El imperio mundial y la guerra eterna


guerra infitinaPor: Nyls Gustavo Ponce Seoane

A Uverney Quimbayo Cabrera- Director de la revista política literaria colombiana “Lanzas y Letras”, por haber accedido a la edición impresa del trabajo en dicha publicación. 

                                                  

Introducción.

En el libro LA GUERRA INFINITA” (1.Chiesa G., 2004)), del periodista italiano Giulietto Chiesa, este realiza un análisis basado en la recolección de todas las informaciones que tuvo a su disposición y pudo recoger de la prensa oficial e Internet, haciendo un verdadero trabajo de inteligencia en la prensa e información estadounidense y otras fuentes mediáticas del capital mundial…porque nos permitirá ver mejor como se razona en los alrededores de la capital del Imperio, como se discute, cuales son los niveles de conciencia que se manifiestan

Dicho Método, uno de los utilizados por Fidel Castro en sus “Reflexiones”, también fue practicado por José Martí en su tiempo. Estas técnicas del periodismo contemporáneo fueron empleados por el Apóstol, iniciando un nuevo camino en el periodismo mundial, como se puede apreciar en el ejemplo de sus trabajos sobre el Congreso Internacional de Washington (2. Martí J., 1889), donde muestra y analiza lo que publicaba la prensa norteamericana como fiel reflejo de los intereses de los poderes fácticos de entonces en aquel país. Con respecto a la Reflexión el Maestro fue enfático: Esta no es sólo la revolución de la cólera. Es la revolución de la reflexión” (3. Martí J., 1880).

Fidel Castro, imbuido y continuador de la obra martiana, en “Reflexiones”, retoma estos procedimientos y realiza recopilaciones de los cables de las más importantes agencias de transmisión de la información mundiales (4.Castro Ruz F., 2010) confecciona reseñas de libros (5. Estulin D., 2010 y 6. Woodward B., 2010) y otras pesquisas e investigaciones que muestran el peligro, como nunca antes existente, de una catástrofe para la Humanidad.

Para la mejor comprensión del texto se aclara que lo que escribe Chiesa y otros autores se pone entrecomillado, en cursiva y en negritas.

El nuevo Imperio: sus características.

Chiesa comienza, planteando que El 11 de Septiembre ingresamos en la era del Imperio. Y el Imperio decidió entrar en guerra…Esta guerra de características inéditas no es virtual: es real, demasiado feroz y, aunque por ahora parezca lejana, se acerca con rapidez.”, Sí, tras los hechos del 11 septiembre quedó al descubierto un vasto y complejo panorama de fuerzas que condujo a la invasión de Afganistán y a la ocupación de Irak- Palabras y nombres nuevos y antiguos se suceden casi a diario como Terrorismo, Osama Bin Laden, bombardeos, guerra, victoria, talibán, Al Qaeda…, indicando que algo realmente muy grave ha ocurrido, cuyas consecuencias son serias y peligrosas”, y que hay que entender en todo su significado para poder estar mejor dotados en esta lucha a la cual nos exhorta Fidel con sus Reflexiones.

¿Y por qué El Imperio entró en guerra?, ¿y esta vez en una guerra distinta, infinita, eterna? A preguntas semejantes Chiesa trata de responder a lo largo de su libro, desentrañando los mecanismos utilizados para ello y lo que esto representa en las nuevas circunstancias. Esto es lo que condicionó que este libro fuera un best seller cuando fue publicado

En realidad – continua Chiesa – el Imperio había empezado a existir antes del 11 de septiembre. La verdadera fecha de nacimiento es el día de Navidad de 1991, cuando la Unión Soviética dejó de existir. A partir de ese momento, procesos políticos y económicos iniciados varias décadas antes toman un curso cada vez más impetuoso. No son lineales porque los desarrollos políticos se producen siempre de manera discontinua, con alternancias naturales de proyectos y errores de ejecución, de éxitos y desastres, de aceleraciones imprevistas y frenazos bruscos (…)”

 

“El Imperio nació en el mismo instante en que el único y mortal antagonista de Occidente se debilitaba, se suicidaba, perecía en silencio, pero su conciencia comenzó a formarse más tarde”….” “Está claro que el antagonista mortal era la Unión Soviética y que el embrión imperial era Estados Unidos”…

 

Tanto el nuevo embrión imperial como su nacimiento estuvieron vinculados a la desaparición de la URSS. Fueron alimentados y fortalecidos por este hecho. Sin embargo, hoy muchos piensan que, más que un suicidio, fue un homicidio lo que se cometió en la URSS por una clase dirigente impulsada por sus errores, privilegios, vicios y ambiciones.

