Soy un espía, dicen.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Adriana Pérez y Magali Llort, esposa y madre respectivamente de Gerardo y Fernando

 

.

Por: Julio César Pérez Verdecia. (julio.verdecia@umcc.cu).

A René por los Cinco.

Persigo una mariposa,
ella irrumpe junto al lirio blanco del río,
le dice con un beso hambriento
algo secreto confuso.
Cerca cae la última hoja de roble,
peligrosamente da vueltas;
hay un atisbo amenazador en ello tremendo,
quizás oculta signos malditos de esperanza.
Ahora veo la tarde resbalar sobre los ojos de Olga,
acaso piensa en mis cuatro hermanos,
en el bonsái solitario que envejece,
en la sonrisa extraviada de una madre,
en la isla, cual hijo por nacer, estallando.
Ella tiene la mirada íntima del asombro;
en su linterna de maga
se dibuja un fulgor de marineros pétalos,
cánticos y abrazos,
mutis y banderas,
pero yo soy un confidente prehistórico
y no sé leer las señales del mundo,
sólo pongo el corazón por esta Isla mía
por mi gente,
como quien intenta amparar la hoja de roble cayendo,
salvar el beso de una mariposa.