, hoy junto a próceres de nuestra historia, los tenemos a ellos, de carne y hueso, aquí junto a nosotros como un extraordinario referente moral.

Máxime ahora cuando el presidente Obama ha declarado que no pudieron con nosotros durante casi 60 años tratando de matarnos a bombazos, a cañonazos; ahora el imperialismo pretende comenzar acariciándonos el cuello para estrangularnos sin que nos demos cuenta. ¿Qué significan en realidad sus palabras cuando expresa que trasladarán a Cuba los valores del pueblo norteamericano? Primero, significa una posición hegemónica, de dominio porque cada país debe construir sus propios valores basado en su cultura y su historia y segundo, los valores que propone Obama no son los del pueblo estadounidense, sino los antivalores del capitalismo, donde el egoísmo y el individualismo ocupan un papel preponderante.

El ejemplo de valentía, de amor por la Patria, de desinterés, de solidaridad entre compañeros, de sencillez y modestia que han dado los Cinco, nos deben servir de antídoto ante los antivalores del capitalismo que nos quieren recetar. En los centros de trabajo, en las escuelas y sobre todo en el marco familiar y subrayo el marco familiar, porque tenemos millones de familias que crean un ambiente educativo apropiado para el desarrollo de sus hijos. En la universidad tenemos un ejemplo de ello: Elián González Brotton; un joven conocido por todos, que desde niño tuvo estrechas relaciones con los principales dirigentes del país y sin embargo en la universidad recibe el mismo tratamiento que todos los estudiantes y nunca él, ni su familia han reclamado nada que no sea el cumplimiento de sus deberes. Por eso cuando Maradona anoche felicitó a su padre, Juan Miguel, por su educación y este contestó: Es la educación que le han dado Fidel y la Revolución, pensé: y la educación que ha recibido en el seno familiar. Como esta no es sociedad perfecta, tenemos familias que sin darse cuenta, desarrollan en sus hijos la cultura del tener por encima de la cultura del ser. Si bien es cierto que la sociedad no puede distribuir con un igualitarismo que es dañino y nuestra fórmula de distribución debe acercarse a que sea con arreglo al trabajo, donde las personas deben recibir de acuerdo al aporte social; la sociedad y la familia deben velar porque sus hijos no disfruten de desigualdades producto de la posición social o económica de sus padres. El director de la empresa no debe ganar igual que el obrero, pero sus hijos deben recibir la misma atención por la sociedad y las familias, las escuelas y las organizaciones políticas y sociales deben velar por ello.

En los nuevos desafíos el ejemplo de los Cinco que ante una obra de tanta grandeza “no se creen cosas”, nos debe acompañar constantemente a todos.