Los espurios intereses permitieron y sostuvieron carcomidas estructuras que impidieron toda acción que perturbase el desviado y erróneo orden socioeconómico establecido y que condujeron a la destrucción no sólo de un país, sino también de un intento de establecer un nuevo sistema social mas justo que se pretendió erigir y fuera apoyado y defendido por una gran parte de la humanidad, sobre todo durante los años de la Segunda Guerra Mundial, por los partidos comunistas y otras organizaciones progresistas y de izquierda, el movimiento obrero mundial y la creación de Frentes Populares, cuando el enemigo fascista intentó destruirlos y no pudo. De aquí se podrá aquilatar lo que representó la caída de la Unión Soviética para la Humanidad y la tamaña traición de sus dirigentes.

“Y así llegamos al final de la Unión Soviética. Cuando el bebé nació ya era global…”

 

“Bill Clinton fue el encargado de gestionar al lactante. Antes de llegar a la presidencia de los Estados Unidos el exgobernador de Arkansas fue convocado por un grupo de capitalistas y banqueros demócratas a un conocido restaurante de Manhattan, no lejos de las Twin Towers. Le explicaron que, sí quería ser elegido, tendría que esforzarse y promover, inmediatamente, la total difusión del free capital flow. Por todas partes, sin fronteras, sin límites, sin condiciones. El potencial estadounidense de gestión de los recursos financieros había aumentado de tal forma, era tan global que podía – es más: debía absolutamente – comerse el mundo. No había un minuto que perder. El desdichado aceptó. Y fue elegido.””(Véase la serie de cuatro artículos publicada en el New York Times con el título común de Behind The Global Economy, en Internacional Herald Tribune, 16, 17, 18 y 19 de enero de 1999)…”

 

“El pensamiento único neoliberal dominaba el espacio de posible cualquier reflexión crítica. Única idea fuerte entre charcos de ideas débiles , ante una retirada desordenada de las posiciones de todas las izquierdas mundiales , huérfanas, no del marxismo – que casi todas habían abandonado con rapidez – sino, paradójamente de la Unión Soviética cuya sola presencia , amenazante hasta los momentos previos de su desaparición, había obligado al capitalismo a moderar sus pretensiones. …”

 

De aquí que en las nuevas condiciones surgidas inesperadamente “Los banqueros electores de Clinton habían calculado a la perfección sus propios intereses. Dinamismo, flexibilidad, desarrollo de la Information – Communication Technology (ICT), nueva economía…”

 

“Fue la explosión de la globalización americana”…..”Una Norteamérica locomotora de la economía mundial”….”que le permitió con el tiempo hacer funcionar las leyes del mercado al servicio de su supremacía, para que la gran masa de los ciudadanos norteamericanos pudiera consumir mucho más de lo que producían y, la otra parte, mucho menos numerosa,”enriquecerse durmiendo...”

 

Es por lo que “El mundo accede a 2002 en una situación sin precedentes en la historia humana” Este es el epígrafe con que William Pfaff inició un comentario en Los Angeles Times a fines de diciembre de 2001. Y continuaba: “Una única nación, los Estados Unidos de América, dispone de un poder económico y militar sin rivales y puede imponerse virtualmente en cualquier lugar en el que desee hacerlo”. Evidentemente el llamado mundo unipolar también comenzó a existir con su nuevo atributo imperial donde “… Estados Unidos surge enormemente poderoso, pero también tendencialmente agresivo. De hecho no tiene rivales, excepto China, que si bien en la actualidad es lo suficientemente fuerte como para rechazar una eventual amenaza, no lo es hasta el punto de poder amenazar….”

PeroEl Imperio del que hablamos –explica Chiesa no solo está formado por Estados Unidos de América. Cierto, la cuota americana es mayoritaria, seguramente decisiva. Nosotros lo sentimos básicamente como el Imperio americano, pero se está convirtiendo en algo distinto y más grande que Norteamérica gracias al poder real de que dispone. Es más pequeño que EEUU en cuanto a población, pero no se lo puede definir territorialmente. En la fase transitoria de crecimiento por la que atraviesa “parece” coincidir con Estados Unidos y –como dato aún más engañoso – esta coincidencia domina las mentes de los dirigentes estadounidenses, que a la vez se creen el grupo al mando definitivo, en circunstancias que sólo son su primera y transitoria línea.”

