Sobre deportes e hipocresía


aramirez100514
aramirez100514

Por: Osmany Sánchez (jimmy@umcc.cu) @JimmydeCuba

¿Qué pasaría si el gobierno de los Estados Unidos dice que para que un extranjero juegue en las Grandes Ligas es imprescindible que abandonen su país? Imagino que muchos me dirán que eso es una tontería, que eso nunca sucedería, pero con los cubanos sí sucede, y con esta pregunta se debe empezar cualquier comentario referido a la salida del país de peloteros cubanos con la aspiración de jugar en el que sin dudas es el mejor beisbol del mundo.

Los mismos “medios de prensa” que apoyan el bloqueo contra Cuba ahora se muestran preocupados por la situación de las esposas de dos peloteros cubanos que al parecer intentaron y no pudieron salir ilegalmente del país. Denuncian una supuesta amenaza de desalojo de una madre con hijos pero apoyan una política que afecta a todos los cubanos. Dicen que los jugadores intentaron “escapar” del gobierno pero no critican la ley norteamericana que los obliga a hacerlo.

Este es sin duda un negocio millonario y existen grupos organizados que se dedican a sacar peloteros cubanos del país por vía ilegal, para luego cobrar grandes comisiones cuando sean contratados. El gobierno norteamericano sabe que su política estimula el tráfico de personas pero no hace nada por evitarlo, el objetivo es que repetir una y otra vez que los cubanos “escapan” del gobierno. Siempre he dicho que si los demás habitantes de este mundo tuvieran las ventajas migratorias de los cubanos, unos cuantos países se quedarían despoblados.

La posible normalización – o al menos una mejoría- de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba tiene nerviosos a unos cuantos. Sus negocios dependen de que existan diferencias, por eso durante años han torpedeado cualquier posibilidad de acercamiento. Les queda poco, lo saben, aunque mantienen el capital económico ya no cuentan con el mismo capital político de antes y esto será decisivo porque ya la opinión pública está a favor de un cambio de política hacia Cuba.

Ojalá no esté lejos el día en que los deportistas cubanos puedan desempeñarse en los Estados Unidos y no dejar de vivir en nuestra bella isla, por ahora tenemos que convivir con ese fenómeno, que no se detendrá, porque la tentación es muy grande y muchos ceden a ella. Cada cual que lo juzgue como quiera, siempre he estado a favor de que todo el que esté dentro pueda jugar en el exterior y que los que estén fuera representen a Cuba, pero tengo mis límites.

En mi equipo no aceptaría al que por dinero abandone una competencia, sin importarle el público que los adora y que lo ha apoyado en las buenas y en las malas. El que hoy te abandona por dinero, mañana te vende un juego por cuatro pesos, pero ese es tema para otro comentario.