Si EEUU impide a presos cubanos viajar a ver a su familia no es noticia, pero si lo hace Cuba es un acto inhumano

 

Texto adaptado. Edición: José Ignacio Antón.

Si EEUU impide a presos cubanos viajar a ver a su familia no es noticia, pero si lo hace Cuba es un acto inhumano

Cubainformación TV – Basado en un texto de Arthur González – Blog “El Heraldo Cubano”.– Hace unos días, varios grandes medios hacían un melodrama de la situación del preso estadounidense en Cuba Alan Gross, con el propósito –una vez más- de satanizar a Cuba.

La Casa Blanca había exigido –mediante una nota publicada en decenas de medios- que La Habana otorgara a su exagente un permiso especial para viajar a EEUU al funeral de su madre.
Un verdadero acto de cinismo, porque el Gobierno de EEUU denegó el permiso al preso cubano Gerardo Hernández, uno de Los Cinco, que también solicitó viajar a Cuba por la misma razón.
Pero los medios, suscriptores una vez más de las tesis de la Casa Blanca, se olvidaron de informar de este detalle. También de aclarar a sus lectores que ni el sistema penitenciario de Cuba ni el de EEUU contempla que una persona sancionada pueda viajar al exterior, sea cual sea el motivo.
En cualquier caso, lo que realmente necesita hoy el preso Alan Gross, agente enviado a Cuba por el Gobierno de EEUU, es que su Presidente Barack Obama tenga el coraje de enfrentarse a la mafia de Miami, y acceda a un canje de prisioneros.
Si pudo canjear a 10 espías rusos por otro tantos de la CIA, y a un sargento norteamericano por cinco talibanes, ¿por qué no puede llegar a un acuerdo con Cuba?
Un acuerdo humanitario que acabe con la triste situación tanto del agente norteamericano Alan Gross como de los tres cubanos condenados a larguísimas penas en EEUU, por el único delito de defender a su país del terrorismo.

Texto original: Presos con permisos de viaje al extranjero
Arthur González – Blog “El Heraldo Cubano”.- Para los familiares de los presos en cárceles norteamericanas de origen latino, africano o asiático, conocer que el Gobierno norteamericano pretende que sus ciudadanos detenidos en otros países, puedan viajar a Estados Unidos para asistir al funeral de sus seres más queridos, es una noticia halagüeña. Ese el caso del ciudadano norteamericano Alan Gross, quien cumple sanción de 15 años en Cuba, por introducir equipos sofisticados de comunicación satelital, que permitieran estimular disturbios callejeros similares a los provocados durante la llamada Primavera Árabe, en aquellos países donde existían gobiernos o gobernantes no aceptables para Washington.
La madre del Sr. Gross murió de cáncer a los 92 años y él no pudo estar en sus funerales por estar extinguiendo sanción en La Habana.
Como si fuese algo fuera de las normas establecidas para los detenidos en cárceles norteamericanas, algunos diarios y sitios digitales financiados por Estados Unidos para sus campañas anticubanas, han tratado de hacer un melodrama del asunto, con el propósito de satanizar a Cuba.
En Estados Unidos a ningún preso norteamericano se le permite asistir al funeral de un familiar cercano y es en su propio país, ¿cómo es entonces que fabriquen campañas mediáticas para que otro Estado le permita a un detenido viajar para participar en un acto como ese?
La directora general de Estados Unidos en la Cancillería cubana, Josefina Vidal, declaró en un comunicado oficial sobre el asunto que “ni el sistema penitenciario cubano ni el norteamericano contemplan la posibilidad de que los sancionados internos viajen al exterior, cualesquiera que sean los motivos que se aleguen”.
Y agregó: “Es menester recordar que cuando falleció Carmen Nordelo, la madre de Gerardo Hernández Nordelo, uno de Los Cinco, quien cumple una injusta sanción de dos cadenas perpetuas más quince años de prisión en Estados Unidos, éste no pudo tampoco viajar a Cuba a visitarla y a despedirse de ella”.
Esto demuestra la falta de veracidad en lo que se publica contra Cuba, para mantener engañada a la opinión pública nacional e internacional.
Lo que realmente necesita Alan Gross, quien fuera enviado por agencias gubernamentales estadounidenses a violar las leyes cubanas con el consiguiente riesgo, es que su Presidente tenga el coraje para enfrentarse a la mafia anticubana de Miami y proceder tal y como hizo con Rusia y con los talibanes afganos, a un canje por los tres cubanos que aún permanecen en cárceles norteamericanas en condiciones muy difíciles.
Si Obama pudo acceder a un cambio en solo 72 horas, de 10 espías rusos por otro tanto de rusos que trabajaron para la CIA y estaban cumpliendo condenas en Rusia y si tuvo el valor de canjear a un simple sargento norteamericano en manos de los talibanes en Afganistán, por cinco talibanes supuestamente altamente peligrosos confinados en la cárcel que tienen en la base naval en Guantánamo, ¿por qué no tener la valentía de hacerlo por un hombre que expusieron ellos mismos a ser detenido y sancionado por las autoridades cubanas?
Falta de principios éticos, morales y humanos es lo que tienen los funcionarios de la Casa Blanca que no desean resolver el asunto y a la vez juegan con los sentimientos del Sr. Gross, cuando el propio Jen Psaki, portavoz del Departamento de Estado, declaró:
“Instamos al Gobierno cubano a que otorgue un permiso humanitario a Alan Gross durante este tiempo de duelo. Consideramos que es una tragedia que no haya podido regresar a casa para estar al lado de la cama de su madre durante su fallecimiento”.
Esa es la vieja e inútil política de Estados Unidos contra Cuba, que no acepta que el gobierno revolucionario sea apoyado mayoritariamente por su pueblo y que sus gastados métodos para destruirlo no le han dado resultados, pidiendo a gritos muchos cambios.
Para esos cambios se requieren pantalones de hombres y al parecer es lo que no abundan en los corredores y salones de la Casa Blanca.

http://www.cubainformacion.tv/index.php/objetivo-falsimedia/57315-Si-EEUU-impide-a-presos-cubanos-viajar-a-ver-a-su-familia-no-es-noticia-pero-si-lo-hace-Cuba-es-un-acto-inhumano