 

“Todo esto complica el problema de interpretar las siguientes etapas de estos procesos. El Imperio tiene, por ejemplo, una capital virtual representada simbólicamente por Nueva York – y que por ello se ha convertido , entre otras cosas, en el principal objetivo del odio terrorista Sin embargo, su territorio no coincide con el de los Estados Unidos, se ramifica por todo el mundo, aparentemente por distintas jurisdicciones de Estados. En realidad aquellas están subordinadas por la misma lógica, por los mismos intereses, por las mismas leyes – todas ellas mucho más vinculantes que las de los Estados individuales – y por la misma cultura: la de la supersociedad global.”

 

“Esta expresión no es mía aclara Chiesa – es de Aleksandr Zinoviev: la acuñó en un ensayo titulado, precisamente, “Por el camino hacia la supersociedad”, que refleja a la perfección lo que se cierne sobre nosotros. Los Estados Unidos por sí solos no habrían podido gozar de los privilegios y de la fuerza de la que gozan de no haber sido capaces de representar y anticipar, mejor que nadie, algunas de las características esenciales de esta supersociedad global; es por ello que han recibido el mandato y la investidura de las demás élites que la conforman(…)Millones de ciudadanos estadounidenses no pertenecen a esta supersociedad, mientras que millares de ciudadanos formalmente europeos, asiáticos y de otras tierras pertenecen a ella; la élite de esos países”.

 

“Tal es el Imperio que nace con los estigmas de la guerra. Forman parte de él los verdaderos poderosos de la Tierra sin que importe donde vivan, puesto que todos tienen los mismos estándares; se reúnen en los mismos lugares, cada vez más exclusivos; envían a sus hijos a las mismas universidades; se divierten juntos en los mismos sitios – convertidos cada vez más en zonas blindadas, aisladas, rodeadas de altos muros, y vigiladas por guardias especiales -,sin importar el continente, la ciudad o región en la que se encuentren. Los poderosos de la supersociedad global no son necesariamente los gobernantes de los Estados del planeta. Depende: ni siquiera todos los que son parte de los gobiernos de los países reconocidos como democráticos integran en forma automática la élite global, a la que no se accede necesariamente por medio de elecciones por sufragio universal. Más bien al contrario: se accede por lo general según criterios diametralmente opuestos a los democráticos. Pero el acceso a esta élite, tampoco es automático para los dictadores que no han sido elegidos, que llegaron al poder por cuestiones que no tiene nada de democráticas o que lo alcanzaron mediante golpes de Estado.”

 

“Se trata de un grupo inédito y variopinto, en el que confluyen los representantes de los llamados poderes fácticos, independientemente del país en el que ocasionalmente residan por motivos fiscales. Aquí se dan todos los componentes esenciales para que este nuevo poder se afirme y se convierta en definitiva – como sus miembros desean con ansia – en el centro de los grupos económicos, financieros y gubernamentales más importantes, de algunas organizaciones supranacionales y del sistema mediático, también centro del poder militar y de los servicios secretos. Un poder entrelazado, mezclado con presidentes y CEOs (chief executive officiers), de las mega compañías, banqueros centrales y periféricos, y con ellos el cortejo de colaboradores que perciben rentas astronómicas y casi astronómicas: directores de grandes televisoras y medios de comunicación, soberanos y dictadores con sus séquitos – los razonablemente estables y los tolerablemente presentables – dirigentes políticos, actuales y pasados, junto con sus enlaces y asesores, etc., etc., etc. Resumiendo: verdaderos poderosos y adjuntos funcionales al poder, sin los cuales este no puede ser ejercido.”

