Respuesta al artículo Museo del Béisbol Cubano. Una deuda posible de saldar

palmar de junco
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Por: La Joven Cuba

Aclaración necesaria: Ayer martes 28 de octubre, fue contactado Reynaldo González Villalonga, y durante una breve conversación telefónica, Joel García, Jefe de la Sección deportiva del Semanario Trabajadores por orientaciones del Director de ese órgano de prensa, comunicó que no se publicaría el artículo en respuesta de réplica al aparecido en el espacio del lunes 20 de los corrientes. En su lugar, se le estaba invitando a un coloquio que se efectuará los días 7 y 8 de noviembre en La Habana, donde estarán presentes historiadores y periodistas deportivos de distintas provincias.

Según Joel García en ese coloquio se debatirá sobre el proyecto de instaurar el Salón de la Fama del Béisbol Cubano en el local del Círculo Recreativo José Antonio Echevarría, antiguo VTC.

En respuesta a varios de los alegatos enviados a Trabajadores, el Jefe de la plana deportiva desestimó argumentos como la validez histórica del primer juego de carácter oficial efectuado el 19 de junio de 1846, en Hoboken, New Jersey ,en los EE.UU., así como negar la historicidad del primer encuentro oficial efectuado en el Palmar de Junco, el 27 de diciembre de 1874, lo cual subordinó al primer juego del 29 de diciembre de 1878, durante el primer campeonato de la Liga General de Béisbol de la Isla de Cuba.

Asimismo, Joel García desestimó el hecho de que el antiguo Vedado Tennis Club, hoy Círculo Recreativo José Antonio Echevarría, fuera un equipo de béisbol amateur de carácter discriminatorio por no admitir peloteros negros en sus filas, aunque no lo pudo argumentar con elementos razonables.

Finalmente se afirmó que durante el coloquio del 7 y 8 noviembre, se dilucidarán todo tipo de dudas y preocupaciones sobre el referido proyecto habanero del Salón de la Fama.

Alfredo Santana

Texto de la respuesta al periódico Trabajadores escrita por el destacado historiador matancero Reynaldo González Villalonga:

Cro. Alberto Núñez Betancourt
Dtor. de Trabajadores,
buzon@trabajadores.cu
La Habana.

Estimado Alberto:

Tengo ante mi vista el artículo intitulado  Museo del Béisbol Cubano. Una deuda posible de saldar, de la autoría del colega Joel García, jefe de la plana deportiva de su apreciado periódico proletario, publicado con fecha lunes 20 de octubre de los corrientes.

Comoquiera que el referido redactor tiene todo el derecho del mundo a expresar libremente su criterio sobre el asunto, todavía no resuelto, tema del Salón de la Fama y Museo del Béisbol Cubano, como miembro y fundador que soy de la Unión de Periodista de Cuba (UPEC), y en mi carácter de Coordinador de los Historiadores del Deporte en Matanzas, me veo obligado a acudir a Ud. para que, en legítimo derecho de réplica, publique en su semanario, mi punto de vista, el cual difiere en varios aspectos de lo expresado en el susodicho artículo.

Mi alegato, para su publicación, lo titulo de la siguiente forma:

Respuesta al artículo Museo del Béisbol Cubano. Una deuda posible de saldar

  Reynaldo González Villalonga, Coordinador  de los Historiadores del Deporte en Matanzas

Con verdadera sorpresa leímos en la edición del lunes 20 de octubre, página 12 de ese reconocido periódico proletario, el contenido del artículo que con el título Museo del Béisbol Cubano. Una deuda posible de saldar, es autoría del colega Joel García, jefe de su plana deportiva.

Con apego al legítimo derecho de réplica, y en mi carácter de Coordinador de los Historiadores del Deporte en Matanzas, me veo en el deber y la obligación de responder sobre algunos de los conceptos expuestos en el citado artículo.

