Cuba: las dos vías

congresoeconomia

Por: Osmany Sánchez (jimmy@umcc.cu@JimmydeCuba

Mucho se habla de las oportunidades y las amenazas de la actualización de nuestro modelo económico, pero en la práctica, para Cuba existen dos vías –sólo dos- la primera, mantener el socialismo como sistema y continuar perfeccionándolo cada día. La segunda, retornar a un capitalismo salvaje tercermundista que es el que nos tocaría y no el noruego o el sueco como piensan algunos.

El socialismo cubano está constantemente sometido a debate mediático. Por una parte la gran prensa –y sus colaboradores dentro de la isla- se ha empeñado todos estos años en demostrar su supuesta inviabilidad y por la otra –y más reciente- una pujante comunidad de blogueros dentro de la isla que desde diversas posiciones se implica en el fortalecimiento –y no solo mantenimiento- de un sistema que llegue a todos por igual, sin igualitarismos, pero sin olvidos.

En medio de este debate aparecen personas con buenas intenciones –me inclino a creer que son buenas- pero que al desconocer nuestra realidad, les es difícil realizar un análisis objetivo de la misma. Hace algunos meses sentado en una acogedora cafetería en Cartagena, coincidía con la opinión de un español cuando me decía que en Cuba hacía falta más información, pero no estuve de acuerdo cuando me dijo que no entendía por qué en los estanquillos no se vendía El País y otros periódicos del mundo que tienen en su agenda una “particular” visión de Cuba.

Respeto el derecho de todos a opinar y actuar en la construcción de lo que consideran una Cuba mejor pero a veces no me quedan claras las intenciones. He visto que desde otras latitudes ofrecen espacios para que los cubanos –sobre todo los jóvenes- hablen de la “realidad cubana” y de eso modo contribuir al debate, pero mi duda está en si ellos quieren la misma Cuba que quiero yo o una Cuba a imagen y semejanza de sus países. Lo que es imposible en la vida real.

Quizás alguien pudo pensar que fui exagerado cuando al inicio dije que las dos vías para para Cuba eran socialismo o capitalismo salvaje tercermundista, pero no es así. Los Estados Unidos promueven y apoyan a cualquiera que intente derrocar al gobierno cubano, pero ese es solo el primer paso. Si llegara un hipotético gobierno al poder en Cuba que no cumpliera las exigencias del vecino del norte, entonces nada cambiaría, seguiría el bloqueo y la hostilidad.

Si en el poder estuviera un gobierno dócil, sumiso, que siguiera disciplinadamente las órdenes, entonces se implementaría el Plan Bush que plantea desde cómo “preparar” a los futuros maestros, hasta la recuperación de todos los bienes de norteamericanos y batistianos, pasando por el “asesoramiento” de los norteamericanos en la redacción de la constitución. Si queremos imaginar el futuro de Cuba con un gobierno así, basta con mirar lo que sucede con los políticos de origen cubano envueltos en caso de corrupción en Miami y alrededores. Esa es la clase que gobernaría en Cuba, en una Cuba “libre”.

Sólo dos vías, no más, y este no es clásico cuento de ahí viene el coco, para meterle miedo a los niños, es la dura y cruda realidad, que se hace más dura al no tener la oportunidad de hacer una demostración para luego decir “te lo dije y no me creíste” y dar marcha atrás.