 

Gracias a las “Reflexiones” de Fidel (7. Castro Ruz F., 2010) se constata que Chiesa se está refiriendo. sín denominarlo así, al llamado “Club de Bilderberg” a que se refiere en su libro Daniel Stulin (2006), Grupo este que, por inercia y naturaleza del propio sistema imperial lo ha ido a reforzar con esa fuerza más que constituye la “nueva” (¿?) élite de la ex Unión Soviética y ex países socialistas y que se ha sumado a su proceso de formación, como se ha observado en ciertos documentales y señalado en algunos libros (8. Khliebnikov P., 2001), desde su “surgimiento” en Rusia donde formaron una verdadera oligarquía de magnates. Se confirma así otra de las previsiones y advertencias de nuestro Martí cuando planteó:Las castas se entrebuscan, y se hombrean unas a otras”. (9. Martí J., 1883))

 

“Zinoviev sostiene que hoy esta supersociedad está compuesta por una población que oscila entre ochenta y cien millones de personas, familias incluidas. Pero el proceso de formación sigue su curso y somos testigos sólo de la fase que sigue a su adolescencia; es pronto para cerrar la parábola y darlo por concluido. No obstante ya es posible apreciar la fisonomía de este nuevo, inédito organismo social que está por cobrar vida. Estamos frente al inicio de una nueva era que da por concluida la de los Estados – nación. Con ella también llega a su fin la época de las democracias occidentales, las construcciones del Estado de Derecho liberal, la dialéctica de los poderes al interior de cada Estado.”.

 

 

“Todo esto se puede definir – con todas las de la ley –como el comienzo de la construcción de una formación social totalmente nueva. Lo que sustituye a la antigua época es una fase de transición, en la que Estados Unidos desarrolla un rol intermedio, la función de puente. Es un sistema que guía el proceso con un cierto grado de ambigüedad que, de hecho, a primera vista resulta ser la afirmación de la “nación americana”. En realidad la supersociedad global también es el preludio del fin de los Estados Unidos de América, el fin del famoso melting pot que representó su fundamento durante dos siglos…..”

 

El Sistema Mediático Mundial.

 

¿Y como es que semejantes acontecimientos han pasado casi inadvertidos por la mayoría de los comunes mortales? Aquí Chiesa entra a caracterizar el tema, de forma general, pero concisa, de lo que el llama el sistema mediático mundial que refleja y responde a los intereses del poder imperial, siendo uno de sus principales engranajes por lo que ocultaba y oculta tales acontecimientos, cual discípulo aventajado del “Ministerio de La Verdad” que reflejara e ilustrara irónicamente George Orwell (10.Orwell G., 2002) en su ya histórica y clásica novela política.

Sí bien es verdad que algunos periodistas, escritores e investigadores de la talla de G. Chiesa, I. Ramonet, N. Chomsky, W. Martínez, M. Chossudovsky, R. Taladrad, D. Stulin, E. Morales, O. Martínez, R. Alonso y otros habían escrito, revelado y mostrado, de forma directa o indirecta, los eventos y hechos de los cuales casi no había información con respecto a este Grupo casi celestial,es a Fidel Castro al que le ha correspondido, debido a su ya proyectada personalidad de político universal, popularizarlo y de hecho, de esta manera, denunciarlo por todos los confines y rincones de esta llamada aldea global, para, al menos, intentar neutralizar sus intenciones.

Una de las novedades de la sociedad global, – plantea Chiesa –relacionada con el impresionante desarrollo de las tecnologías, – sobre todo las de la información y comunicación -, es el aumento de la capacidad de previsión y control social, en la actualidad superiores a las de cualquier época precedente(…)”.y cuya razón fundamental es el actual proceso de estructuración de la mediatización global, algo parecido a una Internacional de los medios de comunicación: ¡poseedores de la información y el entretenimiento del mundo!”

 

“Se trata de un grupo poco numeroso de amos de los medios en su más amplio sentido: información, entertainment, publicidad. En la actualidad pueden determinar, a través del uso sinérgico de todos los recursos de la Information – Communication Technology (ITC), que deben consumir, comer y beber, como se deben vestir, donde deben pasar el tiempo libre, como deben hacer el amor, como deben decorar la casa- si es que la tienen -, qué deben desear, soñar y pensar muchos millones de habitantes del planeta. Todo ello en tiempo real, produciendo oleadas de emociones, sensaciones y, claro está, de opiniones a lo largo de los meridianos y paralelos de la Tierra. No es casualidad que estos señores – incidentalmente a ellos tampoco los ha elegido nadie – sean parte integrante y decisiva de la supersociedad global. Sin su acción de interpretación sistemática, continua y múltiple de la realidad, sin su omnipresente labor de encubrimiento, demudación, conmoción, filtro y censura…” hubiera sido muy difícil “…los momentos de gestación – y de continuidad y desarrollo – de este nuevo Imperio”.