En primer término, al fin confirmamos que en La Habana fue creado un grupo denominado Entusiastas de la Refundación del Salón de la Fama, presidido por el afamado cineasta Ian Padrón, colectivo que, según se afirma, tiene muy adelantados sus planes para lograr tan caro objetivo

Tal como se anuncia en ese trabajo periodístico, el pasado 20 de octubre sería presentada la propuesta “a quienes corresponda como una de las instituciones que más podría ayudar a salvar nuestro deporte nacional”, según palabras de Ian Padrón.

En los términos en que está escrito ese artículo, todo parece indicar que La Habana es el único lugar indicado para albergar el pretendido Salón de la Fama. Esto, naturalmente, niega toda posibilidad de que otro sitio, fuera de “la capital de todos los cubanos”, pudiera ser el elegido.

No olvidemos que desde 1991 fue creada en Matanzas una comisión Organizadora para la creación del Templo de la Fama y el Béisbol Cubanos. ¿Dónde? Pues, ¿qué otro lugar más indicado que el Palmar de Junco –el estadio más añejo del mundo, todavía en activo–, escenario del primer juego oficial de nuestro deporte nacional?

Lamentablemente, en el artículo de marras se afirma: “El próximo 27 de diciembre se cumplirán 140 años del polémico partido en el estadio matancero Palmar de Junco, ya demostrado por muchos especialistas como “el primero con mayor información documental de lo ocurrido”. Polémico, porque así lo han convertido algunos que a ultranza niegan la historicidad del hecho.

No solo resultó ese encuentro “el primero con mayor información.” sino por dar a conocer, por vez primera, de forma documental, en el diario la Aurora del Yumurí, haberse jugado con reglas, árbitro, anotador, box score, peloteros uniformados y terreno con medidas oficiales.

Según Joel García, para que fuera el primer juego oficial de béisbol en Cuba debía ser producto de un torneo. Y al respecto señala que sí fue oficial el encuentro del 29 de diciembre de 1878, entre los equipos Habana y el Almendares, como parte del Campeonato de la Liga General de Béisbol de la Isla de Cuba.

Sin embargo, el primer juego considerado oficial en los Estados Unidos, donde surgió el béisbol moderno, sin ser producto de un campeonato, fue el 19 de junio de 1846, entre los clubes Knickerbockers y New York Nine, en los terrenos de Hoboken, Nueva Jersey. Esto pudiera confirmarlo en cualesquiera de las enciclopedias beisboleras existentes.

Resulta curioso que se obvien realidades innegables, como la encuesta realizada hace algunos años por el periodista Yasel Porto –miembro de los Entusiastas por la Refundación del Salón de la Fama– en la emisora Radio Reloj, mediante la cual la inmensa mayoría de los encuestados –entre ellos Félix Julio Alfonso López–, se inclinaron porque dicho sitial fuera instituido en el Palmar de Junco.

Una última objeción: se alega que el lugar ideal para instaurar el Salón de la Fama y Museo del Béisbol Cubano es el actual edificio del Centro Recreativo José Antonio Echeverría, antigua sede del Vedado Tennis Club –VTC–. Y no solo eso, sino que esa instalación centenaria sea declarada Monumento Nacional. Por cierto, la única instalación deportiva del país con esa suprema categoría es el Palmar de Junco…

A propósito del VTC, esta era una de las más exclusivistas sociedades habaneras de que disponía la burguesía habanera. Pero lo más grave es que el equipo de pelota que la representaba en los campeonatos amateurs de Cuba no admitía a jugadores negros, por lo tanto, era racista, y por ende, excluyente. ¿Sería entonces correcto que en el Salón de la Fama que se pretende crear allí pudieran figurar fotos o grabados de figuras como Martín Dihigo, José de la Caridad Méndez, Orestes Miñoso y otros players que por el color de su piel nunca pudieron jugar en los torneos amateurs de Cuba?

Es todo por el momento.

Gracias por su atención.

Pd: No es la primera vez que La Joven Cuba publica un post relacionado sobre el tema del Salón de la Fama y el Palmar de Junco ni tampoco la primera vez que a un historiador matancero se le niega su derecho a réplica.