¿Nos merecemos los matanceros el Palmar de Junco?


Por: Osmany Sánchez (jimmy @umcc.cu) @JimmydeCuba

Hace algún tiempo escribí un comentario sobre el Palmar de Junco al que llamé “La batalla perdida”. En ese entonces me refería a las acciones de un grupo de personas con mucho poder económico y mediático para robarle al Palmar su derecho a ser sede del Salón de la Fama del beisbol cubano. En ese momento dije que lo que no hagamos nosotros los matanceros, nadie lo hará por nosotros y la vida me ha dado la razón.

Antes de que se realizara el famoso encuentro donde se haría oficial que la sede del Salón de la Fama sería el otrora elitista Vedado Tennis Club, el cineasta y principal y líder de los “Entusiastas habaneros” Ian Padrón afirmaba que el “El Palmar de Junco es inobjetablemente el santuario, el templo, la catedral viva del béisbol cubano…” aunque luego acotaba que “no es el lugar más indicado para albergar un Museo y el Salón de la Fama”.

Pero eso de que el Palmar era “inobjetablemente el santuario, el templo, la catedral viva del béisbol cubano” lo dijo Ian Padrón antes del evento, o sea con la intención de calmar a los investigadores matanceros y los de los que apoyan al Palmar de Junco como sede del Salón de la Fama. En una entrevista posterior cambió su discurso y ahora afirma que la fecha más trascendente del beisbol cubano es la del 29 de diciembre de 1878, que “Sin ella no se puede escribir la historia de la pelota nacional; sin la del Palmar de Junco, tal vez sí

Pero mi intención no es hablar de lo que han hecho otros para afectar al Palmar de Junco sino de lo que no hemos hecho nosotros los matanceros por salvarlo. El sábado 27 de diciembre se conmemoraron 140 años del primer juego oficial de beisbol en Cuba- aunque algunos se empeñen en ignorarlo. Según publicó el corresponsal matancero Ventura de Jesús en el periódico Granma, ese día se realizarían múltiples actividades, entre ellas un juego entre peloteritos de Matanzas y de Artemisa y otro entre glorias del beisbol.

En el periódico Trabajadores la periodista matancera Juanita Perdomo también escribió lo del encuentro entre peloteritos de Matanzas y Artemisa y entre glorias del Beisbol y unas interesantes palabras de Vivian Domínguez, directora provincial de deportes sobre el futuro del Palmar de Junco. En ambos artículos se habla de una “jornada teórica con la aspiración de contribuir al mejoramiento integral de la pelota cubana” en el que según la directora provincial de deportes, sobresalió la ponencia relacionadas con la Aikiterapia que consiste en “acrecentar el rendimiento de los atletas sobre la base esencialmente de un diagnóstico psicosomático”.

¿Qué sucedió realmente el día que se cumplieron 140 años del primer juego oficial de Beisbol en Cuba?

Para empezar, no sucedió lo que se afirmó en los periódicos Granma y Trabajadores. Ese día en las gradas estaban solo algunos familiares de los muchachos que integran la preselección de Matanzas de la categoría sub-15 y la única gloria del beisbol que había sobre el terreno era Lázaro Junco, que es uno de los entrenadores. El juego efectuado fue entre la preselección dividida en dos y en el “acto” (se recordó la fecha y se presentaron a los peloteros que jugarían, nada más) no estaba ni un representante del partido o el gobierno ni municipal ni provincial. Algunos dirán que era una actividad deportiva pero si se trata del deporte nacional y de nuestra identidad yo lo veo diferente.

No estuve presente en la “jornada teórica” pero si lo más relevante fue una ponencia relacionada con la aplicación de la Aikiterapia y de la relación de un “diagnóstico psicosomático” en los atletas entonces me imagino todo lo demás. ¿No se han enterado las autoridades de la provincia de lo que ha sucedido con el Palmar de Junco en los últimos meses? Al parecer no, pues de saberlo, esa jornada teórica tendría como protagonistas principales a los que desde hace más de veinte años investigan sobre el Palmar de Junco y su legado histórico y de cómo salvarlo para las futuras generaciones.

Definitivamente los matanceros nos merecemos el Palmar de Junco, lo que no nos merecemos es la indolencia con que han actuado algunos sobre ese tema. Una señora que estaba allí ese día nos dijo que se debería poner una tarja en la entrada con los nombres de todos los funcionarios responsables del estado en que está ese monumento nacional. Por cierto como verán en las fotos la entrada principal es un parqueo y baño público.

La Joven Cuba estuvo allí ese día, les dejamos algunas fotos.