 

Evidentemente que se trata de un círculo dirigente que quiere controlar a las masas, para dirigirlas plácida y tranquilamente, sin muchos problemas, conflictos y debates, fabricando pensamientos para manipular las mentes en beneficio propio..

 

“…Muchos millones de personassigue Chiesa no tienen modo de comprender que sucede en nuestro mundo, a nuestras vidas; como se modificará nuestro destino y el de nuestros hijos. Sospechamos, intuimos que algo realmente muy grave ha ocurrido, cuyas consecuencias son serias y peligrosas; pero no conseguimos entender el contexto. Muchas certezas han desaparecido dejando en su lugar incertidumbre. Se percibe tan solo un creciente sentimiento de angustia Lo único real es que las versiones ofrecidas son totalmente falsas o tan contaminadas que, en cualquier caso, resultan inaceptables. Por lo tanto es necesario seguir buscando, pero no sin antes hacernos otra pregunta fundamental: si las cosas son como decimos, ¿cuál es este sistema mediático que constituye la principal insidia, el obstáculo que se interpone entre nosotros y la verdad, hasta el punto que al hombre de la calle no le es posible asirla verla, entenderla?,…

 

No pasa por alto Chiesa a los protagonistas de este sistema mediático –analistas, periodistas –“(…) Son muchos – la mayor parte de los analistas, por ejemplo – los que no se hubieran convertido en lo que son de no haber dado una prueba férrea de su fidelidad absoluta a las exigencias de lealtad del Poder. Por lo tanto, el objetivo es sofocar la discusión, tapar la boca a los adversarios. Un objetivo de lo más ideológico que se pudiera imaginar y que explica perfectamente por que, por ejemplo, el coro de la prensa italiana – y no solo italiana – a menudo es tan uniforme. La cuestión es que los dueños de las llaves de los medios de comunicación son, por lo general, personas de confianza: no es necesario decirles lo que tienen que comunicar, lo saben de memoria. Han interiorizado las reglas del juego. Ser fiable requiere entrenamiento, constancia. En cada peldaño de la escala jerárquica de la información es necesario probar un total desprecio por la verdad, una disponibilidad total para el engaño, un cinismo a prueba de bomba. Solo así, por lo común, se asciende al peldaño superior.”

 

“Los ejemplos son infinitos, pero vale la pena señalar algunos” dice Chiesa -: “El antiamericanismo ideológico no conoce fronteras, tronaba Mario Pinari en La República contra Tiziano Terzani. Lo había precedido Gianni Riotta, que se lamentaba tomándoselas con Ignacio Ramonet y con Rossana Rossanda porque América no es (para ellos) un país, sino una ideología, una raza, un estigma…”. “Desde luego no siempre es así; pero da igual porque es suficiente para archivar automáticamente cualquier dilema y decidir estar con el más fuerte. Pero se da el caso de que EEUU no apoya para nada a su presidente de turno – en mi opinión tampoco en Italia ni ningún otro país del mundo. Y aunque la mayoría, incluso la inmensa mayoría de una nación, apoyara a sus líderes del momento, no se podría equiparar la crítica hacia dichos dirigentes con un juicio sobre el país o sobre la gente que lo habita. En esto reside, precisamente el carácter ideológico de la actitud adoptada quien se proclama pronorteamericano. Esto también vale para quién se define antinorteamericano. Dicho con ecuanimidad, es imposible no concluir, basándonos en la experiencia sensata, que la prensa italiana y occidental está plagada de pronorteamericanos y a los antinorteamericanos les cuesta hacerse oír entre el bullicio de los diligentes defensores de Estados Unidos. Así, cualquier examen crítico de la política de EEUU es difícil. Y en algunos casos imposibles: toda crítica a la política de los Estados Unidos de América entra a formar ipso facto parte de la categoría ideológica del antiamericanismo y considerada un anatema antiamericano. Este procedimiento – en Estados Unidos – se podría calificar con un adjetivo que los norteamericanos recuerdan muy bien: macartismo.”

