El robo vs corrupción en la Empresa Eléctrica

Por: Roberto G. Peralo (roberto.peralo@umcc.cu)

Cuanta frustración e impotencia provoca ver cómo una empresa estatal te roba tu dinero y queda impune al respecto. La indignación se multiplica cuando ves que la solución a tu problema existe: tiene un precio en el mercado de la corrupción.

Según la tarifa eléctrica establecida, dos viviendas con un solo contador de electricidad tienen que pagar 10 veces más que si contaran con contadores eléctricos independientes. En tal situación me encuentro en estos momentos, complicándose esto al ver como casi la mitad de mi salario está destinado al pago de la electricidad.

El cinco de febrero del 2014 solicité un contador de electricidad para pagar de forma independiente la electricidad que consumo. En el momento de la solicitud firmamos un contrato las dos partes involucradas, en este quedó establecido que en un máximo de 10 días naturales debía recibir respuesta por parte de la Empresa Eléctrica.

Tuve la paciencia de esperar cuatro meses por la respuesta de dicha empresa. Cuando la situación financiera se me puso negra con pespunte gris no tuve más remedio que salir a buscar respuesta. Solo los lunes es que la comercial de la empresa, atiende a los clientes con quejas. Coincidentemente el lunes 4 de mayo, que fui en busca de una respuestas, la comercial se encontraba en una reunión muy importante y no podía atender a la población. En sustitución envió una emisaria con la encomienda de tomar nota de la situación de cada cliente, para darle así la respuesta oportuna.

Volví el lunes 12 para buscar mi “respuesta oportuna“ pero esta vez la comercial tenía otro problema, mandó otra emisaria. Una vez más, me dice muy amablemente que su función era tomar nota de mi problema y trasmitírselo a la comercial, la cual tiene la responsabilidad de darme una respuesta. Al preguntar por el director de la empresa se me aclara que él no está atendiendo a la población.

Cuando observo a mi alrededor me percato que no soy el único con ese problema. Esperando en la cola de los que esperan por una respuestas, te ruborizas con las historias que escuchas. Te des cuenta que con tu mismo problema hay personas que llevan mucho más tiempo.

Cuando crees que ya lo has escuchado todo se te acerca alguien y comenta: “no cojas lucha mijo, ese problema tuyo tiene solución aquí mismo pero es por la izquierda y te cuesta 50 CUC“. Es cuando descubres algo que muchos ya sabían: existe una tarifa paralela en C.U.C para los servicios eléctricos y en estos casos la solución no tarda más de 15 días. ¿Las autoridades competentes desconocen este fenómeno? ¿Cómo es que puede existir tanta impunidad?

El incumplimiento del contrato por parte de la Empresa eléctrica me está provocando una afectación económica considerable. Lo paradójico es que dicha empresa se está beneficiando económicamente de su incumplimiento, porque está cobrando más dinero, es decir me está robando mi dinero. Las deficiencias empresariales se convierten en un negocio redondo para los oportunistas y un vía crucis para los clientes. A veces pienso que crean las dificultades y las trabas con toda intencionalidad para obligar a los clientes a incurrir en el soborno.

Estoy convencido de que cuando logre tropezarme con la comercial (porque no voy a desistir del empeño) me va a dar muchas justificaciones del por qué se han demorado mas de 4 meses en cumplir con su contrato y de seguro su respuesta va hacer que tengo que seguir esperando. Mientras tranquilamente observo cómo a mi alrededor otros en apenas días “resuelven“ sus problemas. La empresa va a continuar cobrando su dinero, porque si dejo de pagar la electricidad entonces rápidamente me quitarán el servicio. La empresa puede incumplir sus contratos y afectarme económicamente, yo sí que no puedo violar mi contrato porque sería un incumplimiento imperdonable. Es un círculo vicioso todo esto. Ahora pregunto: cuando la empresa incumple ¿cómo se protege al consumidor?

En Matanzas paso todos los días frente a 22 garajes de autos en un barrio donde residen oficiales de la FAR, observo cómo cada garaje cuenta con su contador eléctrico y pienso en mi hijo que tiene que sufrir el terrible calor cubano porque su padre no puede permitirse pagar un centavo más de corriente. Quiero que la empresa que brindó el servicio a esos garajes cumpla su contrato conmigo con la misma eficacia y que me devuelva el dinero que me está facturando de más. Hasta que no se haga esto seguirán reluciendo las diferencias injustas, los incumplimientos irresponsables y las soluciones rápidas que ocurren al margen de la legalidad. El país por el que hemos luchado desde hace tanto tiempo merece más que esto.