Caso cerrado


portada-cubaperiodistas-upec-cubaPor: Harold Cárdenas Lema (harold.cardenas@umcc.cu)

El lunes 26 de mayo de 2014 el sitio oficial de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) publicó una nota donde informaba los resultados de una investigación realizada sobre un lamentable acto de violencia policial. Este “caso” fue denunciado en La Joven Cuba con anterioridad y finalmente podemos hacer balance de lo sucedido. Vayamos por partes.

Comienzo destacando los resultados de la comisión de trabajo que estudió el tema y aplaudo lo publicado en la nota. En todo caso me hubiera gustado saber cuestiones tales como: ¿qué medidas se tomarán con los responsables? ¿Quién cometió la alteración del orden público: las fuerzas del orden o la afición matancera? Estos son algunos cabos sueltos pero no demeritan el trabajo de una comisión que se nota fue serio. Un último detalle al respecto, la próxima vez deberían publicar una nota aclarando que el tema está en proceso de investigación para no dar una imagen de pasividad, hace tiempo aprendí que no se trata solo der ser sino también hay que parecer.

El modelo de prensa cubano nació en el contexto del modelo soviético, cuando la URSS proclamaba haber llegado al socialismo y estar muy cerca ya del comunismo, era perfectamente lógico que tomáramos mucho de una experiencia considerada exitosa. El único problema es que con los paradigmas llegan también sus defectos y aunque la URSS ya no exista, el modelo de prensa bajo férreo control partidista ha cambiado muy poco en medio siglo.

Todos conocemos las razones que provocan la atención y prioridad que reciben los medios por parte del Partido en Cuba, pero quizás ya sea hora de concentrarse un poco más en el terreno puramente ideológico (que no anda muy bien) e ir dando un poco de autonomía a los periodistas. Transitar de una relación de subordinación a otra de comunicación y acompañamiento, que también son necesarias porque no vivimos en Suiza.

Regresando a la nota en cuestión, agradecemos que se reconozca la participación de la blogosfera en el debate al respecto y se haya publicado con transparencia algunos detalles de lo ocurrido aquella noche. La Unión de Periodistas de Cuba y los funcionarios a cargo han cumplido las expectativas en un suceso que termina dando muestras de madurez institucional, solo les invito a un último ejercicio de investigación: ¿qué ocurrió con las fotografías de Pacheco?

Pasando a un último tema, destaco el fragmento del texto donde se señala que “tras la revisión de sus credenciales de prensa fue trasladado de vuelta al estadio”, hay tela por donde cortar. No hay una ocasión donde este bloguero se presente en un lugar a sacar una foto o indagar sobre un asunto que lo amerita (por el ejercicio imprescindible de contrastar fuentes si el caso lo amerita) sin que las personas pongan cara de susto o me nieguen la información. Lamentablemente seguimos siendo un país de recelos, de titubeos cuando a información se refiere y donde se prefiere decir que no para evitar riesgos.

Luego de leer este fragmento de la nota, es evidente que debo cuidarme de sacar fotos en cualquier suceso de esta índole o puedo ir preso. Si a Pacheco le rompieron el parasol y la tapa de su cámara supongo que a mí me desaparezcan la mía porque credencial de periodista no tengo ninguna, soy un simple ciudadano. Algún día tendremos madurez política suficiente para tener una Ley de Comunicaciones seguida por otra relativa a la Libertad y Acceso a la Información, mientras tanto me toca sacar fotos a escondidas y rezar para que un policía no me encuentre en el lugar o momento equivocado, no todos tendremos el privilegio de que el Secretario del Partido se interese en liberarnos en caso de malentendido.

Que mi tono crítico no los engañe, la nota publicada por la UPEC es un gran paso de avance digno de ser reconocido. Durante dos meses me acompañó el sabor de que en la prensa cubana nada había cambiado y es un placer infinito que la UPEC me desmienta. Ojalá llegue el día en que no sea la blogosfera la que tenga que denunciar estos hechos, preferiblemente porque no se repitan y en todo caso, porque la prensa cumpla esa función. El ajedrez que se está dando entre la blogosfera cubana y los funcionarios posibilita una negociación que permite cambiar nuestra realidad, y en un país con tantos filtros y marginaciones, esto es un lujo privilegiado. Este caso al menos, queda cerrado en lo que a nosotros concierne.