Pero además, agrega: “Probablemente muchos son críticos de los Estados Unidos, pero no sobre la base de preconceptos ideológicos, sino por concretas y – hasta que se demuestre lo contrario – legítimas valoraciones políticas sobre el comportamiento de sus dirigentes. Y como estas opiniones están muy difundidas por el mundo, lo más juicioso sería sugerir a esos dirigentes que se pregunten por qué se les critica tanto. Más aún: podríamos añadir que el pronorteamericanismo exasperado es el peor favor. Los amigos que no te dicen la verdad, que te adulan y te envilecen, son los peores amigos; en sus ojos nunca verán la verdad, sino el reflejo de sus vicios”…

 

“Pero cuando sólo se quieren escuchar buenas noticias. No habría servido ninguna tentativa de hacerles entrar en razón….

Por todo esto Giulietto Chiesa señala: “ El mundo está en manos de gente que ha tomado el mando debido a regresiones casuales, que controla mecanismos complejos e inéditos sin tener la preparación necesaria, sin ninguna legitimación popular, nombrada por poderes igualmente ciegos e incomparablemente ávidos. Ninguno tiene un mínimo de responsabilidad moral. El único criterio de valoración, acompañado necesariamente por un sólido cinismo, es el del beneficio corporativo”…

 

Emite Chiesa una opinión explicativa y declara el porque de esta actuación de los medios contemporáneos en entrevista que le realizan y anexa al final del libro y que por su importancia se transcribe “…hoy en día…todo el sistema de la información forma parte del poder. Ya no existe el Cuarto Poder de la prensa, sino que ha pasado a formar parte del poder. En Italia este es un fenómeno evidente. En Estados Unidos se advierte menos, pero existe: las fuentes de información más importantes son oficiales. Un diario como el New York Times escribe informaciones oficiales, del establishment. Además escriben también para el establishment y no para la gente”.

 

“Siempre el Cuarto Poder ha vivido una vida difícil, siempre la información ha sido parte del poder pero de todas maneras…la prensa ejercía una función de control indirecto sobre el sistema de poder …pero hoy por hoy estamos viviendo otra época , en la que la televisión e Internet son todo”.

 

“…veamos la CNN que es la reina de las televisiones, es un organismo más de EEUU. La CNN produce la ideología estadounidense en todo sentido. No se trata de que esté a disposición del Departamento de Estado, aunque a veces también lo está, pero sobre todo es el vehículo propagandístico de EEUU y por lo tanto actúa según los intereses de los EEUU. No estamos hablando del Cuatro Poder, sino de Poder a secas”

 

Y por razón de esta dirección, manipulación y control mediáticos se ha facilitado la planificación de las distintas guerras de las cuales hemos sido testigos en los últimos años: Irak, Kosovo, Afganistán, Libia, Siria; otras planificadas que están por llegar: Irán, Corea del Norte, entretejiendo, cual araña controladora de todos y cada uno de sus hilos, centralizadamente, a los servicios secretos propios y de otros países con tales fines, utilizando la propaganda mediática para su “justificación”, distorsionando todo el derecho penal y no penal heredado existente y que había logrado conquistar el hombre tras milenarias luchas. Todos estos tópicos, de forma amena, los aborda Chiesa en su libro…

Con Todos…

 

Pero la Historia no ha acabado. Al parecer se repite, aunque no es así, pues si así fuera, caeríamos en un extraño absurdo de un círculo vicioso cerrado, irreal, de los hechos humanos, donde estos se repetirían constantemente. Se repiten, quizás, acontecimientos parecidos o semejantes que nos recuerdan a los pasados pero lo que nos indican es que la historia evoluciona en espiral. Pero espiral o espirales de variados movimientos, rápidos o lentos, que avanzan o retroceden, e incluso se pueden estancar o detener momentáneamente. Espiral muy compleja, sistémica, integral, que incluye las categorías de forma, contenido, espacio y tiempo que, en un todo único y dialéctico, hacen precisamente que la Historia no acabe y mucho menos en un sistema económico-social agotado.

En otro orden de cosas ya hace tiempo ha quedado demostrado y, por lo tanto conocido, que nada es más beneficioso que la guerra para los banqueros, financieros y Corporaciones militares industriales, petroleras, de medicamentos y otras transnacionales,. Es lo más lucrativo que les ha ocurrido y pueda ocurrir. En un país en guerra, el gobierno y otras instituciones se ven obligados a requerir dinero de los bancos, a hacer compras a las referidas Corporaciones que con ello obtienen la correspondiente obtención de ganancias. Por eso, este nuevo grupo de poder tras bambalinas, verdaderos representantes de los ya llamados Gobierno e Imperio Mundiales, está interesado en las guerras, les conviene y por lo tanto las promueve y apoya. Sí es larga, prolongada,infinita, según su lógica imperial, mucho mejor”. Y más ahora que para esta élite global, en las nuevas circunstancias, las guerras también pueden ser beneficiosas además desde el punto de vista geopolítico ya que pueden incrementar sus zonas de influencias, establecer nuevas bases militares estratégicas, apropiarse de nuevos bienes, materias primas y servicios, utilizar nuevas vías de traslado e intercambio de productos, etc.

