Tenemos un tres para completar el CINCO


Por Claudia Yilén Paz Joa (estudiante de periodismo)

Uno de los días más especiales en la historia de Cuba se celebra desde que el presidente de los Consejos de Estado y de Ministros Raúl Castro anunciara el regreso a la Patria de Ramón, Antonio y Gerardo.

La decisión de Obama, como bien dijera Raúl, merece el respeto y reconocimiento de nuestro pueblo, pues a partir de este momento se abrirán nuevas puertas, se trazarán nuevos caminos en el destino de Cuba. Pasamos una de las páginas más dolorosas para convertirla en una de las más gloriosas.

La noticia sorprendió, como a todos los cubanos, a los jóvenes estudiantes de la Universidad de Matanzas Camilo Cienfuegos, quienes salimos a las calles a celebrar este regreso, una vez más la FEU se hizo sentir.

La alegría de los cubanos es palpable: una señora de la tercera edad dijo a mi lado ¡Los cinco en casa, ya me puedo morir!, el presidente de la FEU de la Casa de Altos Estudios matancera, Damián Dickinson, ante el júbilo popular y bajo la figura de Martí expresó: “Ahora sí se rompieron las cadenas, como lo quisieron Martí y Fidel, como lo quisimos todos los cubanos”. Las personas se felicitan por esta victoria como si fuera acción de gracias, nochebuena o fin de año, y me atrevería a modificar una de las canciones a Silvio: “la era ha parido un corazón”.

Presenciar las escenas de su arribo al país, el encuentro con Raúl, familiares y amigos, tocó la sensibilidad de más de un cubano, incluyendo a esta joven ciudadana. El reencuentro de Adriana y Gerardo, de Tony y su mamá Mirta, de Ramón y sus hijas, no tiene descripción…

Mis cartas a Gerardo quedaron escritas, pero el consuelo de que regresó a Cuba, que ya tenemos un tres y completamos el cinco, no solo me reconforta, sino que me llena de orgullo. Lleguen a ellos, a sus familiares, a toda Cuba, mis felicitaciones.