Miradas desde el más allá


Por: Roberto Trujillo Rey

No crean por el título, que voy a escribir sobre alguna película de terror o género similar. Hay más adrenalina en la vida real que en los guiones de muchas películas; la realidad suele superar a la ficción. Me gustaría comentar sobre cómo vemos muchos de los que estamos fuera, esos cambios que están aconteciendo en la isla de Cuba; proyectos de nuevas medidas de apertura a la inversión extranjera, algunos cambios en política de negocios privados, consultas a “especialistas” traídos de fuera sobre economía, etc.

Ardua tarea plasmar en un formato tan escueto y especifico como un blog, todo lo que te viene a la cabeza con este tema.

La revolución cubana tenía y tiene que reinventarse; emergida de una necesidad imperiosa del pueblo (aunque muchos llenen las redes de foticos lindas, comentarios y escenas no representativas de la realidad de antes del 1959), se convirtió entonces en un hito histórico, llenando de esperanzas con aquella epopeya, a millones de personas, no sólo de la isla, sino del continente americano y del mundo entero. Todavía hoy día sigue siendo referencia no sólo para los cubanos, si no para muchos pueblos y movimientos de liberación.

Además de situaciones históricas que marcaron decisiones, alianzas y caminos, los tiempos fueron cambiando y muchos dirigentes no se actualizaron, otros perdieron la lucidez, se cometieron errores y para alguna gente de dentro y de fuera, la revolución ha ido perdiendo atractivo, perdiendo si me permiten la cursilería, sex appeal. La batalla se había empezado a gestar y se libra aún en la comunicación, los medios, la propaganda, las redes.

La revolución tiene que reinventarse y resulta duro por muchas situaciones, por ese odioso bloqueo existente, por la pérdida del campo socialista, por la hegemonía de unos pocos en un mercado mundial que no regula nada y que establece leyes de embudo a favor de esos pocos, porque una parte de la juventud no se ve vinculada a las grandes gestas revolucionarias, etc., etc.…y es difícil también, por qué no decirlo, si tenemos en cuenta la resistencia al cambio de mentalidad de muchos funcionarios.

Sin embargo, dicho lo anterior, muchos de nosotros vemos con preocupación el coqueteo con un sistema que devora almas y cuerpos de muchos, en aras de beneficios de unos pocos. Cuando gran parte del mundo se intenta sacudir el yugo del Capitalismo, cuando los movimientos sociales toman las calles para establecer nuevas reglas donde la persona y sus intereses, sean más importante que el capital y su beneficio, Cuba no se puede permitir la irresponsabilidad de bajar la guardia, de dar entrada y promocionar la cultura capitalista en sus ámbitos. Un sistema salvaje que vuelve en mero consumidor de sueños materiales inalcanzables a las personas, un sistema que idiotiza por medio de la pseudo cultura, sus Reality show , estrellas prefabricadas, etc., un sistema que destruye vidas, medio ambiente y todo lo que haga falta para que unos pocos tengan beneficios, un sistema que arregla su propia contradicción de sobreproducción con guerras y crisis montadas a su antojo, un sistema así, no puede ser la alternativa. No es la solución además porque ese capitalismo ya es más especulativo que productivo y las mayores bondades que se permitió con su sociedad, fueron a regañadientes y por el miedo al entonces auge o contaminación del campo socialista. Ni oferta y demanda al más puro estilo Adam Smith, ni Keynesianismo, nada los para y menos ahora que creen que no hay alternativa. Buscan hegemonía a todos los niveles y para ello sabemos que usan todos los recursos a su alcance.

Muchos más años de Capitalismo despiadado ha vivido la humanidad, sin dar soluciones a sus problemas, si no más bien creándolos y sin embargo pareciera que sólo se habla del fracaso del Socialismo, más joven en existencia por otra parte, e incapaz en muchos casos por sus dirigentes, más que por lo que representa. No se puede decir lo mismo del capitalismo, que en su esencia lleva una bestia incontrolable incluso por el capitalista, el beneficio a cualquier costa y por encima de todo.

Las huestes en forma de medios, intelectualidad, educación y políticos se han encargado de sembrar la anterior percepción. Da igual que muchos de los países referentes en cuanto a bienestar social puro, hayan sido justamente los socialistas, que muchos otro dentro de su estructura capitalista hayan tenido gobiernos o alianzas socialistas, socialdemócratas o similares, o sea han tenido gobiernos que en muchas medidas han negado prácticas que ahora se retoman. Da igual que toda la mierda neoliberal sembrada por Reagan, Thatcher y compañía, se ha recogido en los últimos años en forma de otra gran crisis…crisis que han pagado por cierto los estados, porque cuando la cosa se pone fea, dejamos las leyes de los mercados y el capital a un lado, para donde los beneficios eran privados ahora socializar las perdidas. Da igual toda esa evidencia, ellos van a la conquista de nuevos campos y mentes.

Desde el más acá sabemos que la revolución tiene que reinventarse, aplaudimos ideas nuevas e incentivos a la sociedad, pero cuidado, ellos van a querer más, no pararán hasta destruir lo que nunca aceptaron. Sabemos, porque estamos también aquí en lucha, que el capitalismo salvaje no es la solución.