Entonces, ante todo lo descrito cae por sí sola la pregunta: ¿será posible cambiar esta situación? Sin duda alguna es más difícil que en otros momentos de la Historia, pero se puede, incluso contra toda lógica común del sentido imperial,que se ha impuesto y trata de imponer a todos los habitantes de este planeta.

En la actualidad ya casi nadie duda del hecho de que la población planetaria crece a un ritmo agigantado que hace parecer que los recursos disponibles que necesita no son suficientes para su sustento que nos recuerda la tesis maltusiana. Debido a este contexto nos encontramos ante un fenómeno demográfico mundial: en las regiones llamadas subdesarrolladas, generalmente del sur, hay una mayor cantidad de habitantes (con todas las calamidades que el subdesarrollo implica y conlleva), que en las regiones del norte o desarrolladas donde por lo general sus habitantes son menos. Se produce un fenómeno de darwinismo social: la población del sur, cual especie amenazada de extinción por todas esas calamidades, se reproduce y multiplica en exceso tratando de esta manera de sobrevivir. La del norte no tiene esa necesidad y más bien ocurre el fenómeno contrario: en los países desarrollados se manifiesta una disminución de la natalidad de sus habitantes. Eso lo origina otro fin diametralmente opuesto al primero: el de disfrutar o gozar más de los bienes y servicios que están a su disposición y, por lo general, las familias de los países desarrollados tienen un solo hijo, a lo sumo dos, lo que provoca la disminución de su población.

Entonces para ellos, ¿cuál es el problema y como resolverlo?, ¿Exterminar la superpoblación de los pobres de la tierra mediante las guerras, como muchos investigadores han pensado y piensan (11.Vilariño Ruíz E., 2005 y  12.Granma 2010), no sin fundamento, que son los planes de la élite mundial? El neoliberalismo ha sido y es su arma, teórica y práctica. Por otra parte no hay un solo ejemplo de sacrificio de éstas élites norteamericana y mundial para la humanidad ó para los pueblos de otros países. Entonces, ¿sería realista esperar que cambien de filosofía política orientada a lograr la dominación global?

Quieran o no, gústeles o no, les surge una gran contradicción por la forma en que la quieren lograr demostrada por Chiesa. Se empecinan, cegados por sus intereses egoístas, en tratar de seguir actuando según su lógica. Podrán querer eso y mucho más. Podrán pensar así, pero el dilema que se le presenta también es otro, cuantitativa y cualitativamente nuevo, debido a la cantidad y al poder de exterminio de las armas actuales: que los pueden llevar a desaparecer a ellos mismos y eso no les es negocio según su lenguaje. Además, siempre necesitarán una parte de la población para que trabaje para ellos según su filosofía, que han impuesto o tratan de imponer. Entonces, ¿cómo resolver el problema?

La solución, aunque muy compleja su materialización, se puede e intenta ya por algunos países de los llamados emergentes, orientándola hacia una nueva lógica y filosofía política dirigida y basada en la solidaridad humana, ayuda mutua e integración económica. Solución esta que pretende salvar a la humanidad, y por ende, por contradictorio que parezca, hasta a este grupo élite que forma parte también del conglomerado humano, aunque no sea ese el fin. Recordemos que la negación dialéctica no significa la negación absoluta.

La solución existe ya, teóricamente, desde hace tiempo. En la práctica hubo un primer intento fallido, pero comienza a haber uno nuevo, aunque pero la élite global demuestra que sigue sin entender. ¿Entonces…,, se pregunta otra vez;… hay una sola respuesta, la de ellos?. NO, al menos hay otra: tenemos que lograr que cada país sea un lugar atractivo en todas las esferas de la vida y de la sociedad: la justa distribución, la educación la cultura, la ciencia, la salud, en fin, la calidad de vida, para que suceda todo lo contrario a lo que está sucediendo en estos momentos; que nadie quiera emigrar para evitar todos los problemas humanos a que conlleva esta emigración por necesidad y todos puedan disfrutar de dichos bienes de derecho. De esta manera se erradicarían las causas de la superpoblación, de su crecimiento a ritmos acelerados y la población disminuiría.

¡Pobres del mundo, ¡uníos!, podríamos decir parafraseando el conocido lema marxista. La necesidad nos obliga a ello, y eso es lo que trata de impedir la élite mundial unida por sus intereses espurios, vaya sarcasmo.

El intento ya comenzó: ahí está la Cooperación Sur-Sur, los países del ALBA, de Nuestra América, los BRICS, con la nueva filosofía y lógica que es la única que puede salvar al mundo hoy. No hay otra salida, entiéndalo o no la élite.

En definitiva, es como dijera nuestro Heraldo de la Esperanza, José Martí, para el cual “Patria es Humanidad… Patria es eso…”y “Levantando a la vez las partes todas, mejor, y al fin, todo: y no es manera de alzar el conjunto el negarse a ir alzando una de las partes” (13.”Patria”. 1895)) por lo que ya se está en un ALBA y como en los umbrales de una vida luminosa” (14. Martí J., 1883), para que esta sea categórica y verdaderamente “CON TODOS Y PARA EL BIEN DE TODOS” (15. Martí J., 1891)

 

Referencias

  • Chiesa, Giulietto “LA GUERRA INFINITA” “La obsesión de EEUU por el dominio total” (2002). Primera edición en español – mayo de 2004. Ediciones del Leopardo y Ediciones El Periodista. 201 pp., 10 capítulos. Santiago de Chile. 2004.
  • Martí, José. “El Congreso de Washington”, T. 6 pp. 41 y 46. Obras Completas. Editorial Nacional de Cuba, La Habana, 1963.
  • Martí, José. “Lectura en la reunión de emigrados cubanos, en Steck Hall, New York”. 24 de Enero de 1880.T. 4, p.182- Obras Completas. Editorial Nacional de Cuba, La Habana, 1963
  • Castro Ruz, Fidel “248 Razones para estar preocupados” I y II parte, en el diario Granma días, 28 y 30 de agosto de 2010, páginas 2-3 y 2-4, respectivamente.
  • Estulin, Daniel “Los secretos del Club Bilderberg” en Reflexiones del compañero Fidel “El Gobierno Mundial” Primera parte
  • Woodward, Bob. “Las Guerras de Obama”; 33 capítulos y 420 pp. En “El Imperio por dentro”, Reflexiones del compañero Fidel. Granma.11 de Octubre de 2010, p-2.
  • Castro Ruz, Fidel “El Gobierno Mundial”, Primera y Segunda partes, en el diario Granma del 18 y 19 de agosto de 2010, pp. 2-4 y pp. 2-4 respectivamente.
  • Khliebnikov, Pavel “El Padrino del Kremlin Boris Bierezovsky ó La Historia del Saqueo de Rusia”. 384 pp., 10 Capítulos. En ruso. Editora Detectiv-Press, Moscú, 2001.

9) Martí, José. Tomo 9 Página 340. La Nación (B. Aires) Argentina FECHA 18/3/1883

  • Orwell, George “1984”. Cuarta Edición. Editorial Porrúa. México, 2002.

11) Vilariño Ruíz, Evelio (†). . Comunicación oral: “La teoría neoliberal lo que pretende y tiene en sus planes es eliminar a parte de la población que ellos consideran como sobrante humano”. En “Tertulias en la terraza de la casa del Padre (Idalberto León Bilbao (†)”. La Habana, septiembre de 2005.

12) Encuentro de Fidel con el escritor ruso Daniel Estulin. “La Humanidad debe preservarse para vivir miles de años”. Granma, 27 de agosto de 2010, pp. 4 -5.

13)Martí, José. “La Revista Literaria Dominicense”; “Patria”, enero de 1895. en Obras Completas, T.5, pp. 468 – 469. Editorial Nacional de Cuba, La Habana, 1963.

14)Martí José. “Respeto a Nuestra América”, agosto de 1883, revista “La América” de Nueva York. En Obras Completas, T. 6 pp. 23 – 24. Editorial Nacional de Cuba,

15)Martí José. “Discurso en el Liceo Cubano de Tampa” 26 de Noviembre de 1891… Págs. 269 – 279. Obras Completas. Tomo IV, Editorial Nacional de Cuba. La Habana 1963